Monday, July 17, 2017

Instrumentales (Si se calla el cantor, nos hace un favor)


1 – Sonic Youth – Death to our friends. ¡Qué belleza esas guitarras ilustrando la pesadilla! Mira bien por donde andas, vamos a matarte.
2 – Captain Beefheart and his Magic Band – Hair Pie: Bake 2. Presten mucha atención al delicioso entretejido de las dos guitarras. Esos cambios de ritmo. Todo esto que estas escuchando fue grabado en una sola toma, o dos como mucho, luego de haber ensayado el disco entero por meses como maniacos. Excelente canción en un excelente disco.
3 – Slapp Happy/Henry Cow – Desperate Straights. Ya les había hablado de esta canción antes. Fue en un post del 8 de marzo de 2010. Como ayer, como siempre, esta hermosura se la dedico a los 30.000 desaparecidos. A todos los perseguidos, a todos los que luchan.
4 – Rachel’s – Letters Home. El tema arranca con misteriosas campanas para luego dar paso a un bello piano. La tristeza puede ser un asunto hermoso. Puede ser una dulzura este reposo lleno de su ausencia. Puede ser y lo es. Milagro sonoro.
5 – The Smiths – Oscillate wildly. ¿Sabrá tu novia que acá no canta Morrissey? Así es, por una vez el bueno de Johnny Marr logro acallar al cantor. Esta es una de las poquísimas canciones instrumentales de este grupo. Creo que tienen solo otra más pero no estoy cien por cien seguro de ello.
6 –Felt – Elegance of an only dream. En cambio, los Felt tenían montones de temas instrumentales y este es uno de ellos. Los elegantes teclados y guitarras te visten los sueños. Los cambios de ritmo te narran diferentes recodos del camino.
 7 – The Apples in Stereo – Innerspace. La psicodelia de los noventas nos dejaba esta suave melancolía que nos hacía lagrimear.
8 – Alfie – James’s Dream. Otra muestra del pop de los noventas, más paisajes sonoros con grabaciones de voces. Arreglos de vientos, un gran arpegio de guitarra acústica. El indie tiene cientos de ejemplos como este para explorar.
9 – Real Estate – April’s Song. En el mismo disco que está esa gema llamada “Past Lives” viene este tema instrumental para salir a pedalear por el barrio sin rumbo. Pegarle al manubrio al ritmo de la batería, silbar las líneas de la guitarra.
10 – Santana – Samba pa’ ti. Un clásico de clásicos. Este tema de 1970 suelen pasarlo por la radio de vez en cuando. Nick Hornby escribió sobre esta canción en su libro “31 canciones”. Un lindo relato. Por mi parte, me queda decirles que es una hermosa tonada para estar con linda, o con risueña, o con querendona, o con quien haya accedido al polvo.
11 – Fleetwood Mac – Albatross. Este es un clásico un tanto olvidado de una gran banda de rhythm and blues británica de fines de los sesentas. Luego de esto vino el discazo “Then Play On”. Pero ahora tan solo quédate mirando el viento que mueve pájaros en el cielo. Sus vuelos circulares alrededor de las copas de los arboles.
12 – Tortoise – Glass Museum. En los noventas estuvo el post-rock que fue un enorme género, o etiqueta creada por periodistas, lo que más les guste, que nos dejó enormes bandas y enormes discos: Bark Psychosis, Disco Inferno, Insides, Earwig, Moonshake, Cul De Sac, Gastr Del Sol, Pram, Flying Saucer Attack, Seefeel, etc. (a seguir averiguando) Y los Tortoise. Este tema es el siguiente a “Djed” que dura casi 21 minutos. Gran disco.
13 – Oval – Delft. Los alemanes hacían música con cds rayados y flipados. Música con errores. Para que tus nervios se equivoquen distinto. Un viaje precipitado con sobresaltos de un sector de tu cabeza a otro.
14 – My Bloody Valentine – Touched. Este breve pasaje instrumental, entre “Loomer” y “To Here Knows When”, es una maravilla. Como cada uno de los once temas de “Loveless”. Anda a saber por qué cosa, o por quien, somos o estamos tocados. ¿Por cierta felicidad, por cierto temor, por el amor, por el desamor? Uno de esos milagros de los que fui testigo.
15 – Pell Mell – Anna Karina. ¡Que linda que debe ser esta chica para que ellos le toquen esta canción! Esta banda hace solo música instrumental. Acá no se requieren voces. Bastan dos guitarras resonando unas líneas que enamoran.
16 – The Chocolate Watch Band – Voyage of the Trieste. La psicodelia garagera de los sesentas de U.S.A. nos dejó pepitas como esta excelente canción instrumental, con cítaras, saxos, flautas, pianos y percusiones de magia. ¡Como cuesta descender a tierra después de viajar a estas alturas!
17 – Aphex Twin – Xtal. Dentro de la música tecno, con sus decenas de ramas y géneros, hay cientos de canciones instrumentales. Yo les dejo esta a modo de introducción a un amplio océano de sorpresas. Una belleza ambient para la lenta lluvia nocturna.
18 – Pescado Rabioso – Señorita. El gran Spinetta nos dejo varios temas instrumentales a lo largo de su extensa carrera. En el medio del hard rock progresivo, un romanticismo ensoñador eléctrico. Guitarra, piano, la base. Con eso va alcanzar para convencerla.
19 – Pink Floyd – Interstellar Overdrive. La guitarra de Syd Barrett emite sonidos como si fuesen transmisiones extraterrestres captadas por radares. Teclados vaporosos suspendidos en el aire. Esto es pura psicodelia británica de los sesentas. Otro viaje con retorno dificultoso al hogar. ¡Y es que el cuelgue está tan bueno!
20 – Cornelius – Nowhere. Aunque si estamos obligados a volver a tierra, elijamos descender con nuestra nave en estos paisajes. El mar, el sol que se va, ella y yo juntos, su pelo largo movido por el viento. Y lo que suena nos balancea.
21 – ZNR – Le grande compositeur vu de face. El fantasma de Erik Satie dando vueltas. Todo es raro en este tema instrumental. No entiendo que miran mis manos y que tocan mis ojos. ¿Y estas cosas? ¿Dónde están mis cosas?
22 – Alice Coltrane – Journey In Satchidananda. Esto no es solo jazz, acá pasa algo más. Esos sonidos del arpa, de la cítara. Esta expedición ¿A dónde diablos nos llevara? ¡Qué importa! Deja que el flujo te lleve.
23 – Henry Cow – Teenbeat Reprise. Desde el primer disco de este grupazo, esta pequeña muestra del talento desbordante, la imaginación afiebrada y la ejecución apasionada de una banda repleta de gente inquieta. Ver post del 30 de junio de 2013.
24 – Funkadelic – Maggot Brain.  Luego de un pequeño recitado de George Clinton, arranca un tema instrumental  con un trabajo de guitarra solista excepcional que nos describe el doloroso desgarro de perder a alguien muy querido.
25 – Seefeel – Climatic Phase #3. Este grupo usa el dub como herramienta de hipnosis al repetir una y otra vez figuras a las que les va agregando más y más figuras melódicas y rítmicas. Al rato ya no podemos para de bailar hipnotizados.
Nadie canta.
Ninguna letra para entender.
Esta es una brevísima introducción al mundo de las canciones instrumentales. Meter la punta del dedo gordo del pie en un inconmensurable océano de música.
En general, cuando el público piensa en términos de lo que les gusta del rock y del pop, los primeros nombres en aparecer a la memoria son de cantantes, a veces compositores (Presley, Lennon, Jagger, Cobain, Marley, Madonna, etc.). Y lo mismo pasa en el ámbito nacional (Charly, Fito, el Indio, Spinetta, etc.) Cuando piensan en músicos, se recuerdan los virtuosos famosos, casi siempre de la guitarra (Hendrix, Clapton, etc.). Los bajistas no son recordados y los bateristas tampoco.
Hice esta lista de canciones para recordar que hay ciertas cosas que se pueden expresar sin recurrir a grandes voces o a grandes letristas. Son tantas las cosas que hay para decir que, en ocasiones, las palabras están de más.
Otra mal concepción bastante arraigada dentro de cierto público de rock y pop es la de considerar que la música instrumental está solo en el jazz y en el tecno y que, en ambos géneros, hay mucho aire viciado [el jazz es música que tocan expertos (y que solo disfrutan expertos) y el tecno es solo música para bailar]. Aquí deje tres puntas del ovillo (Alice en el jazz, Oval y Aphex Twin en el tecno) para seguir averiguando cuanta maravilla guardan los cofres de esos dos géneros. Es solo cuestión de aventurarse.
Además, otro prejuicio que está bastante extendido iguala a la música instrumental con la música new age o con las bandas de sonido de películas. En estos géneros hay también bastante por conocerse y para serles franco, de estos terrenos no conozco casi nada. Si bien es cierto que hay algo de despersonalización en algo de lo que suena en estos géneros, no siempre es así. Con lo de despersonalización me refiero a música hecha a pedido de las necesidades del consumidor, sin que importe si el interprete se expresa o no (si queres relajarte, escucha esto; si queres asustarte, esto otro; si queres enamorarte, esto otro).
Hice esta lista de canciones instrumentales para recordar que se puede uno expresar solo con sonidos sin sacrificar la personalidad. Las canciones para que el cantor se luzca podrían venir acompañadas de composiciones sin cantor. Donde el oyente pone la letra que se le antoje. Donde cantan los instrumentos.

Hice esta lista de canciones instrumentales para recordar que hay más cosas que Muzak y Easy Listening y Lounge en la música instrumental. Que hay una amplia gama de canciones instrumentales de todos los géneros para seguir explorando. Si queres, tenes los comments para dejarme más canciones instrumentales.

Monday, July 10, 2017

Fonola de materia gris (Parte 35)



Las fonolas son el camino de un oyente, les estoy enumerando por donde tome para llegar acá. Hoy hay 50 canciones más por andar.

1701 – Las Pastillas del Abuelo – Enano
1702 – Las Pastillas del Abuelo – De donde vengo
1703 – David Thomas Broughton – Weight of my love
1704 – Beat Happening – Drive car girl
1705 – Augustus Pablo – Black gunn
1706 – Babyshambles – Crumb begging baghead
1707 – The Roots – Game theory
1708 – Morrissey – I’m throwing my arms around Paris
1709 – At Swin Two Birds – Down by the stream
1710 – Caetano Veloso – Soy loco por ti, América
1711 – Roque Narvaja – Bolero de Raquel
1712 – ZZ Top – Master of sparks
1713 – Los Tres – Un amor violento
1714 – Rooney – I’m shakin’
1715 – Nas – N.Y. State of mind
1716 – N.W.A. – Express yourself
1717 – Lynyrd Skynyrd – Tuesday’s gone
1718 – Mott The Hoople – Whizz kid
1719 – Cesaria Evora – Saudade
1720 – La Unión – Lobo hombre en Paris
1721 – Radio Futura – Veneno en la piel
1722 – Goldie – State of mind
1723  -The Ronettes – Sleigh ride
1724 – Kyrie Kristmanson – Eruption
1725 – The Crickets – Rock me my baby
1726 – Sam Cooke – Cupid (Live)
1727 – Khaled – Didi
1728 – Emilio José – Rio Grande do Sul
1729 – Little Boots – Click
1730 – Kanye West – Blame game
1731 – Kitchens of Distinction – 1001st Fault (Live)
1732 – Best Coast – Boyfriend
1733 – Caribou – Hannibal
1734 – No Age – Dusted
1735 – These New Puritans – Hologram
1736 – Viva Elástico – El festejo
1737 – Big Boi – Be still
1738 – Robyn – In my eyes
1739 – Four Tet – She just likes to fight
1740 – Sleigh Bells – Rill Rill
1741 – Vampire Weekend – Diplomat’s son
1742 – Salem – Red lights
1743 – Gil Scott-Heron – Your soul and mine
1744 – El Guincho – Danza invinto
1745 – Shit Robot – Take ‘em up
1746 – Lucky Soul – Southern melancholy
1747 – Flying Lotus – Table tennis
1748 – Nancy Sinatra and Lee Hazlewood – Sand
1749 – Metric – Sick muse
1750 – Willie Nelson – Bandera


Thursday, July 06, 2017

Fonola de materia gris (Parte 34)



Esta lista de canciones va dedicada a Alejandro, el productor radial que me presta libros relacionados al rock local que me dejan pensando.

1651 – Run- D.M.C. – You be illin’
1652 – Run- D.M.C. – Beats to the rhyme
1653 – Sebadoh – Limb by limb
1654 – Sebadoh – New king
1655 – Sonny Sharrock – Broken toys
1656 – Sonny Sharrock – Bialero
1657 – Sonny Sharrock – Soon
1658 – Sun Ra – Dancing in the sun
1659 – Sun Ra – Worlds approaching
1660 – Sun Ra – Second stop is Jupiter
1661 – Sun Ra – Bassism
1662 – Sun Ra – Abstract “I”
1663 – Sun Ra – October
1664 – So – Track 6 (del disco “So”)
1665 – Vajra – Sound Deadening
1666 – David S. Ware – Mikuro’s blues
1667 – Mulatu Astatke/The Heliocentrics – Esketa dance
1668 – Jimi Hendrix – Valleys of Neptune
1669 – Hot Chip – Alley cats
1670 – The Magic Numbers – Boy
1671 – Ida Maria – Oh my God
1672 – Babyshambles – Pipedown
1673 – La Bien Querida – De momento abril
1674 – The Magnetic Fields – Summer lies
1675 – The Magnetic Fields – Technical (You’re so)
1676 – The Magnetic Fields – Two characters in search of a country song
1677 – Future Bible Heroes – But you’re so beautiful
1678 – Future Bible Heroes – From some dying star
1679 – The 6ths – Dream hat
1680 – The 6ths – He didn’t
1681 – Judee Sill – Lady-O
1682 – Judee Sill – Things are lookin’ up
1683 – Bradien – Haw
1684 – The Cribs – We share the same skies
1685 – Alex Osés/Flavio Lopez – Hang Flaviolin
1686 – Michael Jackson – I can’t help it
1687 – Eduardo Falú y Los Fronterizos – La canción del jangadero
1688 – The Levellers – Hope St.
1689 – Frank Sinatra – Glad to be unhappy
1690 – Frank Sinatra – Too marvelous for words
1691 – Ray Charles – Don’t let the sun catch you cryin’
1692 – Ray Charles – It makes no difference now
1693 – Elvis Presley – Power of my love
1694 – Juan Pablo Ravioli – Maldición
1695 – Christina Rosenvinge and Benjamin Biolay – La idiota en mi (mayor)
1696 – Gram Parsons - $ 1000 Wedding
1697 – War – City, Country, City
1698 – Neil Young – The needle and the damage done
1699 – TLC – Diggin’ on you
1700 – The Notorious B.I.G. – One more chance


Saturday, July 01, 2017

Marshall Berman – Todo lo sólido se desvanece en el aire (2011) Reseña


Mi edición es una segunda reimpresión de 2013 de la editorial Siglo Veintiuno Editores. El libro apareció originalmente en inglés en 1982 y luego en español en 1988. Esta segunda edición tiene nuevos prefacio y posfacio de 2011. Marshall estuvo trabajando durante los sesentas y los setentas, recopilando experiencias y lecturas para producir esta obra magnífica.
El subtitulo de este libro reza: “La experiencia de la modernidad”. A través de más de 350 páginas, el autor se esfuerza en intentar definir la modernidad y, hasta donde yo alcanzo a entender, lo logra; dejando en nosotros una conmoción de comprensiones. Página tras página, Berman nos recuerda el vértigo que se siente cuando uno asimila aquella inquietante verdad del título. Todo lo que posees, el dinero que ganas y gastas, el prestigio de tu voz, tus títulos, tu status social, tus relaciones. Todo lo que sos, todo en lo que estás, todo puede desvanecerse en el aire. Ya no hay absolutos a donde ir corriendo a esconderse. Reconócete en el imparable cambio que te rodea y que te define. Eso es lo que quiere Marshall. Que vivas y crezcas en esa conciencia, con la conciencia del abismo que amenaza con destruirte pero no lo lograra siempre y cuando estés despierto.
Estar despierto. Todo un desafío. Berman nos sugiere que tenemos que reencontrarnos en las calles. Casi siempre llegamos a las calles cuando ya no damos más. Cuando estamos cansados de que nos paguen sueldos de mierda, cuando estamos cansados de tanta muerte violenta de mujeres. Pero también es cierto que en esas manifestaciones hay mucho más que bronca. Hay creatividad, humor, ganas de vivir distinto. También hay que señalar que salimos a las calles a festejar algún triunfo futbolístico, aunque casi siempre de algún equipo de futbol puntual (si festejan los de River no festejan los de Boca y etcétera). Pero nunca nos juntamos en las calles a pensar, a discutir, a soñar despiertos. Nunca nos juntamos sin consigna, sin eslogan. ¿Por qué? La otra vez dije que mi culo pesa demasiado. Creo que no soy el único con ese problema, al parecer.
El pensador recurre a otros pensadores, escritores y figuras míticas para explicarse. Una de las primeras conmociones que enfrentamos al leerlo está relacionada a la tragedia del desarrollo. Una tragedia que es la espina dorsal del mundo moderno, una tragedia que concierne al mundo entero. Solo se construye destruyendo. Tenes que romper y rearmar al ayer para tener un hoy. Y “hoy” es un artículo obsoleto de “mañana”. Tener que vivir bajo estas decisiones es lo que nos da angustia. Estas son las preguntas que casi nadie quiere formularse: ¿Hacia dónde vamos? ¿Cómo lo hacemos? ¿Por qué elegimos este camino y no otro? ¿Qué es lo que tenemos que hacer como sociedades? Preguntas jodidas pero necesarias.
Este maravilloso libro me dejó preguntas que siempre tuve de manera intuitiva y hoy finalmente encontré alguien que lo deja claro. Me fueron especialmente útiles los capítulos dedicados a Goethe y Marx. Pero hay una pregunta que me quema más que las otras: en un mundo que ayudó a que aparezca un Bill Gates ¿Qué pasaría si toda la humanidad tuviese esa aspiración, si se le diese el paño suficiente a cada ser humano hoy en la tierra para crezca ilimitadamente hasta llegar a ser un multimillonario influyente? ¿Nos daría el cuero para bancarnos los unos a los otros siendo todos billones de Billies? ¿Podría alguien seguir viviendo al asumir la realidad de que su intimo anhelo, aquel con el cual fue criado desde que era un/una bebe, se va a quedar en anhelo y nunca va a ser realidad? Porque es cruel vivir bajo coordenadas que te expulsan, asumir coordenadas extrañas a uno como propias de uno y joderte la cabeza y la salud. Lo mejor es crear chistes nuevos y los demás irán creando los suyos. Luego, vamos aprendiendo a reírnos distinto.
Otra de las hermosuras del libro es que, desde acá, podes pasar a leer otras obras. A mí me quedaron picando las ganas de leer “Growing up absurd” de Paul Goodman (1960) (aun no lo conseguí como archivo pdf) y “Life against death” de Norman O. Brown (1959) (este sí lo conseguí como archivo pdf). Hablo de estos dos como para empezar, porque es muchísimo más lo que nos queda por leer. Nota: ambos libros ya son mencionados en la contratapa por Robert Christgau.

Hay una versión de este libro como archivo pdf en inglés dando vueltas por Internet. Te recomiendo fervientemente que leas este excelente libro que se volviera en mí una influencia con la que escuché las canciones y vi los videos de Beyoncé y con la que leí el blog de Hunter. Un libro que reubico a los postmodernos: según logre entender los que no proponen, solo posponen. Eludir angustias no es resolverlas. Tratar de entender nuestros tiempos y nuestros lugares en estas modernidades es el trabajo que nos compete. Acá tenemos una herramienta. Quedan otras por buscar. Quedan otras por crear. Las calles nos esperan.

Tuesday, June 27, 2017

Lecturas que se dan la mano


No sé muy bien porque me vi movilizado a leer el blog llamado “Contra las cuerdas”. Para leerlo hice algo bastante parecido a lo que hice con Fuck You, Tiger unos años atrás (ver post de 3 de Octubre de 2006). Volví a bajar todo en archivos Word pero esta vez no los imprimí. Hunter escribió en su blog desde noviembre de 2003 hasta enero de 2008. Hace más de nueve años que no publica nada en su blog aunque ella sigue trabajando como periodista, escribiendo para un diario de Rosario. Leí todo y quede impresionado por la fuerza que tienen sus textos. Y las formas y contenidos de su expresión me dejaron rebotando de aquí para allá.
El Pequeño Saltamontes me pasó un link en agosto del año pasado con lo que ella escribió acerca de Gustavo Cerati en agosto de 2006. Por mi parte yo le envié a él un archivo jpg de una página escaneada de la revista La Mano. Era una nota firmada por Pablo Schanton en el n°6 de septiembre de 2004 en la página 103. Recién en estos días me di cuenta que Pablo nos recomendaba la lectura de un blog que tenía 10 meses de vida. Un blog muy bien escrito, tanto que me dejó pensando en lo mal que escribo yo. No importa. Persevera y perseverarás.
EPS me dijo: “Lee esto”. Yo le respondí: “Ya la conocía pero nunca antes la leí”. Yo me muevo así, ando por Internet con esas anteojeras que llevan los caballos para que nada que no sea el camino los distraiga. Yo no miro a los costados, escribo mirándome el ombligo. Y por tener esta costumbre siempre me pareció que todos los otros conocidos blogs continuaban publicando. Inclusive me tomó por sorpresa cuando alguien comentó que se sentía sorprendido (¿o era sorprendida? no recuerdo) por la longevidad de SS.II. Recién ahora me estoy enterando que casi todos aflojaron, por no decir todos. Allí afuera somos pocos los que estamos aguantando los trapos desde aquellos remotos tiempos de 2005 (que en tiempo cronológico serían doce años pero en tiempo de Internet pareciera representar como diez veces más que ese tiempo). Por un ratito pensé que lo de los blogs fueron una moda pasajera que tuvo lugar, más o menos, entre 2003 hasta 2007. Después cambié de idea. ¡Por que las lecturas se dan la mano, chaboncito! Siempre hay alguien más que te aporta un extra inesperado.
Marshall Berman escribió el libro “Todo lo sólido se desvanece en el aire” (pronto, un post sobre esto). En esta excelente obra Berman cita a Hannah Arendt criticando a Karl Marx. Lo cito: “Arendt comprende la profundidad del individualismo que subyace en el comunismo de Marx, y comprende también las direcciones nihilistas a que puede llevar ese individualismo. En una sociedad comunista en la cual el libre desarrollo de cada uno es la condición del libre desarrollo de todos, ¿qué es lo que va a mantener unidos a esos individuos que se desarrollan libremente? Podrían compartir una búsqueda común de infinita riqueza de experiencias; pero éste no sería ‘un verdadero ámbito público, sino solamente unas actividades privadas desplegadas abiertamente’. Una sociedad así podría llegar a experimentar un sentimiento de futilidad colectiva: ‘la futilidad de una vida que no se fija o realiza en ningún sujeto permanente que subsista una vez que su trabajo ha concluido’” (página 127)
Puede que ciertos bloggers aflojaron por falta de tiempo, porque sus trabajos no les dan respiro. Puede que ciertos bloggers aflojaron porque lograron conjugar expresión personal con trabajo remunerado, cosa que con un blog no se da. Pero yo creo que, en el fondo, el problema es el que aparece mencionado en el párrafo anterior. Actividades privadas desplegadas abiertamente que desembocan en futilidad porque nada nos mantiene unidos, nada nos da una comunión de expresiones. Un cuerpo de trabajo que flota en la nada, sin transformarse en herencia cultural, en alguna tradición que persiste más allá de uno.
Es un hecho que muchos leen este blog y casi nadie comenta. Es un hecho que yo nunca comentó allí donde navego. Es un hecho que aun no me he reunido con nadie desconocido que haya leído este blog (y hubo chances pero mi culo pesa demasiado). Hechos que reafirman que podría ser mejor ya dejar de hacer esto. Hasta que lo pensas un poco más.
Ezequiel Adamovsky escribió el libro “Anticapitalismo para principiantes” en 2003. En 2017 está editando “El cambio y la impostura (La derrota del kirchnerismo, Macri y la ilusión Pro)”. De este libro apareció un fragmento en el suplemento Radar de Página 12 del 4 de junio de 2017. Allí se hablaba de lo “post-fáctico”: “los datos reales han dejado de tener importancia a la hora de formarse una opinión”. Ante el excesivo flujo de información, sumado a otros factores, “cada uno elije creer en la información que confirma lo que ya pensaba”.  Mientras opinamos, nos informamos y pensamos en que, y quien, creer; nos convendría primero tener estos conceptos en mente. Si los medios masivos de comunicación pelean por nuestra atención, luchan para que no miremos a otro lado excepto a ellos; si así andan las hegemonías, es un gran momento para quienes dicen un “que” distinto. Es una gran época para los que eligen contar otras formas y otros contenidos. Está lindo el aire para defenderse blogueando.
Hunter dijo en febrero de 2007: “Los blogs son imprescindibles y básicos para el trillado deseo de ‘libertad de expresión’, pero se vuelven mucho más interesantes cuando desempolvan el reprimido deseo de la ‘libertad de estilo’”. Hunter me dejó pensando en la poca bola que le di a Peter Murphy una vez que deje de escuchar London Calling. Hunter me dejó pensando en las disquerías a las que solía ir, a como se mueven los hombres y las mujeres dentro del rock. Con la mala onda con la que a veces parecía escribir, Hunter me dejó con muchas cosas a discutirle, me llevó a decir de ella: “handle with care”, “acércate con reparos”. Hoy te digo, por favor, léela, lee todo lo que tengas a tu alcance y un poquito más también.

Vos estas eligiendo las lecturas que se dan la mano. Vos escribís eligiendo eso, eligiendo todo. Podemos construir juntos un verdadero ámbito público. Mi contribución, por ahora, para ello es seguir escribiendo como el orto en este blog.

Friday, June 23, 2017

Beyoncé – 2 discos


Marzo 2017
Hace más de dos meses que estoy revisando listas de lo mejor del año. Listas por aquí, listas por allá, más de una docena de listas de las más diversas publicaciones. Me llama la atención a quienes ponen en el puesto número uno pero más me llama la atención cuáles son los nombres que se repiten mucho y cuáles son los que se repiten poquito. Con nombres de bandas y solistas yendo y viniendo, me impresionó como insistían en nombrar “Lemonade”, el disco del año pasado de Beyoncé. Me puse a buscarlo y, cuando lo ubique, me baje el archivo para luego descubrir que no había conseguido “Lemonade”, había conseguido “Beyoncé”, su disco de Diciembre de 2013.
Enero 2014
Sí. También estaba revisando listas de los “Best of”. A veces no está nada mal lo que puedo descubrir haciendo estas búsquedas. Pero esta vez no se trataba de listas, se trataba de tres notas en tres medios diferentes hablando de una misma producción. La revista Rolling Stone número 190 de Enero de 2014 traía una nota firmada por Gabriel Orqueda. La revista Los Inrockuptibles número 188 traía una reseña discográfica firmada por Diego Lerer. El diario Clarín, en su edición del 8 de Enero de 2014 traía una reseña discográfica firmada por Pablo Schanton. A las dos revistas las compre, el diario Clarín no. Rara vez compró diarios y, cuando decido conseguir alguno, casi nunca se trata de Clarín. La nota del diario la robe de un ejemplar que estaba en un restorán para que la gente se intoxique mientras almuerza. No lo digo por la nota de Pablo, lo digo por la miserable línea editorial del monstruoso multimedio.
Desde las 3 fuentes se repetían ciertos datos: que fue una edición sorpresa, que era un disco digital compuesto por catorce tracks y diecisiete videos, que fue editado justo cuando todas las publicaciones ya habían cerrado sus listas de los mejores discos del año. Yo quede impresionado por todo lo que leí, estaba listo para ponerme a buscarlo. El problema fue que nadie iba a subirlo para descarga gratuita justo en medio del boom comercial de la sorpresa. Había que esperar a que las aguas se calmen. Y yo me olvide de esperar casi de inmediato. Hasta que tres años más tarde me lo lleve por delante.
Beyoncé (2013, el disco)
Es un discazo. Tan solo dos temas no me gustaron, o me gustaron menos que el resto: “Pretty Hurts” y “Drunk In Love” (este último quizás porque me cansé de escucharlo por “Fresh” el programa que iba, y va, los sábados y domingos a la mañana por FM Metro 95.1 – Ver post del 20 de Noviembre de 2014). Schanton escribió en aquella nota que era su mejor disco. Él habrá escuchado esos otros cuatro discos pero yo no. Me acuerdo de un par de canciones: “Crazy In Love”, “Countdown”. Y puse “Once in a lifetime” como una de las mejores canciones  que escuche en 2010 – Ver post de 7 de Enero de 2011). Pero, más allá de esas tres canciones y algún disco de Destiny’s Child, la carrera de la Knowles se escapa de mis consideraciones. Sin embargo, por dos discos le preste atención.
Después están los temas que me gustaron mucho: “Haunted”, “Rocket”, “Mine” y “Blue”. Grandes canciones. Y quedan 8 canciones por nombrar.
¿Por qué no me gusta tanto “Pretty Hurts”?
Mi primer problema es con la música que suena muy épica. Ella buscó que suene así y, aun siendo emocionante, lo épico le juega en contra. Es casi como un himno. Los himnos no me seducen, parece una música relacionada con formas de obediencia (¡De pie y a cantar!). En cuanto a la letra, a pesar de que “La perfección es la enfermedad de una nación” suena a esas cosas que hace Calamaro que a mí no me gustan, mi principal objeción a su contenido es su espíritu contradictorio. Es la bella cantando que la belleza lastima. Si bien la pregunta “¿Estas feliz con vos misma?” es pertinente y urgente, necesita de una respuesta personal; no me termina de cerrar que canción y video muestran las bajezas y tiranías de los concursos de belleza pero esas reglas parecen regular la belleza que muestra Beyoncé a lo largo de todos los videos. Con todo, esa contradicción nos constituye a casi todos, somos ciudadanos modernos definidos en contradicciones. Quizás la canción no me gusta porque me molesta. De ser así, no está tan mal.
Haunted
En videos eran dos: “Ghost” y “Haunted”. Ella cantando “fantasmas alrededor” y como repite “alrededor” es una hermosura. “¿Qué pasa? Toda esa gente trabajando de 9 a 5 para mantenerse viva ¿Por qué?” “Yo sé que si estoy embrujándote vos debes estar embrujándome”. De lo social a lo personal. Fantasmas de la desintegración, fantasmas del amor. Todo es inquietud, ni cuando le dice afortunado a su amante, no dejan de sonar amenazas de que esto por ahí no es amor, es una cárcel.
Drunk In Love
Aunque la canción sigue sin gustarme, sí me da gusto lo libre y desatada que parece sentirse ella al cantar esto. Ella dijo que siempre hacía canciones pensando que podría haber alguien escuchando que censuraría algo medio subido de tono hasta que decidió mandar a todos a la mierda y cantar lo que de verdad siente. Y acá festejando el pedo y los polvos con su marido Jay Z suena a que finalmente le puso voz a sus vivencias.
Blow
Cuando canta “hasta la mañana” me corre una electricidad por la espalda. En el video está que explota. “Lo más dulce está en el medio” dice y ella es una fruta que rebalsa de sabor. Que todo esto sea puro marketing es algo que podemos seguir discutiendo. Que no le perdonen que se ponga más sexual que lo recomendable es un problema de otros. A mí me gusta lo que su “dirty mind” está pensando.
No Angel
El video no me gustó pero la canción sí. Los arreglos la vuelven lujosa, el falsete de Beyoncé la vuelve extraña.
Partition
En video son dos: “Yoncé” y “Partition”. No está mal pero no se quedo en mi memoria. Está más relacionada a tratar con el feminismo y el sexo, tanto que la música pasó a segundo plano, según logro apreciar.
Jealous
“Si vos mantenes tu promesa, yo mantengo la mía”. Entre el compromiso y la coerción parece haber poca diferencia aquí. Pero también es un gusto verla quebrarse de recelo en la soledad, mostrarse vulnerable y perturbada por lo que ella hace y lo que hace su pareja. Sí, solo sos humana.
Rocket
Las cosas que hace con la voz y los arreglos vocales y el ritmo: todo parece armado para asemejarse lo más posible al coito. En el video por fin aparece al natural, bajo la ducha (vaya imagen) sin maquillaje, su cara lavada, tal como apareció su hermana Solange en la tapa de su discazo de 2016 (A Seat At The Table). Ahora, aquí, escuchando esto, la belleza sí no lastima. Aclaración: Solange aparece a cara limpia y seca, lo de la ducha es exclusivo de Beyoncé, en este caso.
Mine
Acá hay dos “featuring”: uno de Drake (aun no pude escuchar su disco “Views” del año pasado, dicen que es bueno) y uno, no acreditado en el booklet del disco, de Sampha (“Process” de este año es otro discazo). Arranca como una balada hermosa a voz y piano para luego pasar por un pequeño misterio con el fantasma de la voz de Sampha y más adelante se suma Drake con unos rapeos y el cambio de ritmo nos lleva a otras partes. “Solo quiero decir que vos sos mía”.
XO
Tiene razón Diego Lerer cuando dice que esta canción es “algo coldplayesca” y no tiene razón cuando comenta sobre los 17 videos: “(…) el discurso de Bey y su gente parece correr por otro lado: ‘Si no te interesa la canción, acá tenés para entretenerte’”. Los videos pueden que agreguen algo a las canciones o no, pero no están allí de reemplazo. Yo entendí que Beyoncé quiso darnos una expresión artística extra con cada video de cada canción. Está en nosotros que tomamos y dejamos de lado. Volviendo a la canción me gusta como vuelve al amor desde lo romántico, por una rato deja el disfraz de supersexy  de lado.
***Flawless
Con un discurso de Chimamanda Ngozi Adichie en el medio y todo, en este tema Beyoncé está más determinada que nunca a dar su opinión. Ella se despertó así, impecable, sin tacha, imparable.
Superpower
Con otro “featuring”, está vez de Frank Ocean (“Blonde” fue otro discazo del año pasado). Un tema con algo de doo-woop con lindos coros y hermoso llamado a unirnos en lucha.
Heaven y Blue
La primera balada está buena pero la segunda está buenísima. Sus cambios de ritmo, su letra, la forma de cantar de Beyoncé, que esté dedicada a su hijita. Es una maravilla. “Dale, beba, aguanta conmigo”.
Lemonade (2016)
Este disco no es tan bueno como “Beyoncé” de 2013 pero tampoco es una decepción como dijeron en Los Inrockuptibles número 221 de Enero/Febrero de este año. Y tampoco es el mejor disco (o uno de los mejores discos) del año según dijeron algunos medios extranjeros y nacionales. Es un buen disco y con eso alcanza para darle una oportunidad. Tal vez este disco no me atrapó tanto porque su contraparte visual es un largo video de 65 minutos en vez de un video para cada canción (y a veces dos). Aquellos 17 videos de ayer los pude ver y bajar de YouTube, no así el video de hoy, que aun no lo han subido por esa razón que cite más arriba: “que nadie va a subirlo para descarga gratuita justo en medio del boom comercial”. Es cuestión de esperar, una vez más.
Tal vez este disco no me engancha tanto como el anterior porque no escuche sus canciones en algún programa de radio tipo “Fresh”. Los Inrockuptibles mentaron de “hitazo” el tema “Hold Up”, yo no termino de engancharme con esa canción. Mi favorita del disco es “Sorry”.
Este disco vuelve a tener “featurings”: The Weeknd en “6 Inch” (tengo pendiente escuchar el disco “Starboy”) y Kendrick Lamar en “Freedom” (también tengo pendiente escuchar el disco “DAMN.”). El tema más corto en duración del disco (“Forward”) lo tiene a James Blake (ver post de 14 de septiembre de 2011) en piano y voz. Y Jack White aparece en “Don´t hurt yourself”. Otras canciones para destacar: “Formation”, “All night”, “Love drought”
Anotaciones para ir cerrando
Por venir habituado al rock independiente de guitarras hecho por hombres blancos, siempre me queda la sensación de que toda esta hermosa música en estos dos discos carece de la fuerza y energía que busco en las músicas. Es como sentirse nutrido pero no agitado. Con la panza vacía de la distorsión rockera. Pero todo este hip hop- rap-R&B- soul- funk también aporta lo que el ánima necesita.
Ella reclama por los derechos de la comunidad afroamericana de EE.UU y por los derechos de las mujeres a vivir en una sociedad más igualitaria, más equitativa. Ella gusta de rodearse de montones de colaboradores de lujo y de esta manera escucharla suena a un posible trampolín para mandarse a diversas piletas que están a su alrededor. Ella hace público lo privado no por puro vedetismo, lo hace para ponernos a pensar. ¿Qué hacemos con el amor, que hacemos por amor, que estamos diciendo cuando decimos “Ni una menos”?

Acá estoy hablando de una mujer que dijo lo que sintió que necesitaba decir en 26 canciones. Y ahora nos toca ver que es lo que nos queda por cantar.

Saturday, May 13, 2017

Q Lazzarus – Goodbye Horses (1991)


En 1991 Jonathan Demme publicó su película The Silence of the Lambs, que en nuestro país se conoció como “El Silencio de los Inocentes”. Un gran film, según mi manera de mirar y pensar cine. Esta producción supo darme escalofríos la primera vez que la vi, hace una banda de años. Con el paso del tiempo, uno se va acostumbrando a su sordidez, uno se anestesia de su violencia a través de la sobre exposición, tal cual fuesen, esas imágenes, las noticias de hoy. Las noticias de hoy son un show deshumanizante.
Esta película tiene una hermosa banda de sonido. Canciones que realzan la pesadilla de los momentos en ese infierno con forma de hogar en el que vive el asesino serial, que el personaje de Jodie Foster busca atrapar antes de que mate a la hija de una senadora. (Todo un dato, ya lo ves). Escuchamos “Alone”  (Colin Newman, 1980) mientras la víctima, desde el  fondo de un pozo, pide a gritos que la saquen. Escuchamos “Hip Priest” (The Fall, 1982) durante la tensa búsqueda de la futura agente, aun estudiante en la academia, del F.B.I. Ya dentro de la casa del monstruo y casi a oscuras, esta parte de la película (la de la Foster apuntándole temblorosa a la nada) te agarra de las bolas en lo que dura. Y antes de esta última escuchamos “Goodbye Horses”.
“Goodbye Horses” es el homenaje estadounidense a comienzos de los noventas de aquel postpunk británico de fines de los setentas y principios de los ochentas. Q Lazzarus continúa con la misma línea estética que pensó el que armó la banda de sonido. Esta banda bebe de la misma fuente de la que supo beber la banda argentina La Sobrecarga: el grupo postpunk inglés Wire. (“Pink Flag”, “Chairs Missing” y “154”: imperdibles discazos de este combo, busquen también las carreras solistas y demás grupos que armaron cada uno de los cuatro involucrados).
Aparte de buscar esta canción, y el sentido cover que hicieron los Wild Beasts de la misma, también pueden buscar la letra y la interpretación que el autor tuvo al escribirla. Si no entendí mal, la idea de decirles adiós a los caballos funciona como una metáfora que propone decirle adiós a lo mundano, poder tener alas para volar más allá de lo terrenal y finito para entender formas un poco más trascendentales de vivir la vida. Pero viendo la película yo entendí otra cosa.
Buffalo Bill, el asesino en cuestión, quiere volverse otra cosa. Cree que el hecho de ser hombre le trajo como consecuencia sufrir una infancia brutal de abusos físicos y humillaciones. Tanta violencia de ayer lo llevó a un presente en donde quiere volverse mujer. Vive su fantasía como si fuese creadora, como si fuese Eros. Pero, en realidad, su fantasía es autodestructiva, es Tanatos. Es él quien canta frente al espejo: “Adiós caballos, estoy volando sobre ustedes”. Es él quien le pone a esta canción un escalofrío extra del cual no me puedo librar cada vez que escucho la canción. “Goodbye Horses” funciona en él, a través de él, no como el canto de alguien que quiere cambiar de vida, funciona como el canto de alguien que ya no quiere vivir más.
Los caballos representan las pasiones terrenales. Y creo que también representan nuestros apetitos y nuestros caminos que recorremos para poder saciarlos. Yo no sé qué sería de mí sin mis apetitos, sin mis pasiones. Yo no sería nada si no tuviese siempre esa hambre por vivir. No quiero decirles adiós a mis caballos, quiero vivir creyendo que podemos traer plenitud de cielo a la vida de todos los días sin dejar de cabalgar la sed.

Ese es el escalofrío que me recuerda la esplendida canción “Goodbye Horses”: el de la sombra de la muerte que golpea a las puertas de la mente. Es el límite entre lo oscuro y la luz. Es la clase de escalofrío que me lleva a agradecerle a la nada, a la pura coincidencia, el estar respirando ese mismo aire que vos estas respirando ahora mismo.