Friday, May 01, 2020

Maco está en cuarentena



1 – Hace poquito les contaba que esto de la cuarentena me vino bien por un lado para ponerme al día con el blog, entre obligaciones y momentos de enorme tristeza referidos a un reciente hecho personal. También me vino bien para escuchar los casi 140 discos que tenía pendientes para escuchar. Por primera vez, después de más de 15 meses, ya no tengo más nuevos discos para escuchar, ya podría darle segundas escuchas a un montón de músicas del presente y del pasado. Además, podría referirme a un par de cosas que vi y pensé en estos días de claustro involuntario pero necesario para que el COVID-19 no nos joda tanto.
2 – Los muchachos y muchachas de la enorme revista Crisis (ver post del 10 de enero de 2011) no llegaron a imprimir su más reciente edición, el número 41. Entonces tomaron una decisión ejemplar, a la altura de sus valiosos textos, la subieron gratis como archivo pdf en su sitio de Internet. Cualquier navegante de la red podía hacerse de un ejemplar de esta magnífica publicación. Yo he comprado en los más diversos kioscos, casi siempre acá en Moreno, a veces en CABA, los 40 números anteriores y también ya estaba dispuesto a acercarme al centro de mi municipio a comprar ese nuevo número. Pero la cuarentena impidió la impresión a papel. ¡Aplausos, abrazos, besos y más para estos autores! Con este gesto nos dicen que no todo en la vida es lucro, que una cosa es el costo y otra el valor de dar gratis valiosos escritos. El valor. ¡Alzo mi copa en honor a esa gente!
3 – En una vena similar, también las mujeres y hombres de The Wire Magazine dejaron la ventanita abierta por unos días para que podamos recorrer gratis su vasto catálogo de más de 400 números. Tengo hoy la impresión que, de tanto en tanto, suelen hacerlo. Acá la cosa no está tan relacionada a dar gratis textos sino también usar eso como estrategia de publicidad del producto. Una excelente estrategia de una excelente revista. Por cinco días tuve acceso a los más remotos ejemplares de sus comienzos y también me bajé los números de febrero a mayo de este año. En el medio me quedaron sin explorar una tanda de números que comprenden un período prolongado de tiempo: desde febrero de 2004 hasta enero de 2020. Si quisiera explorarlos, me debería subscribir, que de eso se trataba el asunto. Pero la publicación sube, en su sitio de Internet, canciones, videos, extractos de libros, entrevistas y tantas cosas más que también son unos maestros de la generosidad. ¡Y también brindo por ellos!
4 – Pero, entre brindis y brindis, no puedo dejar de recordar algo. Si te fijas, cuando aparecen esos mensajes tipo “recomendaciones de qué hacer cuando te quedas en casa encerrado por lo de la cuarentena”, la mano viene en el orden de: “limpiá, ordená, cociná” y cuando llega el momento de lidiar con las artes te tiran un “lee” y, por ende, yo desprendo de una sugerencia de ese estilo una lectura mía que sería “escuchá música”. Bien. ¿Pero porque no te sugieren algo como “escribí” o “hacé música”? Leer es una estimulante actividad, bueno, todo depende de que te dediques a leer. Leerlos a Majul o a Lanata me lo imagino igual de tóxico que escucharlos. Pero escribir es igual de estimulante o quizás más. ¿Por qué no hacerlo? ¿Y qué me dicen de hacer música? Cantar, silbar, zapatear. Pero también percutir. Cualquier cosa que tengamos a mano. Una vez me puse a pulsar esas varas que tienen los hornos por dentro, allí donde uno apoya la pizzera o lo que sea que uses para hornear. Las pulsaba tal si fuesen cuerdas de una guitarra. ¡Emitía sonidos geniales! Porque las músicas son también un trabajo de las orejas y del cuerpo entero, como bien nos enseñó Pauline Oliveros (ver post del 21 de marzo de 2020). Porque al escribir encontras tu voz. Hablar pocas veces viene de la mano de una reflexión elaborada, siento que escribir viene más acompañado de ir pensando cómo se viven las cosas que nos tocan vivir y como se viven las experiencias que nos esforzamos para que sucedan.
5 – Entonces, escribí. Haz músicas. Y busca siempre esos nutrientes que hagan que los jardines de tu mente estén siempre en flor. Estas son mis invitaciones. Vos sabrás a que jugar.

Monday, March 23, 2020

Una revista de músicas italiana llamada Blow Up




1 - ¿Por qué?
No sé muy bien porque pero este blog tiene muchos lectores italianos. En varias ocasiones muchos más que los lectores argentinos. Y desde antes de esto de la cuarentena allá y aquí. Es raro, teniendo en cuenta que está escrito en español. Solo me voy del castellano para sumergirme en el inglés pero por poco rato y solo a veces. Aunque no falta que lo diga, yo no sé italiano. La revista de la que voy a escribir en este post nunca la he comprado y de haberlo hecho, no me habría sido posible leerla. Pero es fuente de consulta mensual para mí.
2 – Un kiosco semivacío
En octubre de 2010 apareció el último número de La Mano. En mayo de 2013 importaron el último número de Rock de Lux. En septiembre de 2018 salió el último número de Los Inrockuptibles. En el kiosco aun permanecen Rolling Stone y Billboard, de la última solo compre un número (el primero, creo) y de la primera compro ediciones de vez en cuando. Ambas no me parecen nada excepcional, están bien pero solo eso. Hay que cuidar el bolsillo, no se puede gastar en cualquier cosa los magros sueldos que nos toca recibir. Por ende, se puede concluir que Internet no solo reemplazó a las disquerías, también pasó a reemplazar a los kioscos. No me agrada admitirlo pero así es. En el 2014 me cayó la ficha de que no solamente iban a dejar de trae la revista Rock de Lux por un tiempo sino que ya nunca más la iban a traer. Porque ya no había consumidores de revistas de rock y aledaños. Desde hace 6 años que, mes tras mes, consulto los contenidos de las ediciones de tres revistas extranjeras: The Wire desde el Reino Unido, Rock de Lux desde España y Blow Up desde Italia. Esto yo ya lo dije antes y quizás por eso los italianos me leen mientras yo leo (y envidio) acerca de la prensa musical que ellos tienen. Voy a pasar a contar un poco más sobre estas tres publicaciones.
3 – The Wire
En mayo de 1982 apareció el número 1 de esta maravillosa revista. O sea que, en un par de meses, van a cumplir 38 años de historia. En abril van a sacar el número 434, el cual ya está disponible para suscriptores de la publicación, va a llevar en la tapa a Thundercat. Las labores de la revista Esculpiendo Milagros me pusieron al tanto de este mensuario (ver post del 15 de marzo de 2015). Ya nombré a esta revista tantas veces que me los imagino hartos de tener que leer un nuevo halago a estos británicos. Como consumidor tuve la suerte, y la plata, para conseguir algunos números. Estoy hablando de los años 1997-98, en la disquería Tower Records de la avenida Santa Fe. Antes y después de esto, vi algún que otro número dando vueltas por ahí, en las librerías que venden revistas usadas sobre la avenida Corrientes. Sí, en CABA parece estar todo, desgraciadamente. EE.MM y The Wire fueron publicaciones que pude comprar solo en Capital Federal.  Hoy, gracias a los chiches nuevos (el celular, la conexión casera de Internet), entro al sitio de la revista todos los malditos días. Su sitio es igual de excelente que la revista, incluso hay tracks y videos disponible para disfrutar y conocer. Muchas de las músicas que escucho en la actualidad las conocí gracias ellos.
4 – Rock de Lux
Las ediciones de esta revista fueron más fáciles de conseguir. De hecho, como también supo pasar con las revistas Factory, Trax y Go (todas de España), pude comprar varios números aquí en Moreno, los confines del Lejano Oeste. Las empresas importadoras de estas publicaciones deben haber tenido arreglos con las distribuidoras de diarios y revistas nacionales. Volviendo a la revista en sí: publicaron su primer número en noviembre de 1984. Estos van a cumplir 36 años de publicaciones. En este mes editaron su número 392. La historia entre esta revista  y Argentina tuvo sus idas y venidas. Ya desde los ochenta se la podía conseguir en los kioscos de Capital (con cierto retraso con respecto a Europa, cosa que Pablo Schanton señaló un par de veces). Yo conseguí varios números usados de los ochentas y noventas. Entre el 97 y 2001, conseguí algún que otro número (en aquellas veces sin retraso con respecto a España). Desde el 2007 hasta el 2013 estuvo disponible en los kioscos suburbanos (otra vez con retraso) y luego, chau. Me imagino que quizás se puedan conseguir ejemplares actuales en CABA de la revista en estos días pero debe estar carísima. El dólar está caro y el euro está más caro que el dólar. Pero el sitio de la revista en Internet está bueno, no tan bueno como el de The Wire, pero igualmente interesante. En aquellos viejos días del 2007 al 2013 siempre venían con un CD “de regalo”. Pero por la calidad de información que traía y la calidad de música que traía el CD; la verdad que era una ganga.  Uno solo aprecia lo que solía aparecer cuando ya sabe que no va a aparecer más. Incluso allá en España la revista sale con CD solo en los meses de enero, febrero y marzo, con las canciones de sus listas de los mejor del año, a nivel internacional y nacional.
5 – Blow Up
¡Al fin! Esta es la más joven de estas tres publicaciones. Publicaron su número 1 en septiembre de 1995 o sea que van camino a cumplir 25 años de actividad, diez años más que mi blog. En marzo de este año sacaron su número 262. En el post del 27 de octubre de 2017 donde yo escribí sobre la revista Los Inrockuptibles cite lo que habían dicho sobre dicha publicación en Esculpiendo Milagros. En ese mismo número de EE.MM (n° 12, año 4, 1996) hablaban del número 153 de The Wire y ¡del número 5 de Blow Up! Por supuesto, yo olvide por completo esto por un montón de años. Recién para el 2012 me enteré que el crítico inglés Simon Reynolds mentó, en su blog Blissblog a la revista Blow Up como “la Wire italiana”. De ahí en más revise en todos los rincones de Internet de los que tenía conocimiento en busca de cuanto dato estuviese disponible de esta publicación (listas de lo mejor del año, playlists, la lista de los 600 discos esenciales que un usuario publicó en Rate Your Music). Incluso aun espero por las playlists del número de diciembre del año pasado con lo mejor del año que, hasta el día de hoy, nadie publicó en Internet. Tengo que aclarar que nunca he visto una edición física de esta revista dando vueltas por Argentina, quizás existan pero yo no me las encontré aun. Y, claro está, si llega a pasar que la traen a Argentina, estarían a un costo similar, o más caro aun, de lo que dije más arriba de la revista Rock de Lux. Entonces, cierto que nunca vi un número pero si llegase a encontrarme con uno y contase con el dinero suficiente, la pregunta es: ¿me la compraría sabiendo que no sé italiano? ¿Quieren saber la verdad? Bueno, sí, la compraría, al menos ese especial que sacaron sobre ¡Red Crayola! Sí, lo que leíste. Yo solo sé de una publicación en el todo el mundo que hizo algo así por el proyecto de Mayo Thompson. No lo hicieron las gentes de The Wire, no fueron los hacedores de Rock de Lux. La revista italiana Blow Up sacó un número especial (creo incluso que es tipo libro) sobre Red Crayola. ¿Qué tal? Así de grosos son.
6 – 2020
Esta complicada la cosa este año. Para todos. Incluso España e Italia son dos de los países más castigados por el coronavirus. Por eso también me puse a escribir este homenaje a Blow Up. Nos guste admitirlo o no, lo cierto es que hay chances de que las cosas cambien y no me parece que para mejor. Mientras estoy escribiendo estas líneas justo me agarró un deja vu. En octubre del 2017 escribí el homenaje a Los Inrockuptibles y en septiembre del año siguiente fui al kiosco a comprar el último número, el de la tapa con los 107 Faunos. ¿Y si llega a pasar algo así con la Blow Up? ¿O con la Rock de Lux? No creo que pase algo así con The Wire, aunque el Reino Unido también anda jodido con esto de la pandemia.
Bueno, lo que será mañana no es hoy. Hoy tenemos Blow Up. Ya mismo me pongo a contar mis chirolas y veo cuanto saldría comprarme el especial  de Red Crayola y quien tendría la amabilidad de bancarme en esta con su tarjeta de crédito ¿Y qué más...? ¿Gastos de envío? ¿Impuestos a la importación? Sí, listo, me robo un camión de caudales y ya estaría listo para la compra. Je.

Saturday, March 21, 2020

Pauline Oliveros – Deep Listening (comentarios y anotaciones)



1 – Estamos presentes en el presente
Y somos presentes, regalitos que la chance le hizo a todas las otras existencias, presencias, esencias y mutaciones.  Por lo tanto, doy inicio a este post desde el presente. En febrero de este año me encontré de casualidad, sin estar buscándolo, con un libro que nunca espere que apareciese en castellano. Una edición milagrosa. Se trata de “Deep Listening Una práctica para la composición sonora” de Pauline Oliveros. El libro lo edita Dobra Robota Editora en el 2019. Es una obra que ha sido publicada en inglés en EE.UU. en el 2005 (si tenemos en cuenta la página 6) o en el 2003 (si tenemos en cuenta la página 173). No creo que esto sean imprecisiones de la edición argentina, seguro que debe tratarse de la diferencia entre edición original del libro y los derechos de publicación del sello editorial estadounidense.
2 – El pasado
Pauline Oliveros vino a Argentina en 1994. En la revista Esculpiendo Milagros (n° 5, mayo 1994, página 13) anunciaban su visita, gracias a las labores de la Fundación Pedagogías Musicales Abiertas, para los días 14 al 28 de abril (¿?). Pero Alan Courtis, uno de los traductores de este libro, recuerda haberla conocido en mayo de aquel año, cosa que me suena más probable. Luego, en el siguiente número de EE.MM., (n°6, agosto 1994, páginas 14-17) apareció una entrevista a Pauline llevada a cabo por los críticos musicales Daniel Varela y Claudio Koremblit.  26 años después, aun seguimos cosechando los frutos de aquella afortunada visita.
3 – Alan Courtis
Por motivos que desconozco, Alan Courtis olvida mencionar que la revista que dirigía Norberto Cambiasso habló dos veces sobre Oliveros y su obra, ideas y actividades. Quizás tan solo fue que se olvido. Pero la llegada de Pauline fue financiada por alguien y hubo quienes consideraron importante difundir los eventos en los que ella iba a participar. No hubiese sido una mala idea recordarlo. Pero Alan Courtis es un genio total, un verdadero maestro de las músicas, y yo le perdono estos olvidos y casi que le perdonaría cualquier cosa el ex Reynolds.
Alan Courtis es uno de los traductores, junto a Juan Pablo Martese, de esta obra. Él es el motor detrás de la realización de este libro. Amigo y colaborador musical de Pauline, en sus obras junto a Reynolds, como solista y en sus otros proyectos musicales, resuenan las ideas y enseñanzas de Oliveros. No solo en “Pauline Oliveros in the Arms of Reynolds” sino también en “10000 Chicken Symphony” o en “Blank Tapes”; en innumerables ediciones de Courtis vibran los conceptos y las concepciones que el libro va desarrollando.
4 – El libro
“Deep Listening” es marca registrada de Pauline Oliveros y por eso no traducen el título a “Escucha Profunda”. Pero de eso se trata, de mejorar las escuchas. Este es un libro centrado en los protagonistas más anónimos de las músicas: los escuchas, los oyentes, todos los seres humanos. A través de este libro, Oliveros nos llama a la conciencia de que el total de nuestro cuerpo escucha, no solo nuestros oídos. Ella nos propone que prestemos atención: a nuestra percepción, a nuestra respiración, a nuestra postura corporal, a nuestra asimilación y análisis de eventos sonoros. En los reinos infinitos de sonidos y silencios se presentan las posibilidades de volvernos creativos al abrir nuestras orejas a los ambientes y circunstancias. Nos propone que le pongamos pausa a lo que buscamos y que nos convirtamos en testigos estremecidos de lo que nos rodea. Mientras vas leyendo el libro, el silencio se llena de magias. Los sonidos brotan inesperadamente desde todos los espacios que te rodean. Ahí tomas conciencia: si no escuchabas es porque no querías o no sabías o no podías. Ahora podes y sabes y queres.
5 – La editorial
Dobra Robota Editora está publicando librazos. Yo todavía no ubique el de Aphex Twin, en cuanto lo vea, me lo compro. Vi el que trata sobre Velvet Underground pero preferí el de Oliveros. Vi el que trata sobre Ian Curtis pero en la librería que está acá en Moreno lo vendieron rápido, quizá lo hubiese comprado. ¡También está el que trata sobre Television! Por dios, ¡se zarpan! Inclusive yo aun no termino de entender que los llevó a editar esta excelente obra, no es rentable. Pero ¡que bueno que la publicaron! ¡Muchísimas gracias por existir!
6 – Unas curiosas coincidencias
En cuanto vi el libro, lo compre. En cuanto me puse a hojearlo en casa, supe que iba a escribir este post. En cuanto termine de leerlo, me puse a buscar aquellas viejas Esculpiendo Milagros. La tapa del número 5 lo tiene a Frank Zappa. En el número 6 aparece John Zorn en la tapa. Y repentinamente me acorde de algo. El suplemento Sí del diario Clarín una vez vino con una nota de tapa sobre Reynolds, escrita por Fernando García con una columna de Pablo Schanton. Fue la edición del viernes 27 de octubre de 2000. Paso a citar: “Buscando ‘romperte el cerebro’, reencontraban la vanguardia. Hablamos de experimentales en el sentido menos académico y anteojudo del término: nada de música difícil clase Z (Zappa, Zorn) sólo para entendidos y sonrisa chueca. Cuando los Reynolds hacen ruido, o te matás de risa o te matás.” Al parecer, buscando explicarnos la experiencia Reynolds, Schanton les tiraba un palito a los EE.MM. Un deporte que Pablo solía practicar, al menos a mi me pareció, desde los noventas en las páginas de Revolver. Pero ya han pasado casi 20 años. Toda esta práctica de explicar excluyendo ya no tiene mucho sentido ¿no? Entonces, vos escuchá a los Reynolds, y a Frank Zappa, y a John Zorn y a quienes se te antoje. Y escuchalos como se te ocurra. Lo que Pauline Oliveros escribe no son ordenes, son sugerencias, invitaciones. Declinar las amables invitaciones de Oliveros no lo veo aconsejable pero cada quien sabe.
7 – Te recuerdo
Norberto Cambiasso escribió: “O que la amabilidad de Pauline Oliveros decidiera presentarte a Anthony Braxton, cuya amabilidad te presentaba a su vez a Richard Teitelbaum y, de repente, estabas conversando con todos esos monstruos legendarios que antes parecían tan lejanos.” (Que cien flores florezcan, 2018, página 14). Fue él quien armo la recopilación “Salgan al Sol”, que tiene un tema de Alan Courtis, entre otros artistas (ver post del 4 de noviembre de 2018). En este blog, SS.II., quien esto escribe hablo sobre los Reynolds (ver post del 16 de noviembre del 2016) y casi al pasar sobre Alan Courtis (ver post del 27 de abril del 2012) y su performance en aquel Bafici. De Pauline Oliveros nunca había escrito nada hasta hoy. Y también tengo pendiente escuchar algunas de sus músicas, disponibles en Internet.
¿Cómo terminar este post? Bueno, te estoy escribiendo esto desde la cuarentena debido a causas que ya todo el mundo conoce. Ninguno de nosotros estaba preparado para la desagradable sorpresa del COVID-19. Pero no toda sorpresa es desagradable. Yo tampoco me esperaba la edición en español de este libro y acá está. Y si bien tengo temor por lo que pueda pasar (a nivel social y a nivel personal) también me siento contento de los inesperados efectos colaterales. Este tiempo en casa me ayudo a ponerme al día con mi blog y ya se me están ocurriendo más cosas por publicar. También me pone contento tener este libro. Queridos lectores, celebren los instantes en los que están. Leer este libro bien podría ser una manera de celebrar. He dicho.


Thursday, March 19, 2020

Mis días con Sonic Youth



1 – Un viejo molesto y borracho
Estábamos unos amigos en un festival del rock del oeste, año 96 o 97. Tocaban el trío La Criatura, pero antes de que toquen, y después también, los tres estuvieron conmigo como público viendo a las otras bandas. Mientras estábamos en eso, un tipo, que tendría la edad que tengo yo ahora tal vez, empezó a pedirle a las bandas a los gritos “tocá algo de Hermética” (o V8, no me acuerdo bien). Al principio todos hicimos lo que casi siempre se hace: ignorarlo. Luego algunos pibes también empezaron a pedirles a los grupos que toquen algo de Hermética o V8. Yo decidí reaccionar de otro modo: les dije a mis amigos “¡Como rompe las bolas el viejo ese!”. Más tarde, el Ale Moyano me decía: “después, cuando vos seas viejo, vas a andar gritando, ‘tocá algo de Sony Yuu” y nos reíamos todos a carcajadas.
2 – Es extraño
Realmente extraño. Pero hay poco y nada en SS.II. acerca de Sonic Youth. Solo un par de posts: 17 de noviembre de 2006 y 15 de diciembre de 2009. Un par de menciones aquí y allá en listas de canciones (Fonolas y cosas por el estilo) y luego, ausencia. Durante una buena cantidad de años, toda persona que me conocía, sabía cuánto me gustaban las músicas de Sonic Youth y todos, de una manera u otra, tuvieron que fumarse mis comentarios acerca de ellos y mis recopilados con alguna (o todas) canción de la Juventud Sónica. Será que luego de tanta tarea de difusión que rindió poco frutos, yo elegí dar vuelta de página en cuanto empecé a escribir en este blog. La verdad hoy no lo sé. Pero para octubre del año pasado me encontré con un blog llamado Lágrima Psicodélica y estos melómanos de Brasil subieron la discografía completa de los neoyorquinos y yo me puse al día con todo lo que me faltaba conseguir de ellos. En enero pasado escuche casi todos esos archivos, solo me falta escuchar uno, en cuanto pueda lo hare.
3 – Arranque con “Dirty”
Esto ya lo conté antes. Quizás haya leído acerca de ellos antes de 1992 pero en ese año la FM Rock & Pop difundió varias canciones de “Dirty”, en varios programas, desde varias perspectivas. Yo las iba grabando en mis casetes vírgenes. Después me lo conseguí como casete pirata y luego, finalmente, me lo conseguí en cd original. Este no es el disco que los críticos más valoran pero mi biografía musical arranca acá. Ellos ya llevaban once años de carrera y yo tenía 17 años. En 1994 yo compraba “Dirty” y Toto se compró “Experimental Jet Set, Trash and No Star”, el cd que me prestó y yo grabé en un casete.  Y también estaban esos cds donde alguno de ellos colaboraba (tipo “Backbeat”) o algún homenaje del que participaban (tipo “If I Were a Carpenter”). Y muchísimo más…
4 – 17 caramelos
En mi colección de cds figuran 17 producciones de Sonic Youth, 14 de ellos son cds originales. Solo para fastidiarlos un poco voy a pasar a nombrarlos.
1 – A Thousand Leaves
2 – Bad Moon Rising
3 – Confusion is Sex
4 – Dirty
5 – Evol
6 – Goo
7 – Made in USA
8 – NYC Ghosts and Flowers
9 – Sister
10 – Sonic Death – Early Sonic 1981-83
11 – Washing Machine
12 – Murray Street
13 – Sonic Nurse
14 – Rather Ripped
Casi todos a 20 pesos (o sea 20 dólares) o quizás alguno a 22 y algunos a 15 o 16 pesos. Desde 1994 hasta el 2006. Nunca me moleste en conseguir original “Daydream Nation”, lo vi en varias disquerías alternativas. De hecho, era su disco fetiche. Hace unos años atrás, para los 2000 y pico, anduvieron de gira tocándolo entero, con el mismo orden de tracklist que traía el disco originalmente y todo. Para el 2004 me conseguí un cd con archivos mp3 de ellos, esos que venían armados tipo “discografía completa” y allí venía este disco. Lo arme como cd y todo, lo escuche pero no le preste la atención merecida y quizás por eso sigue sonándome tan solo bueno y no superlativo.  Desde el 2004 poco a poco Internet empezó a ocupar su puesto en proveedor de cds. “Goodbye 20th Century” me lo bajó un tipo acá en Moreno. Ese mismo disquero tenía en original “The Eternal” versión brasileña. Lo vendió rápidamente, al menos en mis estándares de consumidor de discos, y tuve que pedirle que también me lo baje de Internet. Un tipo de Ituzáingo me bajó “The Walls Have Ears”. Ahí están entonces, esos son los 17 caramelos.
5 – 2011
El 21 de noviembre de 2011 les escribí sobre el festival que fui a ver el 4 de noviembre, al día siguiente tocaban los Sonic Youth. Ese sábado en el que estuve ausente, la gente que fue dice que ya estaba todo mal entre Thurston y Kim. Al poco tiempo la pareja se terminó y la banda también. Ya han pasado más de ocho años. En el 2012 anduve con ganas de escribir un post llamado “No me gustó como nos despedimos” para hablar de este final amargo de una banda tan dulce. Pero no lo escribí. Pasó a formar parte de ese grupo de unos 50 posts que ya han quedado en títulos y nada más.  Es que es algo doloroso que tu banda de los años mozos se separe y encima en esos términos. Hasta el día de hoy, tanto a Lee, como a Gordon, como a Thurston, todos les preguntan cuándo van a volver. Y no sé sabe, según parece ya no van a volver.
6 – Sonic Youth Recordings (SYR) series
Y como pudieron leer más arriba, hubo de todo para escucharlos: casetes vírgenes, casetes piratas, cds originales, cds bajados de Internet, archivos mp3. Y desde el año pasado inicie una nueva forma de escucharlos. Con la conexión casera de Internet, baje archivos mp3 y, esta vez, no los transforme en archivos de audio en cds armados cual si fuesen los cds originales pero copiados en cds vírgenes.  Esta vez fue reunir archivos mp3 en DVDs, a unos 35 a 40 archivos por disco. 35 discos en uno solo, ¡que tal! Como me pasaba cuando era pibe, agarrar un disco y escucharlo por semanas. Pero esta vez no por falta de fondos, sino porque el disco está lleno hasta las bolas de músicas. De esta manera tengo el primer EP de ellos (Sonic Youth, 1982, ese mismo que vi en vinilo importado a unos 1200 pesos, o algo así, en el 2018). Varias de las Sonic Youth Recordings (los mismos cds que vi en su momento en las disquerías pero me negué a comprar por considerarlos caros, me querían cobrar 20 dólares por algo que quizás ellos compraron a 10 dólares, más o menos). Tengo el de Ciccone Youth. Tengo la banda de sonido de la película “Simon Werner a disparu” de aquel 2011, ese último disco que aun no escuche. 13 archivos. Algunos referidos a discos editados, otras carpetas con covers hechos por ellos de otros artistas. Incluso me pareció que andaba por ahí algo referido a covers de otros artistas de canciones de Sonic Youth pero eso no lo baje.
7 – ¡Tocá algo de Sony Yuu!
Hay montones de bandas del indie nacional que le deben un montón a los Sonic Youth. Por lo tanto, no sería extraño que te encuentres con un viejo borracho y molesto, destacándose a los gritos, por ahí. Igualmente Kim Gordon, Lee Ranaldo y Thurston Moore siguen publicando discos asombrosos, siguen haciendo ruido. Hay canciones de ayer, hay canciones de hoy y mañana las seguirá habiendo. Habrá canciones, ruidos, avantgarde, pop, rock, experimentaciones, tradiciones. Habrá músicas, en ellos y más allá de ellos. Mantente resonante a las mareas sonoras que por siempre y para siempre te saludan.
8 – 3 posdatas
1 – Tengo un VHS con la película “1991 The Year Punk Broke” donde los Sonic Youth y otros tocaban en vivo y payaseaban de aquí para allá. 2 – Quizás ustedes notaron que no hable de canciones, si quieren saber de ellas busquen en las Fonolas y/o otros posts  con canciones. 3 – Casi me olvidaba de nombrar a aquellas revistas con tapas dedicadas a SY (Esculpiendo Milagros, The Wire, Los Inrockuptibles) y tanto más que ahora no recuerdo!


Tuesday, March 17, 2020

The Primitives – Shadow (mis apuntes sobre una vieja incógnita)



1 – “Ya es hora que lo asumas”
“No sos lo joven que solías ser”. Estas son las líneas que resonaron el verano pasado en mi cabeza desde la canción “It might be time” de Tame Impala. Hermosa canción (aunque mi favorita es “Patience”). Mucho, mucho retro en las canciones del quía de Tame Impala, pero es el retro que a mí me gusta. Y más allá del retro, están esos versos que uno canta, llora y baila mientras uno se dice a uno mismo: “Es cierto”. Y ahora me toca escribir: ¿y qué importa si no soy lo joven que solía ser? Sigo siguiendo. Viejo pero siguiendo.
2 – Una legendaria incógnita
Esta duda cumplió este año 25 años. Desde aquel 1995 que anduve tratando ser averiguar quiénes eran los intérpretes y como se llamaba la canción. Inclusive hay que volver al post del 28 de noviembre del 2013 de Significados Invisibles para encontrar referencias sobre esta canción de hoy. Sin dejar de mencionar que la canción supuestamente fue grabada en el ´89 de la radio Rock and Pop por el amigo Marcelo y es una canción de 1988.
3 – Un video en YouTube
Pero a fines de enero de este temible 2020 vino el amigo Matías a casa, me ayudo a armar un video con la pista de audio que tenía de la canción y me enseño como subir el dichoso video a la red de redes. Debajo ubique un texto describiendo el video que ahora mismo yo paso a copiar y pegar para todos ustedes:
En 1995 el amigo Marcelo Pérez me pasó un casete con grabaciones que él hizo de la radio Rock & Pop entre el ´88 y el ’89, probablemente. Alguna de estas canciones, o quizás todas, fue transmitida en el programa “Scoop” que tenía el periodista Sergio Marchi por aquel entonces. Esta canción es una de ellas. La única que, aun hoy, 25 años después, sigo sin poder saber de quién es y cómo se llama.
Las otras canciones que estaban en la misma cinta sí pude identificarlas, algunas más fácilmente y otras con más labor. Esas canciones son: Sonic Youth – Within You, Without You (cover de The Beatles) (1988). Nikki Sudden & Rowland S. Howard – Feather Beds (1987). Cassandra Complex – Moscow Idaho (1986). Wire – Silk Skin Paws (1988). The Teardrop Explodes – When I Dream (la version de la recopilación “To The Shores Of Lake Placid”) (1982).
Cito las canciones para que sirvan de ayuda para quienes quieran ayudarme a develar esta incógnita que tengo desde hace tantos años. Esta canción que están escuchando es “indie” como lo son las otras y debe ser del periodo 1986-1988, como lo son las otras.
Bueno, ojalá ustedes puedan ayudarme a sacarme esta duda y me ofrezco voluntario a hacer lo mismo por las dudas musicales que puedan tener ustedes. ¡Gracias!
El sábado 1 de febrero ubique el link del video de YouTube con la duda en los comentarios de los videos que había de cada una de las canciones que mencione más arriba. El lunes 10 de febrero me desperté con la hermosa sorpresa de que alguien me respondió. Un usuario de YouTube llamado “The Voynich Manuscript” subió el link con la respuesta. Ya se lo agradecí en YouTube y aprovecho a volver a mostrar mi gratitud por este usuario y por Matías por sus ayudas en este blog: ¡¡Muchas gracias!!
4 – Un largo y sinuoso camino
Durante años intente las mil y una formas para tratar de identificar la canción de los Primitives.
A – Fui con mi walkman y el casete a un par de disquerías de CABA, esas disquerías especializadas de las cuevas por las avenidas Corrientes y Santa Fe.
B – Le pase el archivo de audio al Ale para que le pase la canción a un famoso periodista de rock.
C – El amigo Matías intentó reconocerla con la ayuda de una app llamada Shazam
D – Intente contactar con un par de periodistas más enviándoles el archivo de audio vía mail.
E – Fui con el mismo método de walkman-casete-auriculares a buscar a un periodista de rock a la radio AM donde hacía y hace su programa y me atendió el productor de su programa.
F – Puse fragmentos de la letra en variadas búsquedas de Internet.
G – Busque toda formación con cantante femenina posible del indie de los ochenta de UK y USA.
H – Busque cualquier canción de los ochentas que pudiese tener alguna referencia musical oriental.
Y con tantas búsquedas, quizás creyendo que lo que yo buscaba era algo mucho más desconocido de lo que realmente es, siempre terminaba sin resultados. Inesperadamente, esta búsqueda más reciente dio resultados positivos casi de inmediato.
5 – Con los diarios del lunes.
Con el dato en la mano fui a revisar libros. Previsiblemente, encontré dos libros con datos de la banda The Primitives. Es así, hay músicas de las que tengo información y aun no las escuche. Bien, los libros son: Rock The Rough Guide (1996) (página 685) y The Trouser Press Record Guide (1991) (páginas 516-517). Lo cierto es que yo tenía el nombre de la banda en mi memoria. De hecho, solía remarcar para mi mismo en mis notas cerebrales: “The Primitives, banda indie de los ochentas; no confundir con proyecto pre-Velvet Underground de Lou Reed y compañía de mediados de los ´60s”. Pero este machete mental nunca pudo ser relacionado con la canción de la que les hablo hoy. Si la memoria no me falla, recuerdo haber visto el cd de los Primitives que trae esta canción (Lovely, 1988) en una de aquellas disquerías a fines de los noventas. Luego, para el 2015, me aparecí con esta duda entre manos y no pudieron ayudarme. Es que los Primitives son bastante parecidos a esas clásicas “one hit wonders” de antaño. Una banda que la pegó con un tema y después paso al olvido sin pena ni gloria.
6 – Shadow
La canción en si está buena. No es nada excepcional pero está buena. Se vuelve algo excepcional para mí en el marco de las innumerables idas y vueltas que tuve con esa canción, averiguando su identidad, su procedencia en espacio y tiempo (el indie inglés del 85 hasta el 91). La camada de bandas donde aparecieron gemas como My Bloody Valentine y A.R.Kane. Los Primitives no son tan grandes pero tampoco son tan pequeños.
7 – En fin
Sería cuestión de buscar aquellos discos y ver qué pasa. Dicen los que saben que hay otra versión de este tema en otro disco de los Primitives pero yo aun no la escuche. De hecho, solo conozco está canción y una más, su hit, “Crash”. A mí me gusta más “Shadow”.
8 – “Listen to the voice of everything”


Wednesday, January 29, 2020

Significados Invisibles despide el año 2019 Parte 3



No me vendo, pero sí me compro (¡y cómprame vos también!)
Hacele caso a tus alegrías
Y allí donde quieran irse a pasear
Vos sumate y déjate sorprender
Y podes mentirles y decirles
Que ya conocías de antes
Esos paisajes que por primera vez ves
Las músicas que solo las alegrías y las tristezas saben
Esos parajes de alucinaciones y ternuras
Que las sonoridades te ayudan a percibir
Los silencios y los ruidos ya te saben
Aun mejor que todos tus planos de planes para
Los mañanas del hoy

El camino de un oyente 2019
Canciones:
1 – Pusha T – What would meek do? (ft. Kanye West)
2 – Eartheater – Switch
3 – Gazelle Twin – Hobby horse
4 – Lotic – Distribution of care
5 – DJ Koze – Drone me up, Flashy (ft. Sophia Kennedy)
6 – Robyn – Between the lines
7 – Snail Mail – Let’s find an out
8 – The Soft Moon – Young
9 – Travis Scott – Astrothunder
10 – Broken Social Scene – Can’t find my heart
11 – Kacey Musgraves – Slow burn
12 – Sharon Van Etten – Stay
13 – Laura Veirs – Seven falls
14 – Neko Case – Hell-on
15 – Let’s Eat Grandma – Falling into me
16 – Peggy Gou – It makes you forget (Itgehane)
17 – Dam-Funk – Deeper
18 – Fennesz – Rainfall
19 – Holly Herndon – SWIM
20 – These New Puritans – Beyond black suns
21 – Weyes Blood – Picture me better
22 – Apparat – Caronte
23 – Croatian Amor – Point reflex blue
24 – Freddie Gibbs & Madlib – Crime pays
25 – Oneohtrix Point Never – Still stuff that doesn’t happen
26 – Jana Rush – Frenetic snare
27 – Dashiell Hedayat – Cielo drive/17
28 – Dedekind Cut – Spiral
29 – Hailu Mergia – Adiss nat
30 – Lea Bertucci – At dawn
31 – Felicia Atkinson – Valis
32 – Lanark – The stone that the builder rejected
33 – Babasonicos – Los hippies
34 – Rhye – Song for you
35 – Tracyanne & Danny – Home & Dry
36 – Amen Dunes – Blue rose
37 – Drake – Nice for what
38 – Yaeji – One more
39 – Daedelus – Du sud
40 – Wilco – An empty corner
41 – The Turquoise Swimming Pools – Burst balloons
42 – The Shop Assistants – It’s up to you
43 – Royal Trux – Whopper Dave
44 – Royal Trux-Ariel Pink – Get used to this
45 – Bea 1991 – The dream
46 – RP Boo – Red hot
47 – RP Boo – Back from the future
48 – Eli Keszler – Enter the bristle strum
49 – Klein – B2k
50 – Heather Leigh – Passionate reluctance
51 – Excepter – Victory beat
52 – RP Boo – Finish line d’jayz
53 – The Red Krayola with Art & Language – Strong romance
54 – Pablo’s Eye – My only guide is
55 – Ducktails – Immortal nymph
56 – Amon Tobin – Feed
57 – Ariel Pink’s Haunted Graffiti – You’re too late
58 – Cigarettes After Sex – Falling in love
59 – Lau Nau – Hyonteispoly
60 – David Grubbs – Learned astronomer
61 – David Grubbs – The forest dictation
62 – The Future Eve feat. Robert Wyatt – 02.03
63 – Happy Mondays – 24 hour party people
64 – Life Aquatic – Cabide

Discos:
1 – Horacio Vaggione – La máquina de cantar
2 – Jim O’Rourke – Sleep like it’s Winter
3 – Peter Brotzmann and Heather Leigh – Ears are filled with wonder
4 – Peter Brotzmann and Heather Leigh – Sex tape
5 – Thurston Moore – Spirit counsel

Monday, January 27, 2020

Significados Invisibles despide el año 2019 Parte 2



No me vendo, pero sí me compro (y también podemos acordar un conveniente alquiler)
¿Escuchaste a los inocentes? ¿Escuchaste lo que tienen para decir? ¿Qué es lo que de verdad necesitan? ¿Los viste sonreír cuando no tienen herramientas para combatir a quienes perpetuamente los engañan? ¿Viste la mirada de la nena que se levantó con ganas de besarte y no quiere escuchar tus recomendaciones? ¿Los viste reír a carcajadas en el medio de sus cansancios? ¿Escuchaste a esas mujeres llorando de bronca? ¿El bostezo de vino? ¿La estúpida violencia que se desata entre ellos? Mientras que a cada uno de ellos no les nazca la necesidad de revertir el orden social de los flujos como quien quiere que todo fluya por dentro y por fuera del cuerpo, mientras nada de eso se manifieste, solo vamos a tener opiniones y no revueltas.

Canciones del año:
1 – Noname – Regal
2 – Noname – Montego Bae (ft. Ravyn Lenae)
3 – Grouper – Thanksgiving song
4 – Yves Tumor – Noid
5 – The 1975 – TOOTIMETOOTIMETOOTIME
6 – The 1975 – Love it if we made it
7 – Soccer Mommy – Skin
8 – SOPHIE – Infatuation
9 – Josephine Foster – The virgin of the snow
10 – Against All Logic – Such a bad way
11 – Beach House – Dive
12 – Janelle Monae – Don’t judge me
13 – Rosalia – De aqui no sales
14 – Low – Always up
15 – Tirzah – Gladly
16 – James Blake – Can’t believe the way we flow
17 – James Blake – I’ll come too
18 – Stephen Malkmus – Belziger faceplant
19 – Tyler The Creator – I don’t love you anymore
20 – Gepe – Joane
21 – Helado Negro – Two lucky
22 – Nilufer Yanya – Paradise
23 – Billie Eilish – I love you
24 – Lizzo – Juice
25 – The Comet Is Coming – Unity
26 – XTC – River of orchids
27 – Babasonicos – La pregunta
28 – De Staat – Kitty kitty
29 – Hailee Steinfeld – Capital Letters
30 – La Charo – Soy pan, soy paz, son mas (feat. Tresor)
31 – Shawn Mendes – Lost in Japan (feat. Zedd)
32 – Steve Gunn – New moon
33 – Jenny Hval – Ashes to ashes
34 – Jenny Hval – Spells
35 – Marilina Bertoldi – Racat
36 – Marilina Bertoldi – Cosas dulces
37 – Sr Tomate – Dibujo un Corazon
38 – Maria Rosa Yorio – Dibujos en la oscuridad
39 – The Beloved – This means war
40 – Bill Callahan – Writing
41 – Avey Tare – Saturdays (Again)
42 – Hayden Thorpe – In my name
43 – One True Pairing – Elite companion
44 – Purple Mountains – Snow is falling in Manhattan
45 – Angel Olsen – Endgame
46 – Kim Gordon – Sketch artist
47 – Dirty Projectors – Break-Thru
48 – Kath Bloom – I’m as good as I want to be
49 – Steve Gunn – New familiar (acoustic version)
50 – Kath Bloom – Come here
51 – Ariel Pink – Bolivian soldier
52 – Zonal – In a cage
53 – Pond – Waiting around for grace (Live)
54 – Pond – Sitting up on our crane (Live)
55 – Pond – Sweep me off my feet (Live)
56 – Lau Nau – Lydia
57 – Future Pilot AKA – Tutti Shrutti (feat. Robert Wyatt)
58 – Sonic Youth – I don’t want to push it
59 – Barry Adamson – Everything happens to me

Saturday, January 25, 2020

Significados Invisibles despide el año 2019 Parte 1


No me vendo, pero sí me compro
Luego de una inmersión profunda en mi colección de discos de los últimos tiempos, finalmente puedo presentarles estas listas de lo mejor del año que hace rato se fue. Este blog despide, ¡por fin!, el año 2019 y se apresta a celebrar sus quince años de existencia en el imperturbable anonimato. El 2019 fue un año más o menos tranquilo y, justo que me preparaba a abrigar algo de esperanza para este 2020, han aparecido ciertas novedades personales que amargan el aire. Ojalá la cosa vaya mejorando.
Con respecto a ese subtítulo que llevan estos posts de nuestros días, la cosa es que leí en una pared un graffiti con aquella vieja frase que ya nadie más replica en estos tiempos: “Yo no me vendo”. En alguna época era importante eso de no venderse, hoy por hoy ya no lo es tanto. Quizás ya no hay quien compre, quizás nos ganó el cinismo o la cobardía o la falta de imaginación o la falta de compromiso. La cosa es que las luchas ya no son lo que eran. Quizás sea esto algo prometedor. Si elegimos no olvidar como fueron terminando todos esos personajes del ayer que proclamaban a viva voz no venderse, por ahí hay hoy otros cuentos por contarse.
Dejando atrás tanto download frenético y enloquecedor, voy empezando a pensar a mesurar tanta ansia de querer escucharlo todo, con esto de la conexión hogareña a la red. Y voy cerrando etapas y entonces, sin más que agregar, las listas. Una vez más: son de todos los tiempos y lugares y los nombres en cada lista no llevan ningún orden en particular. Como cada año lo digo: las primeras dos (la de discos de hoy y la de canciones de después) son lo que yo considero lo mejor que escuche en el 2019. La lista denominada “El camino de un oyente 2019” sería todo lo otro que escuche y que no me pareció tan movilizante pero que sí creo que tengo que nombrar por ser interesante y para dejar claro, para quien lo crea útil, por donde andas mis escuchas.
Discos del año:
1 – Sons of Kemet – Your queen is a reptile
2 – Mitski – Be the cowboy
3 – JPEGMAFIA – Veteran
4 – Jean Grae & Quelle Chris – Everything’s fine
5 – Noname – Room 25
6 – Grouper – Grid of points
7 – Yves Tumor – Safe in the hands of love
8 – Body/Head – The switch
9 – Josephine Foster – Faithful fairy harmony
10 – Laurel Halo – Raw silk uncut wood
11 – Beach House – 7
12 – Janelle Monae – Dirty computer
13 – Rosalia – El mal querer
14 – Low – Double negative
15 – Tirzah – Devotion
16 – James Blake – Assume form
17 – Help Yourself – Help yourself/Beware the shadow
18 – Mike Heron – Smiling men with bad reputations
19 – Panda Bear – Buoys
20 – Solange – When I get home
21 – Stephen Malkmus – Groove denied
22 – Tyler, The Creator – IGOR
23 – Helado Negro – This is how you smile
24 – Matmos – Plastic anniversary
25 – Nilufer Yanya – Miss universe
26 – The Residents – Meet The Residents
27 – Captain Beefheart and his Magic Band – Doc at the radar station
28 – Captain Beefheart and his Magic Band – Ice cream for crow
29 – King Midas Sound – Solitude
30 – Lizzo – Cuz I love you
31 – Slowthai – Nothing great about Britain
32 – The Comet Is Coming – Trust in the lifeforce of the deep mystery
33 – Thurston Moore – Rock’n’roll consciousness
34 – Babasonicos – Romantisismico
35 – Babasonicos – Discutible
36 – Alexander Tucker – Guild of the asbestos weaver
37 – Sleater-Kinney – The center won’t hold
38 – JPEGMAFIA – All my heroes are cornballs
39 – Jenny Hval – The long sleep EP
40 – Marilina Bertoldi – Prender un fuego
41 – Eiko Ishibashi – The dream my bones dream
42 – Acido Canario – Volumen 7 – Musica Pobre
43 – Trentemoller – Obverse
44 – Bill Callahan – Sheperd in a sheepskin vest
45 – Jenny Hval – The practice of love
46 – Avey Tare – Cows on hourglass pond
47 – Hayden Thorpe – Diviner
48 – One True Pairing – One True Pairing
49 – Purple Mountains – Purple Mountains
50 – Richard Dawson – 2020
51 – Carla Dal Forno – Look up sharp
52 – Alasdair Roberts – The fiery margin
53 – Angel Olsen – All mirrors
54 – Biota – Funnel to a thread
55 – Kim Gordon – No home record
56 – Jerusalem In My Heart – Daqa’iq Tudaiq
57 – Proc Fiskal – Insula
58 – The Bug vs. Earth – Concrete desert
59 – 75 Dollar Bill – I was real
60 – Klein – Lifetime
61 – Eli Keszler – Stadium
62 – Dirty Projectors – Lamp Lit Prose
63 – Stephen Mallinder – Um dada
64 – Eric Chenaux – Slowly paradise
65 – Jaimie Branch – Fly or die II – Bird dogs of paradise
66 – Kath Bloom – Sand in my shoe
67 – Swans – Leaving meaning
68 – Kath Bloom – Moonlight
69 – Gudrun Gut – Moment
70 – Zonal – Wrecked
71 – Lau Nau – Poseidon
72 – MV and EE – Space homestead
73 – MV and EE with The Golden Road – Shade grown
74 – Negativland – True False
75 – Robert Wyatt – Different every time
76 – FKA Twigs – Magdalene
77 – Public Image Limited – Public Image
78 – Sonic Youth – Sonic Youth
79 – Barry Adamson – Moss Side Story

Tuesday, December 10, 2019

Paso-Peso-Piso-Pozo-Puso



1 – Había una vez un blogger que quería pasarse de listo y andaba con ganas de escribir un post que combinase comentarios acerca del disco “Discutible” de Los Babasónicos y los hechos e interpretaciones sobre el Copamiento del Cuartel de La Tablada del día 23 de enero de 1989. Parecían encajar perfectamente e iban a llamar la atención esas palabras yendo y viniendo de un evento artístico a un evento político. Porque el disco me gusta muchísimo. Porque pasaron 30 años de lo de La Tablada. Pero ese blogger, que vengo a ser yo, no pudo hacerlo. Este post es una suerte de relato de ese fracaso.
2 – Paso. Durante semanas, incluso meses, estuve escuchando el disco de Babasónicos del 2018 y viendo un documental sobre lo de La Tablada que se llama “Tablada-El final de los setentas” de Fabián Agosta del 2010. Aunque sea delirios míos, inducidos por la ingesta de sustancias tales como fideos con tuco o arroz con revuelto, yo aun creo ver claras conexiones entre esas letras y algunas de las declaraciones de los implicados en el hecho. De hecho, para dar por concluido el tema de mi parte, se me ocurrió escribir este post para pasarles la posta a ustedes, lectores. Les queda de tarea para el hogar: buscar las conexiones racionales y emocionales entre ambas experiencias, en este caso, un disco y una toma. Sin ir más lejos, creo que los flacos del MTP y los flacos de la banda comparten las mismas edades. De hecho, en aquel 1989 los Babasónicos ya andaban en proyectos musicales, aunque no con el mismo nombre de estos días ni con el mismo estilo de música. ¿Y qué tal si se tratasen de formas similares de idas y vueltas con los grupos sociales pero por distintos medios? Sí, muy delirante todo, pero hay que pensarlo para luego descartarlo.
3 – Peso. Faltan pesos en mi bolsillo y hay pesos que han complicado la marcha hacia la escritura del post. No tengo el libro “La Tablada A vencer o morir” de Felipe Celesia y Pablo Waisberg. Fui a averiguar cuánto costaba y estaba medio caro. Porque el documental está muy bueno pero deja varias cosas sin aclarar. Ejemplo: en un momento uno de los pibes que coparon La Tablada le dice a uno de sus compañeros que tenía sed. El compañero va a buscar algo de beber  y le trae una gaseosa. ¡Una gaseosa! ¡En el medio de alta balacera! Y, luego, leyendo en Wikipedia, me entero que ellos habían irrumpido dentro del cuartel con un camión robado de transporte de bebidas. Y ahí tuvo más sentido ese relato. El documental está hecho con la idea de quien lo está viendo ya tiene varios datos en mente sobre lo sucedido. Además, todas las fuentes que consulte no logran ponerse de acuerdo sobre cuántos fallecieron, ya sea en combate o luego asesinados (una vez que se habían rendido, desarmados). Con tantos pesos costaba dar pasos y entonces sobrevino la parálisis. Y este post es un exorcismo. La forma en la que plasmar algo para seguir en otros escritos. Esto más adelante quizás se resuelva mejor.
4 – Piso. Más sano que estar escribiendo esto en soledad, para que termine leyéndolo yo solo, sería ir a charlar con los implicados. Establecer un piso. Que me discutan. Porque yo no hago canciones, yo no milito en ninguna organización ni política ni social. Pero como cada quien en cada sitio, escucho canciones y veo documentales y sospecho que uno podría sacar algo en claro que fuese útil para salir adelante. Sin ser las gentes dentro de un cuartel, armas en mano. Sin ser las gentes dentro de un escenario, instrumentos musicales en mano. Somos la gente presenciándolo. Podríamos ocupar un rol más activo en estos asuntos.
5 – Pozo. ¡Pero qué difícil se hace todo dentro del miserable pozo en el que caímos todos hace ya 4 años! El macrismo no dejo nada positivo. Ya están a punto de marcharse, pero el daño quedo instalado. Y salir de este pozo va a costar mucho esfuerzo. Y todo lo discutible fue a parar a un pozo y también metieron dentro de un pozo el homenaje a los hechos, cuando se cumplieron 30 años. Yo tenía 13 años cuando pasó lo de La Tablada. Lo vi por TV. Tuve los hechos ahí nomas y hasta el día de hoy ni siquiera se me había ocurrido pensarlos aunque sea un poco.
6 – Puso. Yo creo que se equivocaron, que esa no era la forma de encarar las cosas. El pueblo al que ellos decían representar no los acompañó. Ni antes, ni durante, ni después. Pero eso no es lo más importante que hay que aprender de La Tablada, ni de las letras de los Babasónicos. En uno de los testimonios, uno de los flacos rescató que ese copamiento subrayó la necesidad de los individuos de tomar acciones, más allá de lo que los políticos decidan. Que la gente también decide o que debe decidir, más allá de tan solo votar. Ella/Él puso una teoría en práctica. Ellos hicieron algo, mal, pero lo hicieron. Puso las cosas en orden aunque luego ese orden resultó inviable. Pero ponerse a realizar en el medio de tanta falta de acción, acomodados como estamos al consumo cultural (sin que importe si consumís “mainstream” o radicalismo ideológico envasado al vacío), es ya un avance. Una sociedad formada por individuos ocupados en su auto observación narcisista solo genera una frustrante y confusa bola de tranquila violencia. Una violencia que devora nuestras cosas hermosas. Una inhumanidad que hay que evitar que siga creciendo.
7 – Quiero terminar con Los Babasónicos. En una canción Adrian Dárgelos canta: “no soy un premio para nadie”. Pregunta: entonces, ¿hay alguien que es un premio para alguien? ¿Y qué pasaría si nos premiamos los unos a los otros con vivencias comunitarias igualitarias?


Tuesday, December 03, 2019

Fiestas, Baños y Exilios – Alejandro Modarelli y Flavio Rapisardi (Mis apuntes)



1 – Año 2000. Festival en donde tocan los Sonic Youth. Voy temprano para poder disfrutar de todas las músicas que me sean posibles. Entre tantos nombres “alternativos”, sube a escena Leo García. Es él, una guitarra criolla y unas bases pregrabadas. Adelante, cerca del escenario, los flacos no se cansan de gritarle: “PUTO”, una y otra vez, con enojo alternativo. A Leo parece no importarle. Más atrás, cerca de las mesas de sonido, están sus fans y también estoy yo. También Cerati y su mujer. Cuando García canta su “yo hago el amor por amor al arte” con su pasitos gays, el público parece aun más enardecido que antes. Ira a flor de piel. Sus fans imitan el pasito de su ídolo. Yo me divierto con el contraste “amor-odio” de aquellos “sónicos” y estos “chicos pop”. Estos últimos todos varones y todos bien vestidos, a gran distancia de nuestras remeras “indies”, en mi caso con la tapa de “Dirty”. Leo bajó del escenario, vino para donde yo estaba ubicado, se reunió con Gustavo y Cecilia, recibió el afecto de sus fans y se fue. Siempre me pareció más valiosa la alegría de estos despreocupados trolos que la furia de mis hermanos rockeros, tan machos ellos. Pagar la entrada de un festival, asistir y ladrar enfado es un plan bastante pelotudo. El hecho de que sea una pelotudez no me parece algo tan difícil de entender. Entonces ¿Por qué lo hicieron?
2 – Ya lo sabemos. El mundo está como está porque el que manda es el miedo, no el amor. Alto cagazo, el que tenían (y quizás siguen teniendo) esos machitos de los alaridos. Quizás pensaban: “Que no se confundan conmigo, YO NO SOY PUTO.” Es una lástima que todavía no inventaron los galardones a los más machos.
3 – Y es una enorme alegría que escribieron, editaron y reeditaron un libro como este que hoy estoy comentando. A propósito deje afuera del título de este post el subtítulo de esta obra: “Los gays porteños en la última dictadura.” Lo deje afuera para que el título quede más corto, también porque ya figura en la foto del post. Sin embargo, ese subtítulo dice todo lo que me llamó la atención como para comprar un ejemplar. No tanto por lo de “gays” y más por lo de “dictadura”. Antes de comentar más, algo de historia.
4 – Supe de esta obra gracias a la labor de las gentes de la revista “Los Inrockuptibles”. Fue en el número 61 de noviembre de 2001. Era un libro publicado por la editorial Sudamericana, tenía 223 páginas y salía 19 pesos. Mariano Valerio entrevistó a ambos autores. Leí la entrevista, leí los comentarios de Silvia Delfino (coordinadora del Área Queer del Centro Cultural Ricardo Rojas) pero no fui a buscar el libro, casi nunca voy a buscar libros luego de leer reseñas. Yo soy de los discos. Pero la data quedó en la memoria.
5 – Este año el diario Página 12 está sacando la colección “Biblioteca Soy”. Liliana Viola anda detrás de esta iniciativa. Ella escribió el “pre prólogo” de esta edición de octubre de 2019 antes del prólogo de María Moreno de la edición original. Hoy, el recorrido de aquellos noventas en el 2001, mientras recordaban los setentas, lo tenemos al alcance de la mano, en los kioscos.
6 – Es una gran alegría, como venía diciendo, porque hay un montón de cosas que va quedando claras luego de leer esta obra. Los autores eligen entremezclar, con los testimonios de primera mano de los protagonistas, textos académicos que analizan esos hechos y sus lecturas por parte de homosexuales y heterosexuales. Tengo que confesar que se me hizo un tanto pesada la lectura de las dos primeras partes pero se volvió muy ágil la lectura de la tercer parte, más relacionada con las tensiones entre los movimientos  de defensa de los derechos civiles de los homosexuales con los grupos de la izquierda peronista y marxista, con quienes buscaban sumar fuerzas. ¿Cómo se imaginan que reaccionaron los izquierdistas y peronistas ante tal posibilidad en aquellos setentas?
7 – Este gran libro deja picando varios asuntos estimulantes, según alcance a entender. El capitalismo como la nueva religión, la religión definitiva, me animo a escribir ahora. La violencia que la homosexualidad despierta en ciertas personas por ser el testigo de lo improductivo y lo incontrolable en los seres humanos. El derroche de la lujuria que no va a concluir en procreación alguna debe resultar problemático para quienes solo valoran lo que apuntala y favorece la perpetuación de órdenes sociales nocivos pero “productivos”.
8 – El recuerdo de las “teteras”. El recuerdo pleno, con luces y sombras, de la figura de Néstor Perlongher, autor del que nada leí, cosa que, ahora estoy pensando, debería hacer. El recuerdo de las “parties”. Todos esos recuentos del pasado, leyendo, a su vez, con agudeza, aquellos presentes. El neoliberalismo de los noventas terminó desembocando en una mercantilización del deseo, donde no importa si sos bi, homo, hétero o lo que se te ocurra, con tal que pongas tu dinero en circulación antes que cualquier parte de tu cuerpo.
9 – Perlongher intuía que una verdadera revolución social podría ocurrir si los hombres socializábamos nuestros culos. Los autores indicaron, las dos veces que escribieron acerca de esto, que Néstor lo decía “medio en serio, medio en broma”. Más allá de las cuestiones de salud que hay que pensar ante cada socialización de cualquier parte del cuerpo, el tema me dejó pensando. Porque, en realidad, es mucho más lo que quedaría por socializar. Que socializar, ante quienes, como, porque, varias interesantes preguntas para seguir pensando.
10 – Cosas para más adelante. Ojala haya nuevas ediciones ampliadas de esta obra con: lesbianismo, transexualismo, índice de obras para seguir consultando, índice de nombres, una actualización en teorías y prácticas sobre lo gay desde el 2001 hasta la actualidad.
11 – Antes de terminar de escribir este post recomendando con alegría que consigan y lean este hermoso libro, quería citar algo puntual de “Fiestas…” En la página 188 de esta edición hay una anécdota que me hizo cagar de risa y que me mostró un lado que yo no conocía de alguien. Los autores hablan de Silvio Rodríguez pero llamándolo “Silvia Rodríguez” en dos ocasiones pero también nombrándolo como “el cantante”, dejando así en claro que el cambio de Silvio por Silvia no era un error de escritura. Dos militantes gays chilenos comparten con el cantautor cubano su teoría sobre de que trata la letra de la canción “Unicornio”. Rodríguez no solo niega esta nueva interpretación de su canción, redobla la apuesta a favor de la total torpeza al revelar lo que cuenta “Unicornio”. Esta revelación tajante, inequívoca, desde ese momento y para siempre difícil de poder dejar a un costado, tan solo sirvió para dejar mal parado a Silvio y totalmente merecedor de ese irónico cambio de género que, creo, los autores le endilgaron al imaginarlo ofendido ante tal denominación. Que haya compuesto hermosas canciones no lo exime de quedar mugriento luego de la doble pelotudez de contar de qué trata una canción y anular cualquier otra visión de la misma en un solo movimiento. Mucho más hubiese ganado Silvio al dejar sin explicar su canción, abierta a cualquier interpretación. Así es como la poesía vive.



Saturday, November 30, 2019

¡Significados Invisibles es periodismo de anticipación!


Suplemento Radar del diario Página 12 del domingo 3 de noviembre de 2019.


The Wire Magazine número de Octubre de 2019.


Post de SS.II. del 27 de octubre de 2017.

Dos años antes que The Wire y Página 12, este blogger puso en la tapa imaginaria, para un homenaje a una revista real que ya no sale más, a Kim Gordon.¡Que tal!

De vez en cuando, algún post medio ganso se puede publicar. Es que me causaron gracia estas coincidencias y entonces publique esto. Bueno, eso.

Friday, November 29, 2019

Water? Charger? Music?



1 – Estamos viendo el video de la canción de Kim Gordon que se llama “Sketch Artist”. Lo dirige Loretta Fahrenholz. Kim elige presentar su primer disco solista con esta canción. Elige abrir el disco con esta canción. Una pasajera se sube a un auto, donde un niño ya estaba esperándola. Kim Gordon está al volante, ella va a conducirnos, tenemos que pagarle, no sé cómo vamos a poder hacer algo así.
2 – El auto arranca. A los 37 segundos, la Gordon pregunta: “Water? Charger? Music?” Detrás un niño va haciendo ruidos con la boca (¿recuerdos del noise de aquellos Sonic Youth?) y luego arranca la canción. Ya nos agarro.
3 – Con el cuento del celular nuevo de este año, me puse a compartir tracks con ciertos sujetos mediante whatsapp. Esta canción la compartí con dos en particular. Las respuestas oscilaron entre la perplejidad y el silencio, casi como reaccionan los pasajeros a los que iba dirigida la pregunta cuando todo esto empezó. También cierta indiferencia. Así nos funcionan los climas culturales últimamente.
4 – “Hacé varios de esos muñecos y véndeselos a los freakies”. Un amigo le dice esto a la novia de otro amigo en una reunión. Escucho la palabra “freakies” y de inmediato empieza a sonar en mi cabeza esta canción. Ya estoy embrujado una vez más. El video está poblado por freakies en convulsión. Yo estoy más o menos así también.
5 – Esta canción viene en “No Home Record”. Lo tengo pero aun no lo escuche. Otro síntoma de estos tiempos. Vale, ya lo voy a escuchar entero al disco, es cuestión de… tiempo.
6 – Kim Gordon me embrujó así hace muchos años atrás. Fue en “Secret Girl” (EVOL, 1986). ¡Que discazo, por dios! Los Sonic Youth en las cumbres de sus poderes. Esa voz, esos sonidos. Pasaron 33 años y volvió a hacerlo. Otra vez la magia se puso en marcha.
7 – Lo que más me encanta de este encantamiento son esos seseos, esas multiplicaciones de eses, en líneas tales como “your dead stare strikes”. En un arrebato de último minuto busque la letra por Internet. Disfrutaba de no querer tener ni idea de que estaba cantando Kim. Solo necesitaba que se ponga a estirar sonidos de letras. Era música como anti literatura. Y, mira vos cuanta contradicción, yo necesito literatura para darme a entender. En fin…
8 – “¿Agua?”
“Bueno, dale. ¡Gracias!”
“¿Cargador?”
“Cargué el celu antes de venir. Sabía que iba a querer escuchar tu canción varias veces este día.”
“¿Música?”
“¡Por supuesto, mi amor! ¡Si pasas tus canciones, yo voy querer escucharlas siempre.”
“Menos ‘mi amor’, negrito,  y anda pagándome el viaje.”


Sunday, September 15, 2019

Babasónicos – La pregunta



1 – Cuando escuchas la canción “La pregunta” de Babasónicos por primera vez, de inmediato te das cuenta que el asunto de este tema pasa por la letra antes que la música. La voz de Adrián Dárgelos suena en tu cara. Y la letra viene cargada de muchas cosas para pensar y debatir. Por todo eso que poco a poco se va desenvolviendo, todo indicaría que, para hablar de esta canción, uno también empezaría a escribir pregunta tras pregunta. No tiene por qué ser así.
2 – Los Babasónicos son famosos por la larga lista de canciones que ubicaron en las memorias de muchos. Como banda de hits de radio FM, como banda alternativa, como los que buscan y rebuscan por varios estilos y direcciones en las músicas pop y rock desde los sesentas en adelante. Son varias las canciones que me gustan de ellos y aun nunca cumplí con esa promesa que me hice hace años de ir a verlos en vivo. No puedo explicarme, ni explicarles, porque, quizás se trata de que con sus músicas me alcanza, no sé si yo estoy en sintonía con su histrionismo escénico.
3 – Mi asunto con ellos arrancó allá por el 2003 cuando me conseguí “Jessico” en cd original y llegó a una pausa allá por febrero de 2012 cuando obtuve “A propósito” en cd trucho. Antes del 2003 y después del 2012, la verdad, no les di mucha bola. Pero hay algo en la “La pregunta” que me puso en movimiento, de repente, otra vez quise repasar lo que me gusta de ellos.
4 – Hay en esta canción bastante del sonido del grupo The XX, algo de los Depeche Mode en los ochentas, por algo que trae los sonidos de la canción, con generosidad de silencio entre instrumentos, también me recordaron a “Coming of Age”, canción de los Foster The People. Toda esta seducción sonora basta para que uno se arrebate con la fuerza de esta música. Tal vez esto es un “coming of age” de los Babasónicos. Con esto último quiero decir que, por una vez, ellos parecen lejos del glamour y del kitsch superfluo  de mucha de sus obras, sin renunciar por ello al curioso sentido del humor que siempre han sabido tener y tienen.
5 – Para apreciar “Jessico”, primero conseguí y disfrute del disco “Rocío” de Daniel Melero. Algunos Babasónicos colaboran en esta placa. Puedo adivinar sus aportes en la preciosidad de “Descansa en mis brazos”, en “Piña colada”, en “Mañana”, en “Tamarindo”. Después de la ternura y dulce melancolía del álbum “Rocío” fui a buscar más a “Jessico” y lo encontré. Yo me siento más cercano a esas delicadezas que al ruido que tanto les gusta provocar con sus letras.
6 – Desde que arrancaron a principios de los noventas hasta nuestros días, el asunto de los Babasónicos, o al menos uno de ellos, es provocar reacciones en sus oyentes a través de letras a veces beligerantes, a veces inteligentes, siempre llamativas. Dárgelos se resiste a aclarar que quiere decir cuando escribe eso que canta. Tiene razón. A cada oyente le queda el espacio para que piense lo que quiera pensar.
7 – Acá quiero hacer un alto en esto de escribir sobre “La pregunta” y quería hablar de la banda. Tomando los aciertos de bandas de los ochentas tales como Virus o Los Encargados, entre tantas otras influencias, la banda trabajó por años en su sonido, en sus músicas y siempre colaboro con diversos personajes y grupos. Cuando empezaron, eran parte de esa movida “sónica” junto a Tía Newton (el gran Carca es hoy miembro del grupo), Suarez, Juana La Loca, Peligrosos Gorriones, Martes Menta, Los Brujos y otros. Gustavo Cerati con sus Soda Stereo los bancó en aquellos días. Cuando los Babasónicos se volvieron famosos, ellos acompañaron y apoyaron a diversas bandas under. Se puede decir que varias de las músicas más interesantes que tuvieron lugar en nuestro país en los últimos treinta años tienen alguna relación con ellos. Yo no puedo decir que soy fan de ellos pero tampoco me parece sensato ignorar sus aportes. No estoy en condiciones de llamarlos enormes pero sí sé que son considerables, negarse a escucharlos es un error.
8 – Y, entonces, “La pregunta”. Más allá de esa cosita de “que nos dejen hacer la pregunta” que suena más a cobardía de otros que propia, la canción es valiente y viene, por fin, a sacudir un poco las cosas, en esa eterna pausa en la que parece sumergida el pop y rock de nuestro país. Aunque “La pregunta” trae bastantes respuestas, hay algo que vale la pena remarcar.
9 – Todo el valor que los oyentes le ponemos al rock y pop de nuestras zonas viene de una búsqueda de respuestas que empezó allá, hacia fines de los sesentas. Para los noventas, el rock empezó a volverse sentencioso y ya no hubo más búsqueda de respuestas, ahora las respuestas eran aportadas para tranquilidad de quienes no se sienten muy inclinados a pensar por sí mismos. Luego del quilombo de Cromañón, ya no hubo letra de rock y pop que no se tome tan solo como malabares de palabras sin cuerpo que las acompañe, salvo el de algunos sacrificados oyentes aun dispuestos a dejarse encantar por los cantos de sirena de quienes se dicen “rebeldes” y son solo comerciantes con música como mercadería que vender y poco más. Y después de tanta agua que pasó bajo el puente, ahora viene alguien a hablarnos de preguntas. Si bien supo haber alguien, hace mucho tiempo atrás, que dijo que uno se formula preguntas cuando ya están dadas las condiciones para proveer respuestas, la cosa es que hoy están los Babasónicos para traer preguntas antes que respuestas. Preguntas. Hasta dan ganas de caer en la trampa de creerles otra vez a estos rockeros picarones y no estoy hablando de Dárgelos y compañía, sino de todos ellos en general.
10 – Ojo, que Adrián toma buena nota de esto último que se me ocurrió notar (“¿Quién va a protegerte de mí?”). Pero esa autoconciencia también podría ser tomada como el nuevo truco de quien es lo suficientemente listo como ver trampas por doquier y también entiende que lo suyo quizás es una nueva trampa del carácter representativo que cada uno de nosotros, los anónimos de siempre, les ubicamos a ellos, los renombrados.
11 – Para 2013 Pablo Schanton escribía que ya no quería escribir sobre ellos porque ya se había escrito demasiado acerca de ellos. Y, escribía todo esto en un ensayo sobre un disco de… Babasónicos. Admitía que no había más de quien hablar. Yo no estoy tan seguro de esa afirmación, Pablo. Siempre hay de todo sobre lo que escribir, los que reciben paga de ello deberían saberlo mejor. Si solo van hablar de lo que les gusta, marginan eso que no y pasaron a elegir por nosotros, tal como pasa en la política. Si los campos políticos argentinos están todos inundados de miserias, no usen eso de excusa para comportarse así en los campos de las culturas. Si las culturas no nos salvan, nada lo hará.
12 – “La pregunta”. Con esta canción uno piensa y baila y vuelve a pensar. Están quienes se demoran buscando la referencia específica de alguna parte de la canción, cuestión para nada recomendable. Yo más bien me sentí invitado por ellos a traer mis propias preguntas a la fiesta. Que les podamos encontrar respuesta o no, esa no es una cuestión tan importante hoy. Esta búsqueda de preguntas se me antoja novedosa, se me antoja estimulante. Entre tanta certeza desacertada de tanto tonto con título, yo elijo ir por ahí, tirando pasos y preguntas. Puede que latir así tenga su gracia.