Tuesday, July 30, 2019

Efemérides en este 2019 (ponele)



Luego de escribir sobre el libro “33 revoluciones por minuto”, y antes también, sentía dos cosas, una que me tiraba para adelante y otra que me tiraba para atrás. Quería publicar posts en el blog y no tenía nada escrito y tampoco sabía sobre que escribir. Estaba en eso cuando se me ocurrió lo de las efemérides, para luego enterarme de Marilina Bertoldi y del libro “Las mil y una vidas de las canciones”, los dos tópicos de los que ya me ocupe anteriormente. No obstante, el asuntito ese de las efemérides siguió ahí, dando vueltas en mi cabecita loca. Es entonces que me decidí a escribir y publicar algo al respecto.
En la resaca de las Fonolas, me puse a armar archivos con mi colección de cds, teniendo en cuenta esta vez el tiempo. El tiempo en que cada producción había sido publicada y el año en que yo la había conseguido. Si este segundo archivo tan solo tiene relevancia para mí, el primero está relacionado con la cronología del rock, del pop y aledaños. Y basado en eso te voy contando que:
Ya pasaron 60 años desde la aparición del disco “The shape of jazz to come” de Ornette Coleman.
Pasaron 50 años desde que se editaron: Captain Beefheart - Trout Mask Replica; Fleetwood Mac - Then Play On; Buckley, Tim - Happy Sad; Kaleidoscope - Faintly Blowing; Gatos - Beat  Nº 1; Spence, Alexander "Skip" – Oar; Dalton, Karen - It's Hard To Tell Who's Going To Love You The Best; St John, Bridget - Ask me no questions; Walker, Scott - Scott 3; Costa, Gal – Gal, entre tantos otros.
Son 40 años los que nos separan desde la primera vez que se escucharon los siguientes discos: Public Image Limited - Metal Box-Second Edition; Gang Of Four - Entertainment!; Wire – 154; Joy Division - Unknown Pleasures; Slits – Cut; Bubu – Anabelas; Roches – Roches; Pop Group – Y; This Heat - This Heat; Sister Sledge - We Are Family; Red Krayola, The - Soldier Talk y muchos más.
Este año festejamos los 30 años de la aparición de: Pixies – Doolittle; Spacemen 3 - Playing With Fire; Chills - Kaleidoscope World; Young Gods - L'Eau Rouge; Cranes - Self Non Self; Renegade Soundwave – Soundclash; Cruise, Julee - Floating Into The Night; Blevgvad, Peter – Downtime; New Order – Technique; Veloso, Caetano – Estrangeiro; Cure, The – Disintegration; AC Marias - One of our girls has gone missing; Thinking Plague - In this life; Sudden Sway - Ko-Opera y demás obras.
Y ya se cumplen 20 años desde que aparecieron por vez primera estos discos: Von Zamla – 1983; Castell, Esteban – Cubos; García, Leo – Vital; Gomez - Liquid Sky; Magnetic Fields - 69 Love Songs; O'Rourke, Jim – Eureka entre otras producciones.
Por último, hace 10 años aparecían: Animal Collective - Merriweather Post Pavilion; Dirty Projectors, The - Bitte Orca; Sonic Youth - The Eternal; Ravioli, Juan - Album para la juventud Volumen 2; Wild Beasts - Two dancers; XX, The – XX; Sa-Ra Creative Partners - Nuclear Evolution: The Age of Love; King Midas Sound - Waiting for you; Nite Jewel - Good evening; Ysasa, Maricel - Nacerán las hojas y otros discos.
Como quien no quiere la cosa, entre chiste y chiste, te nombré 52 discos, de las más variadas épocas, estilos, géneros, nacionalidades, etc. Aunque parezca mentira, escuche todos y cada uno de estos discos. Ahora te queda a vos agregar algún homenaje en los comments. ¡Nos vemos!


Friday, July 26, 2019

Las mil y una vidas de las canciones – Autores Varios


 

1 – El domingo 28 de abril el suplemento Radar de Página 12 vino con una nota firmada por Sergio Pujol, hablando sobre este libro que Gourmet Musical publicó para el deleite de todos. Tiene 261 páginas y trae 10 ensayos, cada uno con su bibliografía, sobre 10 obras musicales. “Las mil y una vidas de las canciones” es un gran libro, voy a intentar explicar porque sostengo esto.
2 – A decir verdad, si Pujol no hubiese escrito que uno de los autores es Norberto Cambiasso, quizás no me habría apurado en conseguirlo. Pero la sola mención del nombre del autor de “Vendiendo Inglaterra por una libra” hizo que se vuelva obligatorio para mí obtener esta obra. Por supuesto, el texto está muy bien, es genial, como todo lo que escribe Norberto pero… a mi me sonó a más de lo mismo, teniendo en cuenta que citó su propia obra, a saber: “Vendiendo…”, “Que cien flores florezcan” y “El oído inalámbrico”. Increíblemente, luego de treinta años de esmerado esfuerzo, sus escritos permanecen un tanto desconocidos para las masas. Por lo tanto, está totalmente justificado, el hecho de volver una vez más a eso de lo cual ya había escrito. Después de leer esto, por favor, no vayan a creer que Cambiasso se volvió redundante, lo que pasa es que yo esperaba otra cosa, que hable de otra obra. Que la torpeza de lo que yo espero no te deje sin leer este libro de hoy.
3 – Otro viejo conocido que aparece en este libro es Abel Gilbert. Una de las personas detrás de Factor Burzaco, el coautor de “Astor Piazzolla, el mal entendido” junto a Diego Fischerman, el autor del prólogo de “Vendiendo…”. En fin, uno de esos incansables humanos detrás de los más variados proyectos. Nuestra cultura necesita de mucha más gente así. Aquí, no solo escribe, también compila junto a Martín Liut.
4 – Cuando Pujol escribió sobre este libro en el Suplemento Radar, la nota fue ilustrada con un fotograma de la serie “Breaking Bad”. Resulta que una de las obras analizadas en este libro es “Quimey Neuquén”, canción grabada por José Larralde y luego remixada, muchos años después,  por Chancha Vía Circuito, quizás sin que Larralde lo sepa. La canción musicaliza ese episodio en el que Walter White esconde los barriles llenos de guita en el medio de la nada del desierto. Cuando la escuche, me pareció que lo que sonaban eran Los Olimareños. Se nota que no sé mucho de folclore nacional. Es curioso, en aquel 2016 en el que vi la serie completa, yo me había quedado enganchado con la canción “Black Night” de Badar Ali Khan. Nunca se me ocurrió seguirle la pista a esta canción hasta que llegó este libro a ilustrarme de todo eso que nunca averigüé.
5 – Esto último que destaque, eso de no darle bola a algo cantado en castellano, me da pie a comentar lo que sigue. Solo cuando ya estaba cerca de terminar de leer este libro, noté que todas las obras tratadas son argentinas. Este libro no solo habla de músicas, también habla de situaciones culturales, sociales y políticas. Habla de coyunturas muy nuestras. Habla de pequeños tesoros y de enormes problemas. En cada ensayo hay un tiempo que es analizado. Nuestras distintas etapas como país, pasando de dictaduras atroces a democracias débiles, son tratadas a la par de la crítica estética. Y por esto también, se vuelve necesario leer este libro y tenerlo a mano.
6 – En una obra escrita con rigor y pasión llama la atención un par de pifies que vi por ahí. Más precisamente en la página 187. En la misma se habla de Daniel Melingo en relación al sello Catálogo Incierto en donde se editó “Noches agitadas en el cementerio” de Todos Tus Muertos. El autor, en realidad, se estaba refiriendo a Daniel Melero. Entre el ex Abuelos de la Nada y el ex Los Encargados hay una amplia diferencia estética, sin hablar de meritos artísticos, que, a mi juicio, ambos los tienen. Cuando uno va a revisar los índices temáticos, ni Melingo ni Melero aparecen. Se ve que alguien revisó el ensayo pero no corrigieron el error. Para la próxima edición, por favor, corríjanlo.  Por último, en la página 209 nombran “Amigo/White Trash”, un cover que hacían (¿hacen?) los Attaque 77, que es una mezcla de la canción de Roberto Carlos (quien sí es mencionado ahí) y la canción de Sumo (quienes no son nombrados).
7 – Más allá de estos pequeños errores, hay enormes aciertos. Uno de ellos es la hermosa decisión de analizar, con precisión, como es que fueron compuestas las canciones, describiendo tecnicismos musicales, y luego como eso mismo fue mutando de versión en versión. Siendo populares las canciones analizadas (algunas muy populares), los lectores tenemos a mano las músicas para luego volver a esas descripciones y ampliar el campo de la escucha. Nutrir nuestra escucha con vocabulario de musicólogos. Una maravilla. No todos tienen la capacidad de analizar así. Yo no la tengo. Está muy bueno que hay quienes sí y que hay una editorial que los publica.
8 – Como uno de los asuntos del libro es la trashumancia, según yo lo entendí, la forma en la que las canciones van cambiando de gente en gente, de tiempo en tiempo, me quede pensando en cuales sería mis ejemplos favoritos de esas alteraciones de versión en versión que experimentan algunas canciones. Y encontré tres. La primera que me vino a la cabeza es “Hello Stranger”, desde el doo-woop de los sesentas de Barbara Lewis a la suspensión avant-pop de Julia Holter. Aun recuerdo a Holter en vivo en aquel recital (ver post del 10 de octubre de 2016) cantando un rapidito “shu-bap shu-bap” antes del “my baby blue”, cosa que no hizo en el disco. Julia tirando una huella de aquel original, imprevistamente. La segunda canción que recordé fue “Memories”, de los Soft Machine, desde la psicodelia inglesa de los sesentas hasta el soul de la vanguardia de los Material, el proyecto multifacético de Bill Laswell, en esta ocasión con la voz de Whitney Houston. Houston hace un hermoso trabajo recodificando la letra de Hooper y trayendo la voz de Wyatt a los ochentas. Y, por último, me acordé de la ultra conocida “Satisfaction” de los Rolling Stones, re versionada desde el humor (Devo), la corrosión (The Residents) y el intimismo (Cat Power). Esta última versión es muy distinta al original, de hecho Cat Power se abstiene de cantar el ultra conocido estribillo, dejando a la canción desnuda de su atributo más famoso, transformándola en algo casi irreconocible.
9 - ¿Qué mas agregar? Nada. Comprá este libro, ayudas a una editorial valiosa y te ayudas a vos misma/mismo. Nutrís tu cabeza de literatura inteligente y volves a aquellas canciones y obras desde otro enfoque.

Wednesday, July 24, 2019

Marilina Bertoldi – Sí, tenés razón, estás preparada



1 – Primero fue el programa de radio de Alfredo Rosso, en AM 750, llamado La Trama Celeste. En el mismo pasaron una canción de Marilina que no logro recordar. Luego apareció el número 249 de la Rolling Stone con una lista de los mejores 18 discos del año pasado. En esa lista el disco “Prender un fuego” de Bertoldi figura en el puesto 10. Pero ni uno ni los otros atraparon mi atención, lo de la revista más o menos lo entiendo pero lo de Rosso fue solo el hecho de no prestar atención.
2 – Y entonces me encontré con un número de la revista Barcelona. El número 437 del 24 de mayo de este año. En las páginas 12 y 13 escribían acerca del Gardel de Oro para Marilina en el tono sarcástico con el que se manejan usualmente. Según se desprendía de lo que comentaban, parecía un premio otorgado por razones extra musicales, dejando en claro no la falta de mérito de la artista sino la falta de mérito de quienes otorgan el galardón.
3 – Y para junio apareció el número 255 de la RS. Yo me había prometido a mi mismo no gastar el dineral que sale la revista no solo para evitar el gasto sino también para no darle mi dinero al Grupo La Nación, el emporio multimedia repulsivamente oficialista al cual pertenece la revista. Pero pusieron en tapa a Bertoldi y la curiosidad le ganó a mis promesas. De ahí me fui a ver los videos que hay de ella dando vueltas por Internet, para atestiguar con mis sentidos a que se debía tanto revuelo.
4 – Vi cuatro videos de ella: “Cosas dulces” (canción de su disco “Sexo con modelos [2016]), “Fumar de día” y “O no?” (ambas del disco nombrado más arriba) y “Racat”, canción que no pude ubicar en ninguna de sus producciones. Las 4 me gustaron mucho y me llevaron a concluir que el premio fue merecido. De aquí en adelante este post va a dirigirse por tres senderos que se entrecruzan: su música, el asunto del premio y el contexto en el que nos movemos.
5 – Aun sin haber escuchado discos completos de ella, puedo arriesgar que lo demás que aún no escuché podría estar igual de bueno. Eso de escuchar canciones antes que discos es algo muy de nuestros tiempos y por mucho tiempo me negué a sumarme a esa aproximación a las músicas. Pero, en los últimos meses, casi no me quedó más alternativa. Era escuchar canciones o no escuchar nada en absoluto. No entiendo muy bien porque pero me está siendo imposible bajar discos enteros, ni menos disponer del tiempo y la posibilidad tecnológica de sentarme a escuchar discos completos sin bajarlos. Ni hay tiempo ni tengo acceso a conexiones fiables de Internet. Volviendo a Marilina, de esas cuatro canciones termine concluyendo que ella actualiza los mejores logros musicales de María Rosa Yorio, lo cual es un importante soplo de aire fresco en el contexto viciado del rock con bajo contenido de aventura. En hora buena apareció Bertoldi. Yo solo estoy esperando más canciones de ella en el futuro.
6 – En cuanto a lo del premio, es todo un tema y merece que lo trate, al menos un poco. Para empezar, cualquier premio siempre se entrega en base a cuestiones dudosas, incluso cuando uno crea en quien otorga el premio y en quien lo recibe. En este caso en particular, yo solo creo en Marilina. Pero hay un extra más allá de esto que acabo de notar. Aunque lo merezcas, el premio, antes que ayudarte, te rompe las bolas. A partir de que te lo dieron, empiezan las preguntas jodidas: ¿Cómo que ya no hace la clase de música que hacía cuando la premiaron? ¿Por qué no volvieron a premiarla? Cuando a alguien se le ocurre remarcar que justo eso que estás haciendo ahora es lo mejor entre todas las cosas que creas, por añadidura también te están diciendo que el resto no es lo mejor. Son distinciones que quizás acercan a los oyentes a tus producciones, pero también te dan una inesperada y no querida mochila extra de presión en una probable búsqueda de la auto superación.
7 – En cuanto a lo del contexto, déjenme que introduzca el tema con una anécdota. Años atrás, cuando las Fonolas hicieron su aparición en SS.II., (ver post del 24 de febrero de 2014), les hable de la película “Días de Vinilo”. Si bien mi opinión sobre el film no ha cambiado, considerándola como un conjunto, con el tiempo empecé a encontrarle cosas cuestionables aquí y allá, cosas que no la desvalorizan pero sí la reubican. A los quince minutos y 48 segundos, el personaje Lila (interpretado por Emilia Attias) enumera su top five de artistas favoritos de todos los tiempos. Ella enumera, en este orden, a David Bowie, Bob Dylan, Pink Floyd, Tom Waits y Leonard Cohen. Como podrán notar, de esta lista podemos decir que: son todos hombres, son todos blancos, son todos anglos (inclusive el canadiense Cohen), son todos de los ‘60s y ‘70s y son todos heterosexuales (el coqueteo bi de Bowie fue solo eso, un coqueteo). Y no es que yo tengo algo en contra de alguno de estos artistas, también los admiro a todos y a cada uno de ellos. Lo que me suena raro es que una chica rockera y cantautora, como lo es Lila en la peli, deje afuera a las chicas de su lista. Hasta el día de hoy, el rock es cosa de hombres. Hasta que aparece alguien como Marilina y nos deja claro que ya no es tan así. Más allá de los crímenes de los Aldana y los Cordera de este mundo, también hay que admitir que los muchachos hacen agua a la hora de innovar al rock, el rock barrial es poco más que una desilusión. Las chicas parecen llevar adelante la llama de las músicas que nos movilizan. Me parece que se vienen tiempos alentadores.
8 – Este post viene ilustrado por una foto que Ale le tomó a Marilina tiempo atrás. Nuestra protagonista de hoy está sosteniendo un ejemplar del libro del Pequeño Saltamontes (ver post del 14 de febrero de 2016). Se lo pidieron y ella le sumó su apoyo a un autor que ella no conocía. Yo no me imagino a cualquier mujer del rock haciendo algo así. En esa foto yo veo esa misma generosidad que ella nos da con sus canciones. Ustedes pueden elegir seguir escuchando ese torpe rock de varones sin imaginación. Yo la elijo a ella, Marilina. Las músicas que queman y los ojos que enamoran. Si me van a acariciar, que lo hagan con pañuelos verdes.


Saturday, May 25, 2019

33 Revoluciones por minuto


1 – Alcanzó con chusmear en la web de la revista británica The Wire, acerca de su número de abril de este año, que trata sobre libros acerca de música, para que me picara la curiosidad. Ellos dijeron: “Un útil instrumento de enseñanza para introducir el poder político y el contexto social de la música” para remarcar la importancia de este libro. Salió originalmente por el sello editorial Faber & Faber en el 2011, para luego ser publicado en español por Malpaso Ediciones, una editorial española, entre el 2015 y 2016. Tres años después llega a mis manos.
2 – Yo ya había leído un extracto de esta obra en algún suplemento Radar de una fecha que hoy no logro recordar. Sí recuerdo que ese fragmento trataba sobre esa parte del libro dedicada a The Last Poets (a quienes aun no escuche) Y Gil Scott-Heron (a quien sí escuche). Por esas cosas de las actitudes de uno, yo le doy más bola a The Wire que a Radar. En fin, quizás esto algún día cambie.
3 – El libro consiste en 33 capítulos dedicados a 33 canciones pero no de manera exclusiva. Mientras una canción es analizada, otras tantas de la misma época y contexto son analizadas también. Todo comienza con “Strange Fruit” de Billie Holiday, la canción más triste que yo haya podido escuchar (de hecho, hace varios años atrás pensé en escribir acerca de esta canción pero nunca encontré las palabras necesarias para rendir homenaje a su pavoroso dolor, hoy con Lynskey y Diego Fischerman ya tienen escritos interesantes al alcance de la mano). Y todo termina, luego de más de 800 páginas (el libro en su total llega a las 943 páginas con apéndices e índices) con “American Idiot” de Green Day en donde demuele con argumentos, el tema “Waiting on the world to change” de John Mayer. En el medio hay montones de historias que leer, muchas desde EE.UU y el Reino Unido pero también desde Chile, Jamaica o Nigeria, por ejemplo.
4 – Uno puede encontrarse en esta obra con las idas y vueltas de un Phil Ochs y de cómo su vida y legado fue releído por un Billy Bragg. Uno puede leer sobre el colectivo anarquista conocido como Crass y sobre vida y muerte de Víctor Jara. Desde los hippies hasta los cultores del hip-hop. Desde las luchas de los sesentas a las apatías que desde los noventas parecen ser las protagonistas de estos tiempos enrarecidos por la inmovilidad. Y, más allá, de las historias y las opiniones, uno se puede encontrar con textos tales como esa parte que aparece en la página 94: “Su descripción de aquella enajenación recuerda al personaje del involuntario mesías en La vida de Brian: ‘¡Jodeos!, les espeta. Oh, ¿y cómo deberíamos jodernos, Señor?, contesta la congregación, impasible.’” Lástima que olvido mencionar a los Monty Pyton, los autores de esta película que aun no vi. Y me queda algo más que objetar.
5 – “Joder, tío, sí que eres un gilipollas”. Esta frase va para el traductor al español Miquel Izquierdo. Lo digo con estas palabras para señalar el fastidio ante tanto localismo que terminó arruinando un hermoso libro. Como pasa con cada libro que viene de España, hay que soportar las insufribles adaptaciones al contexto que hacen los españoles cuando traducen. Se nota que no se preocupan por el resto del mundo hispanoparlante, que va a tener que fumarse esos términos del orto, por usar unos localismos argentinos. Para la próxima edición de esta obra, al menos tengan la amabilidad de citar como figura la palabra en el original inglés, así uno elige si quedarse con la labor del traductor o traducir uno mismo con el localismo que le plazca. 
6 – Este libro es un ladrillo de importancia, inclusive, con la decisión de colorear de rojo los bordes de cada página, hasta lo parece realmente. Como suele pasar con los libros de gran dimensión que vienen de España, al estilo biblias, no es un libro barato. Pero vale la pena la inversión.
7 – Cuando terminas de leer el libro, es como que te queda un gusto amargo en la boca, algo que creo que al autor también percibió y por eso trabajó en un epílogo como para cerrar el asunto de manera más prometedora. Hoy ya no hay más canciones de protesta y hay muchísimo de lo cual se podría protestar. Dorian termina señalándonos que quizás la gente encontró nuevas maneras de canalizar sus protestas, como por ejemplo protestar en Internet. También señala que la gente simplemente no sabe o no puede o no quiere exigirles a los cantautores populares nuevas canciones de la resistencia, y estos últimos tampoco sienten la urgencia de componerlas. Todo esto dicho desde la perspectiva de los países centrales. Voy a tratar de ensayar alguna respuesta en la Argentina de 2019.
8 – Tampoco nosotros tenemos más canciones de protesta, al menos es lo que yo alcanzo a notar. Por supuesto, no se debe a que todo esté bien, muy al contrario, hoy más que nunca hay demasiado por lo cual protestar. Pero hay varios factores a pensar al considerar esta falta. Primero: los cantantes de protesta de ayer terminaron diciendo un montón de pelotudeces y se quitaron autoridad a ellos mismos. Segundo: los que no perdieron lucidez, perdieron urgencia, ya no hay más sed que calmar, ya no hay más escasez en sus cómodas vidas, han transmutado sus valores artísticos a cambio de los premios de la industria del entretenimiento, ya no hay ninguna necesidad de combatir nada en particular. Tercero: el público también perdió su urgencia, pagamos nuestra entrada para que nos entretengan, no para que nos sacudan, nadie parece querer asumir la responsabilidad que le toca por el estado de las cosas. Cuarto: quizás aún persisten aquellos que desean cambiar ciertas cosas pero parecen faltos de fe; después de todo, ¿a quién podrías creerle si llega a cantar una canción de protesta, si luego las cosas cambian para desmejorar, si luego todo termina en el cantorcito peleador, realista, que no le hizo nada a la realidad, al menos no a la realidad de muchos? En realidad, no es que falten canciones de protesta, lo que falta es poner a la imaginación en marcha.
9 – A decir verdad, los buenos tiempos nunca han estado aquí ni allá para que haya alguien que lo atestigüe. Solo que hasta hace poquito a la fe se la ponía a funcionar, alguien cantaba algo con la fe de que a alguien más le iba a resultar útil, yo estoy escribiendo esto con esa misma fe. Escribir esto es quizás mi forma de cantar mi canción de protesta. Solo quiero que las culturas sean tan movilizantes como parecen haberlo sido ayer. No es que cantar una canción de protesta va a ser que las cosas cambien, pero no alimentar el anhelo de que las cosas cambien solo nos conduce a alimentar lo peor de nosotros, a darle de comer a esa bestia que no sabe quiénes son los demás, ni que es lo que los hace gozar o padecer. Una bestia que no conoce de hermandad, ni de piedad, ni de humildad, la soledad, la locura o el miedo a morir. Una bestia que lo único que sabe hacer es pasar su tiempo entretenida en el paraíso del confort posmoderno.

Sunday, April 21, 2019

El secreto de tus sabanas y tus pañuelos verdes



“I hate lovers
I hate the way they go to the bathroom
In shifts
After they’ve fucked
What do you think about
When you’re lonely?
I almost come
The moment I’m
Inside you
What do you think about
When you’re lonely?”
Esta es la letra de la canción “Darling Effect” del dúo Insides. Esta canción aparece en su disco “Euphoria” que fue editado en 1993. Les dejo la traducción de la letra a ustedes, queridos lectores.
La cosa es que este último verano hubo algunos días de muchísimo calor y, cuando al fin venía la noche a salvarnos aunque sea un poquito del tórrido ambiente, yo me ponía a pensar cuanto tiempo pasó sin que escriba y publique uno de esos textos míos medio calentones. Y pasó un montón de tiempo, en realidad.  El blog se había quedado sin su literatura pegajosa, casi sin que me dé cuenta. Entonces, esa es una de las razones de estos “fucked”, “come”, de hoy. Pero, si todo empieza con la piel y sus deseos, luego todo continúa por otros caminos.
En esas mismas noches, me gusta degustar una canción del grupo Cigarettes After Sex que se llama "Each time you fall in love”. Esta canción, siendo preciosa y elegante, también tiene en mí un efecto sedante antes que excitante. Es como si fuesen más los cigarrillos que el sexo lo que se enciende en este tema. En cambio, cuando Insides pone en marcha su canción, que también es preciosa y elegante, en mi se da inicio la remembranza de toda esa confusión que trae una mujer y toda su carne y también la inquietante presencia de su ausencia.
Preferir una canción mucho más que otra, al menos en lo que respecta a representar sexo y su deriva, me llevó a mis vanas comparaciones y a pensar pasado y presente, tal si fuese que las canciones de ayer me acompañan más que las de hoy.
Y no es que el ayer fue mejor de lo que es el presente. Es que hay bandas o solistas, como por ejemplo Insides, que nos indican que hay tiempos irrepetibles, que nos impulsan a entender que cada tiempo es irrepetible, muy a pesar de esos cientos de grupos que se dedican tanto al plagio que por poco nos hacen creer que solo importa el ayer. Que ya no nos queda otra cosa más que hacer hoy salvo sentir nostalgia por lo que fue.
Hoy ya no existe la revista que ayer me contó de Insides y tampoco andan dando vueltas el dúo (¿o quizás si?). Y tampoco existe la revista que me contó de los Cigarettes (Los Inrockuptibles, versión argentina), aunque puedo imaginarme que la banda estará trabajando en su próximo disco. ¿Y entonces? Otras bandas y otras fuentes de información y opinión están allá afuera, en estos días, y hacia allá nos movemos.
No necesitamos negar el pasado ni tampoco glorificarlo solo para desestimar el presente. Ese tiempo irrepetible de cada hermosa canción, esas emociones irrepetibles que solo cada mujer y sus sabanas y pañuelos verdes saben encender. Son todas esas pequeñas grandes cosas que me animan.
Y vos ¿en que pensas cuando estás sola?

Friday, April 19, 2019

We ‘bout to go up baby up we go!



En un post del 8 de mayo del 2017 acerca del Bafici de ese año les hable de una película que vi llamada “The Age of Seventeen”, una comedia muy divertida protagonizada por Hailee Steinfeld. Es una gran movie acerca del famoso “coming of age” o sea madurar en el viejo y querido castellano. O también el pasaje de una forma de comportarse a otra. La actuación de la actriz y la estética que ella llevaba en el film me llevaron a pensarla como una piba re del under, una flaca de barrio, una más de los nuestros, de esas que se producen y quedan diosas pero luego se des producen y se las levanta algún chico suburbano. Pero no, me parece que me engañaron…
Jajá, o yo me deje engañar, que es lo más probable. De casualidad en el cable, durante este último verano, enganche una canción muy pegadiza llamada “Capital Letters” interpretada por ella aunque no de su autoría. Y si en la letra todavía sigue manteniendo en pie ese retrato cautivador de la piba del under que florece cuando encuentra a su “one and only”, las imágenes del video la desmienten mal. Como decíamos en nuestra ingenua adolescencia: “ey, ¡como transaste con el sistema!” Esa inalcanzable nena con su gorra fashion en el restorán al aire libre, carísimo, mientras la tarde suave se va… Dios, es imposible que esa lujosa muñeca sea mi heroína punk, esa que se iba al carajo y estaba a punto de decirle en una carta al chico que le gustaba que le iba a practicar sexo oral. No, no pueden ser la misma flaca, pero lo son.
La peli de ayer nos incluyo y el video de la canción de hoy nos excluyo, bueno. ¿Y la canción en sí? El titulo de este post está referido a esa línea que ella canta que se te adhiere a la memoria y ya no podes dejar de canturrear. Además la entrega que ella le pone a este nuevo personaje es total y se asemeja a la entrega que tuvo con el personaje de ayer. Entonces, ¿Qué hacemos? ¿Le creemos o no le creemos? ¿Mintió ayer, miente hoy o siempre todo es mentira?
Primero la fe es mía y ella es asunto aparte de eso. En realidad, se podría decir que una gran parte de los productos que los mass media nos arrojan para entretenernos son básicamente engaños muy bien articulados y poco más.
Segundo, si queremos creer en su personaje, lo seguiremos haciendo, aunque ella de muestras de que bien podríamos dejar de creerle y si queremos dejar de creerle, lo haremos, aunque ella nunca haya dado a entender si creerle o no.
Tercero y lo más importante según creo ver: una película, un video, una canción, nos aportan medios ambientes que elegimos para desplegar nuestras propias historias en ellos, a nuestro pulso, con nuestro sentir. Yo mi vi incluido en el marco de aquella película, aunque bien podría pensarse que la película nunca se pensó para que alguien como yo se sienta incluido. Y ese exactamente eso lo que se vuelve manifiesto en este video, ¿Quién va a tener ganas de ver el video de esa canción en la que yo si me sintiese incluido? Pues bien, yo. Y así se acerca el final.
El video me vende pescado podrido pero la canción es la música de fondo de una mujer y yo y los dos nos vamos para arriba, así nomás. Poco importa cuánto me está mintiendo esta canción o aquella película. Yo no me miento cuando voy encantado, el asunto es plasmar, respetar, acordar. ¿Por qué debería ser tan importante ese engaño que los otros perpetran?


Thursday, April 18, 2019

BAFICI 2019 Segunda y última entrega



1 – El viernes 12 fue mi último día en el Bafici. Ya estaba pensando en ir desde el día anterior. Cerca del mediodía me encontré por pura casualidad con mi amigo Ariel que, al comentarle que me iba a Belgrano, me recomendó una nueva forma de llegar. Siguiendo su consejo, fui hasta Liniers, me tomé el colectivo 80, ahí nomás, y me dirigí a la sede central. El bondi me dejó a media cuadra del destino, mucho más cerca y mucho más rápido que la vez anterior.
2 – Como ya me sucedió en otras ediciones, otra vez había varias funciones con entradas agotadas, tanto para ese viernes como para el sábado siguiente. Para el sábado elegí no ir, tenía fiaca y no sabía con precisión que iba a poder ver, entonces… bueh, mejor hablo de lo que sí vi.
3 – Nuestro tiempo de Carlos Reygadas (3 Macos y medio). Este es un film mexicano del año pasado, le habría dado más puntaje si no hubiese sido tan larga, casi tres horas de duración. Aun así no es que su duración se volvió difícil de atravesar, al contrario, el tiempo pasó bastante rápido. Pero igual me quedó la impresión que nos podría haber contado la misma historia en menos tiempo. La historia se trata de una pareja que cría toros y que atraviesa una crisis cuando un tercero se involucra. Se supone que son de esas clásicas parejas “abiertas”, con el chamuyo del poli amor (ese que estuvo de moda el año pasado, por ejemplo) pero en este bizarro triángulo de amor todos quedaron un tanto chuecos. Drogas, alcohol, músicas, preciosas imágenes. Los niños jugando a “atacar” a las niñas, los adolescentes y sus historias. Hubo fragmentos con narraciones en off de niños, que quedó muy bien. Lo que me pareció un tanto a violencia gratuita fue la parte del toro boleteando a una mula. El comportamiento de los toros y de los niños y jóvenes sirven como comentarios a la historia principal.
De repente, al salir del cine y viajando de regreso a Moreno, me acorde de algo que leí en el booklet del cd de Slapp Happy que traía los discos Casablanca Moon y Desperate Straights, este último una colaboración entre Slapp Happy y Henry Cow. Esta colaboración arrancó llena de ganas de hacer músicas y terminó llena de conflictos. Peter Blegvad en ese texto de 1993 se recordaba a si mismo diciendo en 1975: “ah, the Cow is fulla bull” (algo así como “esta Vaca está llena de toros”). Aunque suena a nombre de una sola persona, Henry Cow era una banda, bautizada así en homenaje al compositor Henry Cowell. Se ve que en algún momento de la convivencia, las cosas se pusieron un tanto tensas, al punto de despedir a Blegvad. Él luego acuño está frase para representar con esa imagen la actitud macho alfa dominante de ciertos miembros de la banda. Sin tener la versión de los otros involucrados para poder decidir si Peter tenía o no razón en decir lo que dijo; la frase se ajusta mucho a lo que yo creo que Reygadas nos quiso decir. Nuestro tiempo es un tiempo de toros que todo lo dominan, que todo quieren controlar. En nuestro tiempo, cada consenso está basado en fragilidades, cada supuesto acuerdo puede ser pasado por alto sin mayores consecuencias. Nuestro tiempo deja mucho que desear.
Identifique una canción de Genesis (“The Carpet Crawlers”) en una parte de la película pero no pude identificar la canción que la cierra, la cual me gustó. Buscando esa información, que finalmente no pude encontrar, me entere que el director del film también es uno de los actores protagónicos y que la actriz que hace el papel de su esposa, es también su esposa en la vida real. Es raro tener esos datos hoy, y me gusta no haber contado con esos datos antes de ver la película, hubiese producido en mi una suerte de morbo tipo “¡que chabón, está filmando a un tipo morfándose a su mujer!”, el cual habría desmejorado o interferido en lo que el director nos estaba narrando. Cuando vean el film, por favor, olviden esa info, es más útil no saberlo.
4 – Y se terminó el Bafici y solo vi tres películas pero está bien. ¡Como extraño el Abasto como sede central! Ojala algún día vuelvan allí, Recoleta y Belgrano no terminaron de convencerme. Y deberían pasar más películas y dejar de lado eso de pasar películas clásicas taquilleras tipo “Duro de matar” y volver a ese aire de experimentaciones con imágenes, músicas y documentales de rock que solían poblar el festival. Incluso también me quedo la impresión que dejaron de lado los films que discutían los extremismos políticos y o ideológicos. Esta fue una edición más bien tibia y sin sobresaltos de un festival con mucha historia. Es cosa de ver que se traen el año que viene.

Le agrego un foto que tome ese día a modo posdata.



Sunday, April 14, 2019

Mark Hollis – Hay un silencio en esta sala que tiene tu nombre sellado


1 – Luego de los posts acerca de libros sobre músicas y mis listas de lo que el 2018 me dejó  en experiencias sonoras, se me vino una pausa sin nada para decir. Será por las relecturas que hice, será por andar en busca de eso que recomendaban las listas tipo “best of 2018”, será por el nuevo chiche…
2 – Sí, los reyes magos me dejaron un celu nuevo en mis zapatitos, el anterior ya no daba para más. Y este aparato nuevo viene con navegador de Internet, me llevó un largo tiempo tomar conciencia de ese dato. Me entere un 26 de febrero de este año. Entré feliz a la página que tiene la revista inglesa The Wire, fue lo primero que hice. Y me puse triste al enterarme de una noticia inesperada. El día anterior había fallecido Mark Hollis, el ex cantante de Talk Talk y también artista solista.
3 – Y este aparatito tiene whatsapp, esa aplicación que me venían pidiendo en cada escuela en la que trabajo y trabaje y que por fin está en casa. En un grupo de amigas que tengo escribí: “Quizás esto no tiene nada que ver con lo que se publica en este grupo pero hoy me entere que ayer murió Mark Hollis, el ex cantante de Talk Talk y me quede un toque triste. Ya sé que conocen It’s my life pero les recomiendo “Life’s what you make it” y también la canción “The gift” de su excelente disco solista. El disco “Laughing Stock” de Talk Talk es un tanto denso pero también es una obra maestra, denle una chance.” Y yo no estaba realmente triste, solo un poco, me dejó mal que el tipo era bastante joven, solo tenía 20 años más que yo. Y la respuesta de Gladys fue tan linda que ahí sí me puse a lagrimear y a reírme de mis lágrimas al mismo tiempo porque me parecía que no iba a ponerme a llorar.
4 – En este post estoy escribiendo todo eso que no entró en un chat de whatsapp. “Laughing Stock” es el único disco original de los Talk Talk de mi colección de cds y llegue al mismo en 1997. Es un disco de 1991 que, sorprendentemente, tuvo su edición local en vinilo y casete, quizás en cd también. Quizás los del sello local lo publicaron creyendo que traía otro súper hit al estilo “It’s my life” pero nada que ver. Yo llegue a este disco luego de leer la entrada sobre Bark Psychosis en la enciclopedia “Rock The Rough Guide” (¿Alguien se acuerda de Bark Psychosis? ¡Tantas preciosas bandas dejadas en el olvido!) “Laughing Stock” es el enorme antecedente que allanó el camino para que las delicadas hermosuras de Bark Psychosis aparezcan luego. Y las maravillas de The Blue Nile, a su vez, fueron influencia clave en los Talk Talk más sofisticados.
5 – En 1998 Mark publicó su único discos solista, el cual llevaba su nombre y luego figuro en la lista de los mejores  discos de ese año según la revista The Wire. Este disco lo conseguí en el 2008, me lo bajaron de Internet. Antes de esto, a comienzos del 2005, a pocos días de la tragedia de Cromañón, me conseguí un cd trucho con los grandes éxitos de Talk Talk llamado “The Collection”. En los últimos días de febrero de este año, redescubrí la canción “Without You”, que incluso supo ser el título tentativo de este post, pero como lo pueden ver, ya no lo es.
6 – Los éxitos de Talk Talk que todo el mundo conoce y baila vinieron de la mano del vértigo de la acción, de ritmos y melodías pegadizas. “Laughing Stock” y “Mark Hollis” son discos con músicas más amigas de la calma del reposo y del silencio de la reflexión. Mark Hollis era y es el musicalizador de la introspección. Cuando hay que recurrir a ritmos, gusta de usar ritmos repetitivos a lo Can o provenientes del jazz. Pero nunca parece tener prisa en concluir la marcha de sus canciones, las cuales a veces llegaban cerca de los diez minutos. Siempre iba a haber tiempo hasta que ya no lo hubo más, al menos para él. En estos poco más de veinte años que pasaron entre aquel disco solista y la fecha de su muerte, estoy casi seguro de que algo de música habrá compuesto y quizás hasta registrado pero no tengo ninguna certeza de ello. De ser así estaría piola que lo editen.
7 – Hace pocos días murió Scott Walker pero, curiosamente, esta noticia no me puso triste como lo de Mark Hollis. También me pasó años atrás que la muerte de David Bowie sí me entristeció y no la de Prince. Y tampoco me pareció triste enterarme del fallecimiento de Mark E. Smith pero sí el de Tom Rapp. Y yo admiro y escucho a cada uno de los que acabo de nombrar. Quizás tan solo se trata de cómo te encuentra de ánimo la noticia de la muerte de alguien o quizás se trata de que haya gente que con sus músicas se sentían más inclinados a reflejar la frágil pena de las ausencias de personas lejanas a nuestra biografía  pero cercanas a nuestra vida. No lo sé.
Scott Walker y su muerte fueron cubiertos en una excelente nota del suplemento Radar del 31 de marzo de este 2019. Está escrita por Martín Graziano y Mariana Enriquez, por favor, búsquenla. Esto me deja sin más que agregar al respecto. De Bowie y de Prince hablaron todos. De Mark Smith vi una buenísima historieta que apareció en Los Inrockuptibles (n° 233, marzo 2018) que también dejó el tema concluido, al menos en lo que respecta a sentir ganas de escribir lo mío sobre el tópico. De Tom Rapp no habló nadie, como yo ya me lo imaginaba pero yo ya escribí sobre él en vida hace unos años atrás. Y por sobre todas las cosas, en general no me siento inclinado a escribir acerca de alguien significativo para mí que haya fallecido. Excepto hoy.
8 – “Life’s what you make it, can’t escape it”.


Wednesday, April 10, 2019

BAFICI 2019 – Primera entrega


1 – El año pasado no fui al Bafici porque no tenía dinero, este año estoy un poco mejor en recursos monetarios pero no tanto. Por eso ya pude ver dos pelis, dos films muy buenos, pero antes…
2 – Arribar no fue nada sencillo. Yo solo sabía del cambio de sede central: del barrio Recoleta a Belgrano pero no sabía nada más y no me avive de chequear sedes en Internet antes de mandarme el jueves 4 a explorar. En la mañana de calor me mande de Moreno a Caballito para enterarme que ninguna sala del complejo de cines Village iba a ser sede de esta edición. Luego de un largo viaje en subte de Caballito a Belgrano, al cual ingrese con sol y desemboque con lluvia, termine en otro lugar equivocado que solía ser sede y ahora ya no. Un hombre me indico el lugar a unas cinco cuadras de donde yo estaba.
3 – La tercera es la vencida. Por fin llegue a la sede central. Sorteando las incomodidades que inflaban mis paciencias: el excesivo celo de los guardias de seguridad, la lluvia que, por lo menos, ya había menguado, las mil y un preguntas de la chica que vendía entradas; me conseguí dos entradas y me dispuse a revisar mejor el programa mientras hacía fila por la primer película de ese día. Antes me conseguí algo de beber en un kiosco atendido por un flaco que estaba escuchando una canción del disco “Closer” de Joy Division. Él me dijo que le gustaba poner esa clase de música cuando llovía, que lo animaba. Hablamos un poco de la banda, sus discos y del final de Ian Curtis y salí al cine.
4 – Aun con lluvia, nos dejaron esperando fuera de la sala, debajo de nuestros paraguas, a nuestra suerte. Cuando nos hicieron pasar, varias personas se quejaban por esto con el flaco que cortaba las entradas al ingreso y se lo veía todo nervios y temblor al pobre, sin poder explicar porque estaba todo mal organizado. Y, por fin, la película.
5 – “El Gran Lebowski” (5 Macos) fue la primera película de ese día y es la primera vez que veo la primer movie del primer día de programación a full. El miércoles se inauguro el festival con un film en Parque Centenario pero no pude ir. Esta genialidad de los hermanos Coen dura casi dos horas que pasan volando. ¡Como me cague de risa! Las confusiones, las idas y vueltas, las actuaciones desopilantes, un libreto lisérgico y corrosivo, las referencias culturales, en fin, hay un montón de cosas para remarcar de esta comedia única. Los Coen ya nos tienen acostumbrados a enormes movies tales como “Fargo” o “A propósito de LLewyn Davis” y tantas otras que aun no vi pero esta película se zarpó. Les dejo una sola escena de muestra: esa cuando uno de los amigos de Lebowski decide vengar un “robo” destruyendo un auto de lujo y luego el dueño del mismo elige retribuirle del mismo modo destruyendo el auto de ellos que ya estaba hecho poronga. Me rio de solo recordarlo. Fue tanto lo que me reí con esta peli que dejó a la otra comedia que vi como un asunto un tanto apagado cuando en realidad no fue tan así.
6 – La primera película la vi en la sala 5 del Multiplex Belgrano, luego me mude de sede, ahí nomas, al frente, a la sala 7 para ver “Volcano” (4 Macos) de Roman Bondarchuk, un film ucraniano del año pasado. Dura poco más de hora y media y pareció un asunto un tanto apagado porque tenía un ritmo muy distinto al de la película de los hermanos Coen pero esta es una comparación injusta que, con el paso de los días, fue perdiendo fuerza. De hecho, cuando le conté a un amigo acerca de lo que vi en el Bafici le dije que vi “dos películas muy buenas” sin recurrir a esta distinción de 4 Macos o 5 Macos. Esto de los puntajes es solo de chiste para que se asemejen a la crítica de films de antaño. “Volcano” es la historia de un tipo que se pierde y va a parar al trasfondo de la Ucrania íntima, profunda. Las pequeñas estafas, las fiestas improvisadas, las colectas de pueblo, los rebusques, la violencia latente y manifiesta. Este hombre fue hasta allí a ayudar para encontrarse que su ayuda es algo de carácter incierto, en esto es especialmente revelador lo que la anciana le dice a él. Su breve asuntito con la hermosa Marushka (atentos muchachos y muchachas lesbianas a la actriz Khrystyna Deilyk, bella como pocas) le puso su cuota de romance a la historia pero si no aparecía tampoco lo íbamos a echar de menos.
7 – El viernes y el sábado tenía pensado ir pero mi salud no me acompañó y decidí quedarme en casa a recuperarme. El domingo hubo asuntos que requerían de mi presencia. Y lo que va a pasar aun no sé bien que es. Veremos. ¡Nos vemos!
Ah, casi me olvido, esta segunda película empezó más tarde de lo anunciado. Otra muestra más de la desorganización de ese día, lo cual espero haya mejorado con el correr de los días de esta edición. Una edición con menos films que en otras ediciones aunque sí con directores invitados, cuando me estaba pareciendo que no. El sábado a la noche Alfredo Rosso en La Trama Celeste pasó los audios de su entrevista con Julien Temple. El filmmaker respondió sobre músicas y películas y hasta programó un tema para el programa de radio: “I’m not like everybody else” de The Kinks. Temazo.

Wednesday, February 06, 2019

Norberto Cambiasso – El Oído Inalámbrico (2018)



1 – ¡Otra vez sopa!
Ya lo escribí antes, el año pasado fue un año duro, difícil, complicado. Su nociva influencia aun no se ha retirado del saturado aire que respiramos. Y, contra todo pronóstico, quizás porque en los malos tiempos también pueden florecer las más hermosas sorpresas, Norberto Cambiasso editó no uno sino dos libros. De “Que cien flores florezcan” (Gourmet Musical) ya escribí en el post del 4 de noviembre del año pasado. Este libro que hoy comento fue publicado por Ubu Ediciones.
2 – El que busca, encuentra
Me llevó buena parte de una tarde de caluroso diciembre el poder dar con una copia de este libro. Ubu Ediciones es una editorial pequeña y sus publicaciones no son tan fáciles de hallar. Como no quiero hacer chivos gratis (nunca ligue ni un centavo escribiendo en este blog) no voy a decir puntualmente donde fue que finalmente di con el libro. Estaba en una sola librería ubicada sobre la Avenida Corrientes en CABA. Para poder ubicarla, hagan como hice yo, recorrer de punta a punta Corrientes entre el Obelisco y Avenida Callao. Repetí como un mantra el nombre del autor y de la obra una docena de veces aproximadamente ante los más variados vendedores y vendedoras de libros. Cuando por fin lo pude comprar casi no podía creerlo.
3 – Lecturas que se dan la mano
Horacio Vaggione – La Máquina de Cantar (Cramps, 1978). Este es el disco que Norberto decide nombrar en dos escritos distintos, que además aparecen en dos publicaciones diferentes. En el libro de hoy figura en la página 58 en una serie de textos bajo el título “Un largo y sinuoso camino Experimentación sonora en Argentina bajo Estado de Sitio (1930-1976)” En 2013 apareció el libro “10 discos de rock nacional presentados por 10 escritores”. En ese libro Cambiasso escribió sobre Miguel Abuelo & Nada de Miguel Abuelo. En la página 74 aparece el nombre de esta obra del compositor cordobés exiliado en Francia, una obra editada por un sello italiano. Lo que dijo de este disco y porque decidió referirse a el mismo en dos textos distintos, que provienen, además, de contextos distintos de distribución y consumo, son cosas que dejo que vuestra curiosidad los lleve a averiguar. ¡Tampoco piensen que se los voy a dejar todo servido en bandeja! ¡Averigüen como averigüe yo!
4 – El karma de vivir al sur
Volví a releer ambos escritos antes de sentarme a teclear esto. Si elijo no ser específico acerca de lo que leí, sí puedo ser específico acerca de que sentí cuando los leí. Sentí tristeza. La tristeza que se siente cuando uno constata cuantos son los proyectos artísticos de gente de mi país que solo cuentan con cierto apoyo solo cuando se llevan a cabo en el extranjero. Solo en el extranjero parecen estar los medios y recursos para que las cosas sucedan. Tristeza por la constante inestabilidad política y social en la que ya nos acostumbramos a vivir. Quizás algún día el viento empiece a soplar a favor, quizás algún día hagamos algo al respecto.
5 – Lleva tus orejas despiertas
Como pasa con cada obra de Norberto, uno se encuentra asombrado de ciertas conclusiones a las que él llega. Uno lee la página 99, y todas las páginas anteriores necesarias para entender a pleno esa conclusión, y uno entiende que, a veces,  mucho ruido del avantgarde termina en pocas nueces sociales. También uno entiende como el estricto apego a ciertos modos y formas dejo a la libre expresión fuera del juego y a un público más amplio alejado, quizás hasta expulsado, de la chance de apreciar esas nuevas músicas.
6 – Y tu curiosidad como una escarapela
Tanto más hay para contar de estas 143 páginas, incluyendo el texto que Daniel Varela escribió acerca de esta obra, el cual está al final del libro. Cada libro de Norberto Cambiasso debería ser bibliografía básica presente en cada hogar. No estaría nada mal como comienzo.
7 – Y ganas de leer sobre viejas nuevas cosas
En este libro el pop y el rock aparecen poco y de manera colateral. Ya no van a leer acerca de personajes populares como Miguel Abuelo ni sobre discos famosos como el “Sergeant Pepper” de The Beatles como les pasó con otros textos de Cambiasso. Aquí Norberto escribe sobre jazz (en el sentido más amplio del género, dejándose entremezclar con un montón de músicas) y las evoluciones de la música clásica a partir del siglo XX en adelante. No se dejen intimidar por lo impopular de estas músicas, esos senderos poco explorados también pueden ser muy estimulantes. Además, no todo lo popular es oro, sobran muestras de lo contrario.
Bien, con nosotros, entre nosotros, para nosotros, está un nuevo libro de Norberto. A la par que les recomiendo este, estoy releyendo “Vendiendo Inglaterra por una Libra”, mientras espero con ansias aquellos dos tomos extra prometidos hace 4 años. ¡Ojala puedan ser publicados!


Wednesday, January 23, 2019

Estamos como podemos. El camino de un oyente 2018.



“Estamos como podemos” le dijo Marcelo a su compañera de laburo. Ya se sabe, si queremos estar como queremos es otro el precio. Y bien, por segundo año, hay una lista complementaria a la lista de lo mejor del año. Es un nuevo mapa para adentrase por otras aventuras sonoras. Esta vez con canciones y discos, sin ningún orden en particular y desde todas las épocas.
Canciones extra
1 – Brian Eno/Kevin Shields – Only once away my son
2 – Lessons – Tempest
3 – Chino Amobi – The floating world pt. 1
4 – Fever Ray – Mama’s hand
5 – Carla del Forno – Make up talk
6 – Kelela – Altadena
7 – Migos – Bad & boujee (feat. Lil Uzi Vert)
8 – Polmo Polpo – Farewell
9 – Panda Bear – Part of the math
10 – Le Fly Pan Am – Vos reves revers
11 – Alvvays – Dreams tonite
12 – Real Estate – Darling
13 – Frank Ocean – Chanel
14 – Mount Kimbie – Marilyn (feat. Micachu)
15 – Jlin – Calcination
16 – John Maus – Sensitive recollections
17 – Mount Eerie – Ravens
18 – Toro y Moi – Labyrinth
19 – Alex Reece – Jazz master
20 – Nightmares on Wax – Citizen Kane (feat. Mozez & Allan Kingdom)
21 – The Big Moon – Sucker
22 – Miguel – Criminal (feat. Rick Ross)
23 – Kreidler – Radio island
24 – The Weeknd – Wasted times
25 – Young Fathers – Holy ghost
26 – Kingdome Come – Trouble
27 – Glenn Branca – The ascension
28 – Fred Frith – Hands of the juggler
29 – Courtney Barnett – Walkin’ on eggshells
30 – Twin Shadow – 18 Years
31 – Luna – Anesthesia
32 – Circle – Rakkautta al dente
33 – Charles Mingus – Better git it in your soul
34 – Honduras – Canción cruda
35 – The Raincoats – Mouth of a story
36 – St. Vincent – Savior
37 – The Crusaders – My lady
38 – Phew – Scat
39 – Ramblin’ Jack Elliot – Cocaine
40 – Tori Amos – The Waitress
41 – Culture Club – Church of the poison mind
42 – David Bedford – Sad and lonely faces
43 – Lol Coxhill – Side one part two
44 – Experimental Audio Research – Mesmerise 4901
45 – Lol Coxhill – I am the walrus
46 – Indio Solari – Canción para un terrorista bonito
Discos extra
1 – Glenn Gould – Bach: The Goldberg Variations
2 – Alvin Lucier – I am sitting in a room


Thursday, January 17, 2019

Usted está aquí. Lo mejor en músicas durante 2018 según Significados Invisibles.



Creo no equivocarme al afirmar que el año que hace poquito dejamos atrás ha sido horrible para un montón de gente en casi cada aspecto en que se lo quisiese pensar. Sería agotador tener que enumerar los horrores y desencantos que se sucedieron. Y, para sumarle un extra, están los que dicen que este año vendría a ser aun peor. Ni a ganchos que me voy a amargar el paso pensando si esos tienen razón o no. Como escribieron los pibes y pibas de la revista Crisis: “dejemos el pesimismo para tiempos mejores”.
El título de este post viene con la doble: “Usted está aquí” o sea cada lector resuena en estas músicas y “Usted está aquí” o sea usted está leyendo esto y no en los dolores del reciente ayer ni en las incertidumbres del próximo mañana. Usted está aquí y hágase cargo, que nadie lo obliga a estarse. Usted está aquí, alimente sus inquietudes, hágame caso, las culturas lo van a salvar. Póngase en acción.
Sin más intro, se vienen los mejores discos y canciones que tuve la suerte de escuchar. Sin ningún orden en particular y desde los más variados tiempos y lugares.
Discos de 2018
1 – Björk – Utopia
2 – SZA – Ctrl
3 – Tyler the Creator – Flower Boy
4 – Vince Staples – Big Fish Theory
5 – Nadah El Shazly – Ahwar
6 – Ryuchi Sakamoto – async
7 – The War on Drugs – A Deeper Understading
8 – Moses Sumney – Aromanticism
9 – Future – HNDRXX
10 – King Krule – The OOZ
11 – Tune-Yards – I Can Feel You Creep into My Private Life
12 – Kaitlyn Aurelia Smith – The Kid
13 – Destroyer – Ken
14 – Grizzly Bear – Painted Ruins
15 – Kelly Lee Owens – Kelly Lee Owens
16 – Kamasi Washington – The Epic
17 – Starchild & The New Romantic – Language
18 – Kali Uchis – Isolation
19 – These Trails – These Trails
20 – Laurel Halo – Dust
21 – Circuit Des Yeux – Reaching For Indigo
22 – Joshua Abrams & Natural Information Society – Simultonality
23 – Rhys Chatham – A Crimson Grail (For 400 Electric Guitars)
24 – Animal Collective – Tangerine Reef
25 –Él Mató A Un Policía Motorizado – La Síntesis O’Konor
26 – Factor Burzaco – 3
27 – Sales de Baño – Estrangulado El Mundo
28 – Hugh Masekela – Home Is Where the Music Is
29 – Honduras Libregrupo – Célula Dormida
30 – Pram – Across the Meridian
31 – Julia Holter – Aviary
32 – Mr. Fingers – Cerebral Hemispheres
33 – Interpretes Varios – Yellow Loveless
34 – Interpretes Varios – Blue Loveless
35 – Neneh Cherry – Broken Politics
36 – Sand – Golem
37 – Lou Bond – Lou Bond
38 – Andy Zwerling – Spiders in the Night
39 – Kamasi Washington – Heaven and Earth
40 – Cleaners from Venus – Midnight Cleaners
41 – Cleaners from Venus – On Any Normal Monday
42 – Cleaners from Venus – Number 13
Canciones de 2018
1 – Mhysa – Spectrum
2 – Tyler the Creator – Enjoy right now, today
3 – Nadah El Shazly – Koala
4 – The War on Drugs – You don’t have to go
5 – Moses Sumney – Quarrel
6 – Moses Sumney – Doomed
7 – Future – Draco
8 – Future – Incredible
9 – Lana Del Rey – Love
10 – Kaitlyn Aurelia Smith – To follow and lead
11 – Grizzly Bear – Four cypresses
12 – Kelly Lee Owens – Keep walking
13 – U.S. Girls – Rosebud
14 – Tracey Thorn – Sister (feat. Corinne Bailey Rae)
15 – The XX – VCR (Four Tet Remix)
16 – Declan McKenna – Make me your queen
17 – Starchild & The New Romantic – Hangin’ on
18 – Kali Uchis – Your teeth in my neck
19 – Childish Gambino – Sober
20 – Circuit Des Yeux – Falling blonde
21 – Golden Teacher – Sauchiehall withdrawal
22 – Él Mató a un Policía Motorizado – El Tesoro
23 – Él Mató a un Policía Motorizado – Destrucción
24 – D.I.E.T.R.I.C.H. – Mondeo
25 – Hugh Masekela – Minawa
26 – Julia Holter – I shall love 2
27 – Julia Holter – In gardens’ muteness
28 – Mr. Fingers – Praise to the vibes (feat. Nicole Wray)
29 – Neneh Cherry – Fallen leaves
30 – Neneh Cherry – Slow release
31 – Sand – May rain
32 – Kamasi Washington – Testify
33 – Cleaners from Venus – Only a shadow
34 – Cleaners from Venus – Factory boy
35 – Cleaners from Venus – Germayne (like a cathedral)
Sigan en sintonía con este blog que pronto se viene el camino de un oyente del 2018.


Thursday, November 08, 2018

Los 138 discos que nadie te recomendó (2017)



1 – Este libro fue publicado por Grijalbo, editorial que pertenece a Penguin Random House Grupo Editorial, tal cual la editorial Debate, la misma que editó el libro de Fischerman que comenté unos días atrás. El libro de hoy fue escrito por Ernesto  Gontrán Castrillón y Sergio Coscia. Aunque el arte de tapa del libro es un tanto trillado también es muy efectivo, no podemos dejar de prestarle atención a un libro con semejante aspecto. Yo lo estuve hojeando en una librería el año pasado, justo en un momento de escasos dineros y deje el asunto a un costado. A pesar de la malaria de este año lamentable, igualmente me pude comprar un ejemplar.
2 – El libro está piola, sí. Que hayan decidido ordenar cronológicamente los discos es algo que agradezco, el orden alfabético no dice nada (será práctico para encontrar rápido al artista del que buscas leer pero nada más) y el jerárquico termina cansando un poco (en el número uno siempre van a ubicar a The Beatles, o alguna banda o solista clásico del rock similar, y cerca del puesto 500 a alguna banda o solista de nuestros tiempos, ni siquiera voy a discutir si tendrían razón o no, es que no importa si está en el puesto 5 o en el puesto 3200 de los mejores 5000 discos de todos los tiempos, vos contame del disco, yo después veo que me parece).  Y algo de razón tienen Coscia y Castrillón, varios de estos discos han quedado un tanto olvidados pero ¿seguro que NADIE me los recomendó? No estoy tan de acuerdo con esa afirmación. Sería mejor haber titulado al libro “Los 138 discos que te han recomendado poco” o “Los 138 discos que nadie te recomendó como lo hacemos nosotros”. Ahí tendrían más razón.
3 – Números. Son 138 discos, 69 discos para cada autor. Ok. Pero esa equidad en las cantidades de reseñas se muestra desbalanceada cuando empezamos a chequear décadas. Las nueve notas sobre los discos del 2005 al 2015 solo son de Coscia. De los 43 discos de los ‘50s y ‘60s, 41 los comenta Castrillón y solo dos Coscia. Los ochentas también son de Coscia (11 notas de él versus una sola de Castrillón). Los noventas también (12 de Coscia y una de Castrillón). Solo en los ‘70s aparece algún tipo de trato “cincuenta-cincuenta” (35 discos comentados por Coscia y 26 por Castrillón). Castrillón se reservó para si sus opiniones sobre gran parte de los ochentas, noventas y los últimos 17 años hasta 2017. Coscia nos dijo más bien poco acerca de los cincuentas y sesentas (y de los 50’s hay 4 discos comentados, en varias fuentes que he consultado, esa década sigue misteriosa).
4 – Hay otro desbalance. Hay 128 discos de grupos y solistas extranjeros y 10 de grupos y solistas nacionales o similares (Uruguay, Chile). Ah, los 80’s, ‘90s y los 2000 suman 34 discos, mucho menos que los 61 solo de los 70’s. (Nota al margen: ¿fue decidido por los autores todos esos años sin discos, o con pocos discos, para destacar o hubo  recortes por parte de los editores?)
5 – Más números esta vez relacionados con etiquetas. Cito: “Hemos querido encuadrar algunos de estos “incunables” discográficos elegidos tan arbitrariamente por nosotros en varias categorías para mayor referencia de nuestros electores”. Trazaron 14 categorías: Clásicos ignorados (35 Notas); Discos malditos (10 Notas); Los inconseguibles (8 Notas); Los inclasificables (17 Notas); ¿El peor de todos? (4 Notas); Detestados por la crítica (8 Notas); Lo mejor de lo mejor (18 Notas); Placer culposo (5 Notas); El tiempo les dio la razón (6 Notas); Los inolvidables (3 Notas); El triunfo de los humildes (3 Notas); Joyas secretas (9 Notas); Encuentros providenciales (8 Notas) y Los imprescindibles (4 Notas). Como podrán deducir de ciertas etiquetas, hay pica con la crítica musical. Mucha pica. Y eso que uno de ellos escribió crítica musical en el diario La Nación a fines de los setentas (¿quizás por eso?) Lo que parecen no notar los autores es que tanta bronca hacia los que escribieron ayer hace que esa crítica más que ser descartada sea revalorizada por el trabajo de ellos. Ellos no están buscando librarnos de todo canon, están escribiendo laboriosamente para construir uno nuevo, uno donde Prefab Sprout pesa mucho más que The Rolling Stones. ¿Y qué tiene de malo algo así? Que, siempre y cuando defendamos un canon, vamos a cuidar ese lugar llamado “Detestados por la crítica” pero ya no va a ser ocupado por “Ram” de Paul McCartney sino por algún otro disco. Si defendemos un canon en particular por sobre otros, vamos a terminar etiquetando “discos malditos”, sin canon no nos veríamos obligados a maldecir nada en especial. Pero si vamos a defender al canon, al menos hagámoslo en el nombre del Padre, ese que solo bendice discos con buen gusto.
6 – En esta última ironía llegue a lo que más me molestó de esta obra. Hay un latiguillo, un lugar común, una expresión que se iba repitiendo de reseña en reseña y de autor en autor. “Buen gusto”. Esta expresión aparece 4 VECES en la reseña que Castrillón escribió para el disco de Yves Duteil en las páginas 213 y 214. Estoy casi seguro de que ese disco me va a gustar una vez que lo escuche, me llegó lo mucho que le gustó esa obra pero ¿Qué carajos significa “buen gusto”? Me hace acordar a cuando yo hablaba de eso de la “buena música” en el post “Invisible Significado”. Esa expresión me suena a vicio burgués, ese mismo vicio burgués que ellos dicen estar combatiendo. Y remarca lo subjetivo del análisis que ellos tienen, una subjetividad que este blog también tiene en abundancia pero con una diferencia. No creo haberme puesto canónico en mis observaciones. De hecho, si quisiera ponerme canónico ni podría, a los defensores de cánones les disgusta algo como “Videoclip” de Miguel Conejito Alejandro y yo amo esa canción. Esta clase de comida chatarra es aborrecida por los comedores de manjares caros, exclusivos.
Concluyendo, si dejas a los lectores abandonados a la pura subjetividad, te va a pasar como cuando les contas que te enamoraste: te felicitan, te desean lo mejor para tu vida con esa persona pero nadie ve lo que vos ves. Todo gusto es subjetivo, seguro, pero las obras tienen marcos de producción y consumo bien objetivos. Hay coyunturas históricas que favorecen ciertas expresiones y no otras. Cosas que no deberían quedar afuera viniendo de alguien que habla de un disco y lo dice dentro de un libro que me salió seiscientos pesos. Un dato bien objetivo.
7 – Por supuesto, más allá de mis desacuerdos marcados con esta obra, a mí me gustó bastante el libro. De hecho, en varias ocasiones, de algún modo, coincido en gustos con ellos, en especial con Coscia. Siento que estoy más ubicado en el “lado Coscia” de la vida.
Pero cuando le permitís a alguien que en el prólogo de tu libro empiece a dilapidar tiempos y energías quejándose (sin siquiera asumir el atreverse a dar nombres, así con tonito ceñudo y mala onda pero escondiendo las manos) sobre Los Twists y Los Auténticos Decadentes (página 11), entonces me estás diciendo que siempre vas a defender a la culpa, siempre vas a cuidar la vergüenza de que te guste lo que te gusta, esos “placeres culposos”.
Pero yo sé que el amor le va a ganar al miedo, sí, y cuando eso pase, ya no va a ser necesario esconder nada ni mirar mal a quien disfruta de otras músicas que no sean esas músicas nuestras. Te gusta lo que te gusta porque vivís donde vivís y vivís como vivís.
8 – Dos cosillas antes de irme: Mal para Castrillón en la página 38 cuando nos recomienda que nos acerquemos a Los Zafiros sin miedo, que no son comunistas esos cubanos de principios de los sesentas, asumiendo que no queremos saber nada con las músicas hechas por comunistas. Yo lo tome como si dijese: “escuchen esto tranquilos, que no es el zurdo de mierda de Silvio Rodríguez”. ¿Habré leído mal una vez más? Bien para Coscia en las páginas 191, 192 y 193 (aun sin compartir que hay que menospreciar al “rock de la calle” o al “rock progresivo”) que me explicó el glam de tal manera que quede mucho más estimulado a querer saber más que después de leer casi 700 páginas del libro de Reynolds sobre el tema. ¿Habré leído mal una vez más? Quien sabe…
9 – Al terminar de leer este post, justo me acorde de que Mariana Enríquez dice que se pasó la vida entera respondiendo a la pregunta ¿Por qué no te gustan los Beatles? Tal vez no sea tanto responsabilidad de las músicas de ellos como de los insufribles “beatlemaníacos” y sus canónicas formas de acompañar su gusto. Pero ¿Qué culpa tienen los Beatles de los pobres tontos que los idolatran? Por eso, conseguí este libro (o que te lo presten) y busca esos discos, viví tus experiencias y conclusiones. Que lo demás no importa nada.


Sunday, November 04, 2018

Norberto Cambiasso – Que cien flores florezcan (2018)



1 – Quienes podrían estar siguiendo este blog (cosa que desaconsejo, pues yo quiero que ustedes sean felices) quizás estén realmente hartos de que escriba una y otra vez acerca de Cambiasso. Es que no hay muchos autores a tener en cuenta en estos días. Encima mis otros dos críticos de músicas favoritos, Alfredo Rosso y Pablo Schanton, no editan libros y no sé si se trata de que no pueden o no lo desean. Por lo tanto, casi no me queda más alternativa que insistir con un mismo autor. Pero razones me sobran y en eso estoy, en contarles porque necesitamos leer y releer este libro.
2 – Gourmet Musical es la editorial que publicó este libro, la misma que publicó “Vendiendo Inglaterra por una Libra” en el 2014 del mismo autor. Los dos tomos que se prometieron hace cuatro años aun siguen en compas de espera. Leandro Donozo y Norberto Cambiasso han decidido publicar esta compilación de artículos, los cuales ya habían aparecido en los más diversos medios, antes que insistir con aquello de la progresiva británica. Es una buena decisión, no obstante, por favor, no se olviden de publicar esos libros prometidos.
3 – Es una buena decisión puesto que, hoy por hoy, bien podría ser como un secreto eso de conocer quién es Norberto Cambiasso y como era esa revista llamada Esculpiendo Milagros de la que tanto se nombra pero a la que pocos tienen acceso. Este libro arroja luz sobre algunos de aquellos textos que hoy parecen arcanos. Este libro revela ciertos hilos conductores que el autor ha encontrado en parte de su producción escrita y también sirve como una suerte de catálogo de publicaciones, trabajos y artículos en Internet, escritos por los más diversos motivos e inquietudes.
4 – Esculpiendo Milagros, además de haber sido aquella revista que dejo de salir impresa allá por diciembre de 2001, antes de que el país se fuese al carajo, como parece que está a punto de pasar una vez más en estos días, también fue y es un blog en Internet. Sí, ¡un blog!, ¡tal cual este mismo que ahora estás leyendo! La lástima es que el último post apareció hace ya dos años, cuando vino Fennesz a tocar en Argentina en noviembre de 2016. Si no me equivoco, aquel post era una entrevista al músico electrónico hecha por Jorge Luis Fernández. Algunos posts de ese magnífico blog han sido editados en papel ahora gracias a este libro. Por supuesto, no dejen de entrar a Internet a revisar el blog de EE.MM (incluso cuentan con el link justo ahí, a la derecha, hagan click y alimenten su curiosidad).
5 – Como Diego Fischerman, a Cambiasso le gusta escribir acerca del jazz y sus mutaciones, derivados y evoluciones. Y como aquel autor, también espera que escuchemos las músicas considerando la coyuntura que las vio nacer. Pero donde Diego elige hacer énfasis en lo estético, Norberto decide remarcar también lo sociopolítico. Las músicas bien podrían ser la metáfora sonora de algún tipo de cuestionamiento hacia órdenes sociales nocivos. También podría ser la metáfora sonora de lo mal que se vive bajo ciertas injusticias sociales. Escuchamos músicas bajo ciertos estados del ánimo, seguro.  Pero también escuchamos músicas perteneciendo a un status social particular, a una generación, a un país, a un género, etc.
6 – Como se trata de Cambiasso y creo saber que le pone mucho cuidado a sus escritos, hay algo que escribió en la introducción con lo que no estoy de acuerdo. Cito: “(…) Y asumir las considerable diferencias entre el Primer y el Tercer Mundo, el desarrollo y el subdesarrollo, los países centrales y los periféricos, o como quieran llamar a esa resistente maquinaria de la desigualdad que siempre ha corroído al capitalismo (…)” No, Norberto, no. Es el capitalismo la resistente maquinaria que corroe a la humanidad entera. El capitalismo no es corroído por casi nada, casi nada le obstruye el paso al capitalismo y su marcha atroz contra la vida de la inmensa mayoría de las personas. Igualmente, creo que tan solo se trata de que yo entendiera todo mal, no sería la primera vez, puedo asegurar. Y, por sobre todas las cosas, estas líneas no desmejoran un notable libro.
7 – Una interrupción para que salgamos al sol. En el número de octubre de la revista inglesa The Wire apareció una nota sobre el sello discográfico Buh Records. Este sello con base en Lima, Perú, viene publicando discos hace un tiempo. Uno de esos discos que editaron es la recopilación armada por Norberto Cambiasso llamada ¡Salgan al Sol!, tal cual aquella vieja canción de Billy Bond y La Pesada del Rock. En ese compilado de dos discos aparecen los siguientes solistas y grupos: Coso, Resistencia Chaco, Antihéroe, Ricarda Cometa, Sales de Baño, Factor Burzaco, Las Orejas y La Lengua, EPN Trío, Cucamonga, O + yn, Circular, Vlüba, Klub der Klang, Cuco, Fútbol, Carlos Alonso, Criadero en Seres, Los Síquicos Litoraleños, Pescadas, Ensamble del Espinal, Honduras Libregrupo, D.I.E.T.R.I.C.H., Alan Courtis. 23 canciones de oscuros exponentes del underground de Argentina. Desde su blog en varias ocasiones y con esta recopilación, Norberto difunde, alienta y acompaña las más inquietas músicas de por acá. Curioso es que esto fue editado en Perú y no en nuestro país y también es llamativo que nunca tuve la suerte de encontrarme con alguien hablando de esta recopilación en nuestros medios de comunicación. Aquí mismo, yo escribí sobre un recital de Las Orejas y La Lengua, mencione canciones de Factor Burzaco, Uno X Uno y Los Síquicos Litoraleños en las Fonolas. Escribí sobre los Reynolds, la banda en la que tocó Courtis. Por último, me queda agregar que el disco “La única posición es la oposición” de los Honduras figura en la lista de los mejores discos del 2010, el año en el que escuche esa producción. Como podemos ver, Norberto publica libros y arma recopilaciones de músicas. Es un verdadero agitador cultural.
8 – Cuando escribí sobre “Vendiendo…” en aquel post del 15 de marzo de 2015, yo les sugería que lean ese libro junto a la revista EE.MM. También escribí sobre mis deseos: un libro de rock nacional y un libro sobre el rock europeo continental. Algunos de mis deseos y sugerencias se encuentran en “Que cien flores florezcan”. Ya que estoy también les recomiendo la lectura de “Días Felices” de Norberto Cambiasso y Alfredo Grieco y Bavio. Editado por Eudeba, este libro no es sobre música, es sobre sociología. Pero está lleno de sentido del humor y reflexiones que te ponen a pensar acerca de los grupos sociales. De cómo nuestra pasividad, conformismo, apatía y conservadurismo son el material con el que armamos nuestros lugares y tiempos. Vamos a salir de la crisis pero si pensamos como hacerlo, no alcanza con desear.
9 – “Que cien flores florezcan” ¡Vaya título! En el número 35 de la revista Crisis, de octubre de este año, apareció una reseña sobre este libro escrita por Pablo Díaz Marenghi. Este periodista nació en 1991. Él tenía un año de edad cuando Esculpiendo Milagros apareció en los kioscos de Capital Federal. Alguien que haya nacido en el 2001, cuando EE.MM. finalmente dejó de salir como edición gráfica, hoy tiene 17 años de edad. Todas esas pibas y esos pibes jóvenes dando vueltas por todas partes se vienen con las novedades. Yo creo que este libro es para ellos. Además del hecho de que pueden leer artículos que aparecieron en revistas hoy descatalogadas, también está la pregunta acerca de que movidas del ayer tendrían un eco hoy. Esos chicos podrían armar una banda que dialogue con aquel Rock In Opposition de fines de los setentas, por ejemplo. Y ese dialogo no va a ser solo musical, también va a ser político. ¡Chabones y pebetas movilizados, queriendo cambiarlo todo! ¡Sí, que cien flores florezcan! ¡Necesitamos cientos de bandas, de blogs, de libros, de revistas, de intervenciones artísticas y sociales! Quizás el mundo está inmundo porque los que estamos como ausentes somos nosotros ¿no?