Sunday, October 21, 2018

After Dinner – Editions (1990)



Esta banda japonesa es toda una rareza en mi colección, tan invadida de sustancias anglo y argentinas. Es raro, dentro del mundo de la búsqueda de músicas en los ámbitos en los que me muevo, eso de correrse del eje UK-USA-Argentina. Sabemos poco y nada de cómo andan las músicas de Latinoamérica, ni que hablar de África, Asia, Oceanía, Europa más allá de España, Italia, Francia, Alemania. Cientos de rincones, miles de millones de personas del globo, simplemente pasados por alto. No está del todo bien, ¿no? Bueh, si queremos cambiar algo, empecemos por cambiar las consideraciones. La buena noticia es que hoy hay After Dinner.
De lo que hablo hoy es de un CD que es una recopilación entre material de estudio del período 81-84 y grabaciones en vivo del período 86-90. 18 canciones publicadas por el excelente sello Recommended. Son 73 minutos de música, mucho para estos tiempos de consumo veloces, si es que les es posible poder conseguir esta producción. Últimamente me ha quedado la sensación de que ciertos discos están menos accesibles de lo que solían estar.
El grupo After Dinner, cuyo primer disco se llama After Dinner, tiene una canción llamada… After Dinner, en este CD aparece en versión de estudio y en vivo. Es la canción de bienvenida a un nuevo mundo. Cuerdas, percusión, voces en japonés y efectos de sonido. Misterios de piano y músicas de vanguardia al promediar el tema. Más tarde, la narración prosigue. “Sepia-ture” es el tema que sigue, claras líneas de bajo y guitarra eléctrica y la voz de Haco en algo que suena a folk con bossa nova y jazz. Figuras de violín girando en círculos.  Los grillos del comienzo de “An Accelerating Etude”, voces que me recuerdan a Dagmar Krause y la música toma cosas del Rock In Opposition (Henry Cow, Art Bears), psicodelias de experimentos en el estudio de grabación. “Soknya-doll” y sus sube y baja de voces y teclados, el cielo mareado. Ruidos de caricaturas y percusiones hechas de objetos caseros. Un parque de diversiones extraño. “Shovel & Little Lady”, con sus instrucciones de escucha, con sus percusiones inusuales, suaves misterios de sonidos. Luego la marcha militar de “Cymbals at Dawn” con flautas, la voz de Haco bien al frente, toda una marcha que luego se vuelve graciosamente funky, de manera inesperada, la canción más corpórea del disco, una canción que también tiene su versión en vivo en este CD. “Glass Tube” también viene en dos versiones, de estudio y en vivo, ambas bien distintas. Los tubos de vidrio del tema y ese drama singular en esos seis minutos que dura el track, algo en mis recuerdos me duele y no sé muy bien qué es ni porque. “Dessert”, al disquero de Flores que me vendió este CD le recordaba a Incredible String Band, sí, tiene razón. Ese día también me lleve de Sordos & Crotos, el disco “Crookt, Crackt, Or Fly” de los excelentes Gastr Del Sol. En ambos discos hay grillos y abundancias de magias, tal cual lo noto el Hippie Johnny. Por último, viene “Sepia-ture II”, más marcha de locos, ese final en el que nos dejan solos, primero junto a una radio distante y luego frente al silencio.
Pablo Schanton insistió lo suyo para que los After Dinner se queden en nuestra memoria. Los programó en algún ciclo Estetoscopio en el Instituto Goette, los nombró en, al menos, dos revistas (Revolver, en aquella lista de rapsodias que mencione en el post sobre Throwing Muses, y en la revista que sacaba la cadena de disquerías Musimundo, hablando de lo que él consideraba sus discos favoritos de la historia del rock), musicalizó una tarde en el Parque Japonés con algunas canciones de Haco solista, los nombró en el sitio Pink Moon cuando escribió sobre un disco de Tenniscoats como “un after dinner de After Dinner”. Salvo lo de Pink Moon, el resto sucedió durante los noventas. Gracias, Pablo y una pregunta ¿para cuándo un libro de tu autoría? Ah, casi me olvidaba, lo que Pablo nombraba es el disco Paradise of Replica de 1989 y la canción “Ironclad Mermaid” del mismo. En su momento, 1998, yo solo pude conseguir el CD Editions y catorce años después finalmente conseguí Paradise of Replica bajándolo de Internet.
Después de los nueve tracks del disco en estudio, vienen las nueve canciones en vivo bajo el título Live Editions (1986-1990) en las más diversas locaciones (Holanda, Francia, Italia, el Reino Unido, Suiza y, por supuesto, Japón). Todo arranca con “A Walnut”, justo un tema de Paradise of Replica, se puso en marcha el circo patafísico de Haco y compañía. Solo de batería al promediar la canción,  desaceleraciones de violines y campanas al terminar para dar paso luego a la marcha de “Cymbals at Dawn”. Más tarde viene uno de los temas más hermosos de ellos, “RE”. Casi todas las letras y músicas son de Haco pero en esta canción la autoría y voz son de Tadahiko Yokogawa, quien tiene a su cargo el bajo y el violín en algunos temas. ¡Qué obra maestra es “RE”! Inicio de cuerdas que va y vienen, a los 17 segundos la voz de Tadahiko, cantando como si fuese un himno; al minuto 6 segundos, un cambio de clima. Un relato de violines con violín principal y violines de acompañamiento con percusiones va tomando el lugar y otro cambio maravilloso a los dos minutos cuatro segundos. A los dos minutos 30 segundos, dos voces y cuerdas mágicas y así hasta terminar a los cuatro minutos. Si mi oído no me falla, está cantando en inglés, la letra no figura en el booklet. ¡Todas las cosas que me cuenta esta música, por Dios! No me alcanzan las palabras para contarles la felicidad que siento cuando escucho esta canción. Enorme logro de los After Dinner. “Kitchen Life”  está buena con su ritmo de vals, la voz hermosa de Haco y esos quiebres de clima, esa guitarra eléctrica y las percusiones. “Glass Tube” en vivo suena maravillosa, me gusta más esta versión que la de estudio. La misteriosa tristeza de la niebla de este tema es tan genial. ¡Lo que habrá sido ver esto en vivo! Pegado viene “The  Variations of “Would you like some mushrooms?”, con sus aires a Medio Oriente, un hermoso tema instrumental. Luego el ya mencionado “Ironclad Mermaid”, bajo, piano, percusiones, violín, cambios de ritmo que derivan en música que quizás esté relacionada con el folklore japonés, de esto último no estoy seguro porque conozco poco y nada de música japonesa. “After Dinner”, la canción, esta vez en vivo, suena más poderosa que en su versión en estudio. Y termina el CD otra obra maestra, la canción “The Room of Hair Mobile”. Esta es, simplemente, una de las canciones más hermosas que escuche en toda mi vida. Todo en esta canción es frágil, el canto de los pájaros, el canto de Haco, el piano, las cuerdas, los cambios en intensidades, los suspiros, todas las delicadezas que tienen que observar cantante y banda y a los dos minutos 22 ese estribillo, ah, ¡que belleza! Casi al finalizar lo vuelve a cantar y uno se queda colgado mirando la nada. Cada vez que escucho esta canción, sé que luego no tengo que ver ni escuchar nada de la tele ni de la radio, todo suena repugnante. Después de este amor hay que guardar silencio, al menos por un rato hasta descender al orden cotidiano de cosas, que, en varias ocasiones, es tan solo un absurdo chiste sin gracia.
Gracias, After Dinner. Gracias por tanta hermosura, por tanto amor. Yo necesito estas músicas tanto como necesito agua, comida, aire. Detrás de todos esos sonidos, de todas esas palabras, estamos todos. Escuchamos músicas para revisarnos los tiempos y para trazar puentes de magia hacia las conmovedoras sensibilidades de los demás. No siempre tomamos conciencia de que eso hacemos. Gracias, After Dinner.


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