Wednesday, February 22, 2012

Albert Camus - La cabeza llena de estima


Hace poco terminé de leer la novela El Primer Hombre de Albert Camus. Es el segundo libro que leo de este escritor y filósofo francés, el anterior fue El Extranjero. Leí ambos libros en verano, que viene a ser la estación del año indicada para leer ambas obras. Porque en las dos historias hace tanto calor que a uno le termina pareciendo más soportable el tórrido clima circundante. Ese calor de asfixia no es un dato menor en la obra de Camus puesto que el clima no solo funciona como marco sino también como impulsor de conductas y actitudes. Bajo ese sol ardiente Albert vive el júbilo y las penurias de una vida de pobreza en una colonia francesa, siendo inclusive allí mismo un marginal, un poblador de los suburbios que tenía que tomar un transporte para llegar al centro.

Leer a Camus es pasar a vivir lo que él escribe. Su forma de escribir es poderosa, única. Los sentidos se ven asaltados por sus exuberantes detalles, uno se puede sentir allí. Teniendo en cuenta que, desde el vamos, él se ocupa de ponernos en presente con la historia, es fácil concluir que también terminamos comprometidos con su pensar. De hecho, la suma de eventos lleva a un necesario momento de reflexión que buscamos y encontramos en su lectura. Existencialista como era, la historia está aquí para ilustrarnos acerca de un ser humano. Toda la tensión narrativa está al servicio de la puesta en escena del amor, la soledad, el temor, el orgullo y tantas otras cosas experimentadas, en este caso, por un niño.  Ese niño era él mismo, escribe sobre sí mismo en tercera persona.

Albert Camus escribe con la cabeza llena de estima, sí. Con la cabeza llena de estima describe a su madre reservada, callada, tímida. Con el alma llena de ternura nos cuenta de una abuela brutal y violenta pero también frágil y vulnerable. Nos relata acerca de su padre a quien no conoció y se descubre a sí mismo con más edad que la que tenía aquel cuando falleció, justo al visitar su tumba. Se pone en la piel de quien describe para revelar lo que nos es común a todos: la condición humana. Él enseña el fervor que lo alienta y nos contagia de ese fervor al leerlo.

Hoy, que son tantas las cosas para mantenernos entretenidos, que tantos son los estímulos que tenemos al alcance de la mano para divertirnos hasta morir, hoy también tenemos preciosos momentos de la cultura como este maravilloso libro. Con la sospecha de que le estoy haciendo un flaco favor a esta obra con esta reseña, también me parece que tal vez alcance con  señalar que me emocione un montón leyendo El Primer Hombre. Y pienso que te va a emocionar a vos también.

Sunday, February 19, 2012

Llama Siempre


“¿No te enteraste? Esta tarde estaban diciendo que murió Spinetta.” Con esta frase o alguna frase similar Marisol nos contó la noticia mientras estábamos en la cola para ver la excelente película de Capussoto. Al rato Ezequiel me preguntó si yo lo seguía y no pude hacer otra cosa que enumerar las bandas en las que estuvo como para demostrar que sabía de quien se trataba. Pero no pude decir todo lo que represento para mí el Flaco porque todavía no me había caído la ficha de semejante hecho. Al otro día a la mañana termine de asimilar la realidad de las cosas y entonces al fin llore de tristeza porque se fue y de alegría porque antes había vivido dejándonos belleza.

¿Quién fue Spinetta? En primer término fue una herencia, lo que me pasó mi hermano Juan José. Él tenía sus propios temas favoritos de Luis. Porque con Spinetta podías tener una lista popular de canciones favoritas, aquellas que podías cantar con un montón de gente, y también podías tener tus favoritos propios, aquellas canciones no tan conocidas que uno elegía por motivos personales. En la lista que está abajo están esos dos tipos de canciones y, adrede, deje de lado varios clásicos por saberlos ya bien experimentados por la mayoría y decidí anotar elecciones más personales con el ánimo de divulgación con el que escribo siempre en este blog.

¿Quién es Spinetta? Aquel que escribe lo que siento, lo que lloro, lo que vibro. Compuso varias de las canciones que son la banda de sonido de mi vida. Estaba conmigo ayer nomás, está hoy y mañana va a seguir estando cada vez que sus discos suenen en casa. Lo tengo en varios formatos (discos de vinilo, casetes originales y grabados, cds originales y truchos, archivos mp3) haciendo canciones milagrosas y algunas flojas también. Nunca fui a verlo en vivo y hoy siento esa deuda en mi alma pero está todo bien, no me arrepiento. Amo y odio escuchando su música, él alentaba con esas melodías la emoción y la reflexión. Con sus temas pude temblar de ternura y agitarme de rabia y furor.

Para 1989 conseguí el libro que Berti escribió acerca del Flaco. Pude armar esta lista con la ayuda de ese gran libro y también tuve la asistencia del especial que sacó la revista La Mano en abril del 2006. En aquella revista Pettinatto señalo su relación con la obra de Luis Alberto que sentí propia. Dijo que seguimos algunos discos de Spinetta escuchándolos detalladamente y luego pasamos a olvidarlo por años. En lo que a mí respecta yo ignore las siguientes obras: Spinetta y los Socios del Desierto (’97), Los Ojos (’99), Silver Sorgo (’01), Para los Arboles (’03), Pan (´06) y Un Mañana (’08).  A estos dos últimos si los conseguí en su momento pero los escuche muy poco y no les enganche la onda. La razón recién la entiendo hoy, Spinetta no hacía música en consonancia con lo que suena en su actualidad, él tan solo deseaba ser coherente con su propia obra y su propia expresión. Por eso sus discos suenan grandes si seguís su discografía. Por otro lado, lo que hace difíciles de digerir a discos como Los Ojos o Silver Sorgo es una excesiva cantidad de canciones en midtempo. Se vuelven densos para escuchar.  Bueno, sin más, aquí va la lista.



1 – Almendra – El mundo entre las manos

2 – Almendra – Campos verdes

3 – Almendra – Mestizo

4 – Almendra – Figuración

5 – Almendra – A estos hombres tristes

6 – Almendra – Para ir

7 – Almendra – Los elefantes

8 – Pescado Rabioso – Post-crucifixión

9 - Pescado Rabioso – Blues de Cris

10 - Pescado Rabioso – Dulce 3 nocturno

11 - Pescado Rabioso – Mañana o pasado

12 - Pescado Rabioso – Señorita

13 - Pescado Rabioso – Hola pequeño ser

14 - Pescado Rabioso – Todas las hojas son del viento

15 - Pescado Rabioso – Cantata de los puentes amarillos

16 - Pescado Rabioso – Bajan

17 – Invisible – Oso del sueño

18 – Invisible – El diluvio y la pasajera

19 – Invisible – Durazno sangrando

20 – Invisible – Los libros de la buena memoria

21 – Invisible – Que ves el cielo

22 – Invisible – Las golondrinas de Plaza de Mayo

23 – Spinetta Jade – No te busques ya en el umbral (Umbral)

24 - Spinetta Jade – Maribel se durmió

25 - Spinetta Jade – Mapa de tu amor

26 - Spinetta Jade – Camafeo

27 - Spinetta Jade – Entonces es como dar amor

28 - Spinetta Jade – Ludmila

29 – Luis Alberto Spinetta – Canción para los días de la vida

30 - Luis Alberto Spinetta – Barro tal vez

31 - Luis Alberto Spinetta – Casas marcadas

32 - Luis Alberto Spinetta – No te alejes tanto de mí

33 - Luis Alberto Spinetta – Una sola cosa

34 - Luis Alberto Spinetta – Ropa violeta

35 - Luis Alberto Spinetta – Pobre amor, llámenlo

36 - Luis Alberto Spinetta – Lejísimo

37 - Luis Alberto Spinetta – Fina ropa blanca

38 - Luis Alberto Spinetta – Ganges

39 - Luis Alberto Spinetta – Preciosa dama azul

40 - Luis Alberto Spinetta – Tonta luz Remix

41 - Luis Alberto Spinetta – Cisne

42 – Spinetta/Páez – Parte del aire

43 – Spinetta y los Socios del Desierto – Luna de abril

44 - Spinetta y los Socios del Desierto – Holanda

45 - Spinetta y los Socios del Desierto – Jardín de gente

46 – Invisible – Amor de primavera

47 – Tantor – Llama siempre

48 – Claudia Puyo – Viento del lugar.



Cosas para señalar: no siempre él es el intérprete y no siempre él es el autor, no hay orden cronológico (aunque a primera vista lo parezca) ni orden de preferencia, todas me gustan por igual, algunas las escuche montones de veces, a otras las acabo de descubrir y estoy fascinado con ellas. Nótese cuantas veces el Flaco le canta al amor y cuanto espacio le daba para la creación a aquellos que lo rodeaban. Son demasiadas las historias relacionadas con cada una de estas canciones y no quiero aburrirlos, pacientes lectores. Yo sé que él es parte del canon del rock nacional gracias a periodistas y músicos que siempre lo apreciaron, en ocasiones hasta llegar al fanatismo, la mímica y la indulgencia. No me parece que eso sea importante y no tengo ganas de sopesar como es que juzgan y aprecian los demás a Spinetta porque eso es tema de algún otro post que probablemente no escriba. Hoy lo único sensato que me sale escribir es que la música de Luis es una de las cosas más hermosas que me pasaron en la vida y que la única forma en la que puedo agradecer semejante regalo es bailar, cantar, hacer la “air guitar” con los auriculares en las orejas, hacer el amor, olvidar, pensar, soñar, caminar todas esas calles con el amor infinito de esa música mágica haciéndose fuego en la sangre de la luz.