Friday, June 12, 2020

Algunas preguntas acerca de Jim O’Rourke



1 – Jim O’Rourke vino a la Argentina a tocar en vivo tan solo una vez, o al menos eso es lo que yo sé. Vino en el 2000 como un miembro más de Sonic Youth. Thurston Moore, en un momento del recital, lo presentó como un “rock’n’roll animal”, en tono de broma. De haberlo presentado con un mote más cercano a la inaprensible verdad, tendría que haber dicho “avantgarde animal”. Mientras Lee y Thurston tocaban sus guitarras en una canción llamada “She is not alone” (lo digo por decir, solo recuerdo que haya pasado en ese momento, por ahí pasó más veces, solo que mi memoria falla en recordarlo) el bueno de Jim estaba al mando de una consola que tomaba esos sonidos en el escenario y pasaba a desarmarlos y re mezclarlos en tiempo real. Un dj desatado desestructurando a los noisemakers.
2 – En Significados Invisibles escribí acerca del costado cancionero de O’Rourke (ver post del 16 de octubre de 2015) pero Jim es más conocido por su costado experimental. Como experimentalista el tipo no para de sacar discos. Logre contar cinco producciones entre colaboraciones y discos solistas en los últimos ocho meses. En “Shutting down here” por fin logra hechizar mis oídos al conseguir un resultado más conciso donde el cuelgue de siempre va describiendo paisajes sonoros en donde me sentí más a gusto.
3 – Si trajeron a Fennesz y a Bill Orcutt a tocar en vivo a Argentina, puede que sea posible que traigan a Jim O’Rourke. De ser posible, a mí me empiezan a asaltar las preguntas:
¿Vendría solo o acompañado?
Si viene acompañado, ¿De quiénes?
Si viene solo ¿Quiénes lo acompañarían del ámbito musical local?
¿Vendría a tocar canciones y cantar o vendría a tocar esos cuelgues experimentales tan típicos de él?
¿Cuánto costaría la entrada? ¿Dónde haría el recital?
¿Seremos muchos o pocos los del público?
4 – El tipo anda dando vueltas desde los noventas, son 30 años de músicas e historias. No es sencillo seguirle la huella, pero tiene su recompensa.

Wednesday, June 10, 2020

Annie Barbazza – Vive (2020)



1 – Me entere de ella a principios de diciembre del año pasado. Ella junto a John Greaves y a los North Sea Radio Orchestra editaron un homenaje a la obra de Robert Wyatt llamado “Folly Bololey (Songs from Robert Wyatt’s Rock Bottom)”, disco que contiene esa obra maestra de la progresiva británica versionado en su totalidad, respetando el orden original de las canciones y todo, y unos temas extras del genio. El sello italiano Dark Companion lo publicó y fueron ellos quienes subieron a YouTube un par de videos con recitales en vivo enteros. En esos videos podemos ver las dinámicas entre la banda, Barbazza y Greaves y algún invitado ocasional (digamos, un tal Fred Frith) al ejecutar las complejidades y bellezas de “Rock Bottom”, un disco que cumplió 45 años en el 2019.
2 – Este año me conseguí su disco “Vive”. Aunque no pude conseguir aquel disco del año pasado, sí conseguí “Dronne” de los North Sea Radio Orchestra (2016), un excelente disco. Volviendo a “Vive”, el sello Dark Companion es nuevamente responsable de publicarlo. Barbazza nació en Milán el 15 de junio de 1993. Greg Lake, el ex bajista de King Crimson y Emerson, Lake and Palmer, la descubrió y apoyó. Aun sin haberla escuchado, uno se siente obligado por la curiosidad a querer saber más sobre ella. Saber que ella estuvo involucrada a un homenaje a Wyatt, que trabaja junto a personajes tales como los ex Henry Cow Greaves y Frith y que reconoce los aportes musicales de Peter Blegvad y Slapp Happy, son datos que la vuelven una artista a considerar. Con esto en mente me senté a escuchar su disco.
3 – El disco arranca etéreo, evocativo con “Ys”. Algo del aire de Tim Buckley y su hijo Jeff Buckley se hacen sentir en la voz de Annie. Sonidos de guitarras y cuerdas sostenidas nos dejan contemplativos. “June” y su inicio a lo Cocteau Twins, sus múltiples voces, uno de los puntos destacados de este gran disco. “From too much love of living” es un poema de A.C. Swinburne musicalizado por John Greaves. Un piano y su voz, unas líneas de guitarra, el bajo de Greaves y ella al final preguntando “¿Estamos grabando o ensayando?” “Grabando… Ambas” le responde el técnico de grabación. “Time” es un corto interludio instrumental y luego asoma “Nebulae” con sus delicadas percusiones, su marcha misteriosa. “Wrote myself a letter” es un tema de Paul Roland, un crítico y músico que desde los ochentas viene sacando discos y yo me vengo a enterar hace poco. El tema arranca con la voz de Paul, que luego aparece, desde una grabación ajena y luego es Barbazza la que nos va guiando en algo que me recuerda a los geniales Eyeless In Gaza. Un folk progresivo maravilloso. Luego le sigue “How beautiful you are”, una canción de Peter Blegvad y John Greaves, este último le hace la segunda voz a Annie para graficar la belleza de la canción. “Lost at sea” lo tiene a Fred Frith de invitado en guitarra mientras Annie parece desgarrada en su performance vocal en otro punto alto del disco, es una belleza escucharla putear en el medio del tema. “Phantoms” es otra pieza delicada de teclados, piano y voces. “Tide” y su entretejido de oboe y vibráfono, un gran momento para mirar la ventana. “Les Ruines Du Sommeil” y su río de sonidos, esa voz de ninfa del agua, ¡cuánta intensidad! “Lotus flower” le sigue, más narración en éxtasis y piano, guitarra y vibráfono, todo al servicio de dejarnos en quietud, atendiendo el color de la lluvia. “Boîte à Tisanes” cierra el disco al estilo guitarra acústica de fogón con arreglos de guitarra eléctrica y ese final de pájaros. Todos los temas, que suman trece, son de ella, salvo los temas 3,6 y 7. Este es su primer disco como cantautora, sus anteriores producciones estaban basadas en covers de otros artistas.
4 – Desde el 2015 Annie Barbazza anda publicando discos. Los Henry Cow dieron sus últimos conciertos en 1978. Aquella tradición musical tiene hoy alguien que la revisa y rearma para crear sus composiciones. Saludo este presente y espero más hermosas cosas de su futuro.

Sunday, June 07, 2020

Simple



1 – La cosa es que un día, allá por el 2016, probablemente durante algún día de primavera, venía en bicicleta desde Moreno centro hasta mi casa. Venía pedaleando por el camino pavimentado que bordea, del lado sur, las vías del tren Sarmiento que van hacia La Reja, para continuar hacia Mercedes y, finalmente, terminar en el Lejano Oeste de la provincia de Buenos Aires, allí donde hace rato que no van, al menos hasta donde yo sé. En mi viaje de regreso alcancé a ver, entre un montón de cosas tiradas, un simple de vinilo. Estos tienen una canción del lado A y una del lado B. En el lado A los sellos discográficos solían ubicar el hit que querían difundir de ciertos artistas y en el lado B un tema de relleno. Lo levante y le quite como pude el polvo que tenía. Cuando llegue a casa lo limpie mejor. Al tiempo se me ocurrió algo en especial que hacer con este objeto. La intérprete de este disco simple se llama Gabriella Ferri.
2 – La Wikipedia me tiró unos datos: nació el 18 de septiembre de 1942 y murió el 3 de abril de 2004. En YouTube pude escuchar las canciones que trae este disquito, hace unos pocos días atrás. Las dos bandejas tocadiscos que están en casa necesitan reparación y hace rato que no escucho mis vinilos. Las canciones son: “Nuestra última tarde” (“È scesa ormai la sera”) y “Te regalo mis ojos” (“Ti regalo gli occhi miei”). El sello discográfico que editó esto es RCA Victor y no tiene marcado cual sería lado A y cual lado B. Lo que sí viene indicado en la etiqueta del centro del disco es que las canciones son versiones en castellano. Gabriella cantaba en italiano, pero para el mercado latino le entraba al español. Con los títulos de las canciones en mente, siempre sospeché que eran canciones del género melódico romántico que yo supe aclarar que no me gusta (ver post del 11 de noviembre de 2012). Hace poco las escuche y confirme mis sospechas y, sí, no me gustan, aun admitiendo que a la versión castellana de una de esas canciones le pusieron un cambio en el ritmo de la batería que la mejoró bastante.
3 – Wikipedia dice que estas son canciones de 1968. Mi simple lleva escrito a mano, quizás anotado por su dueña/o, “E.H.B. 5/8/69”, en ambos lados. Incluso uno de los lados lleva algo similar a una firma. Vaya uno a saber si esta persona arrojó voluntariamente su simple a la vía pública, o su disco le fue arrojado por alguien más. Estaba ahí tirado, cual si fuese basura. Yo lo volví algo así como arte.
4 – Significados Invisibles tiene 21 entradas ilustradas con este disco simple con el centro tapado por algún dibujo mío. Desde el 26 de diciembre de 2016 hasta el más reciente post del mes pasado. Durante 21 ocasiones lo use como ilustración y nunca se me había ocurrido contarles de la Ferri. Ni siquiera había reparado en ella. Y estas reiteradas omisiones me dejaron pensando en algunas cosas más.
5 – Una mujer compuso una letra y se dispuso a ir a registrar la canción a un estudio de grabación. Un hombre ayudó con la música y propuso las orquestaciones que adornan su voz. Hubo técnicos, ingenieros, productores, managers detrás de esta grabación. Hubo un sello que decidió editar versiones de las canciones en castellano e italiano. Estuvieron los que fabricaron los discos y las artes de tapa de los simples. Finalmente hubo disquerías donde esto fue comprado por alguien y ese mismo alguien dejó registrado que el 5 de agosto de 1969 esto fue escuchado (¿o regalado?) Todos esos acuerdos de tantas personas detrás de un disco simple que estaba tirado entre la tierra, el pasto y la mugre. ¿Y que hay con todo esto? Esta suerte que tuvo y tiene este simple me trajo recuerdos y me dejó pensando que habría que armar reparos.
6 – Hay una serie de grupos y solistas del rock nacional de la etapa 1985-1989 que quedaron un tanto tapados. No sé realmente si hay bibliografía que los ubique y comente, pero en mis búsquedas por la red pude encontrar algo y algunas canciones no. Demasiados “mainstream” para tener un prestigio “under” y demasiados “under” para tener el renombre de los artistas “mainstream”. Incluso las carreras de varios de ellos quedaron relegadas a la oscuridad porque tuvieron sellos discográficos y managers detrás apoyando económicamente campañas de difusión por las radios FM. Justo en la misma época estaban Los Redondos haciendo tarea de difusión de sus músicas de manera opuesta, esto dejo a estos grupos en el sector de la “vergüenza” según el marco de valoración de cierta prensa, según parece. Voy a pasar a nombrarlos.
7 – Certamente Roma con su disco de 1989 que traía las canciones “Quebrados en el silencio” y “Culpar mis emociones”. Ciclomotor y su tema “Llegando a una estrella” (1988). Pablo Novak con su canción “Elixir” de 1988 (que incluso fue usada en un comercial televisivo). La Banda Anónima sacando el disco “Anónimos” en 1987 por DG Discos, que traía su canción “Momento a momento” con Patricia Sosa de invitada. El Calefón de 1985 con su canción “Salir del agujero”. Fabián Gallardo y su tema “Cicatrices en el alma” de 1987.
8 – En el libro “Gente que no” (ver post del 11 de agosto de 2010) en la parte del final que se llama “Bonus track II 80 de los 80” mencionan a los grupos Duna, Cosméticos, Comida China y Frappé, entre varios otros. Por su parte, Gallardo tuvo un resurgir a la popularidad en estos días gracias al insoportable de Gerardo Rozín, por supuesto debido a que es de Rosario, el lugar donde todo pasa, si tenemos en cuenta al insufrible conductor televisivo. Ah, y haciendo temas de otros, yo no lo escuche cantando sus canciones, pero quizás lo hizo y yo no lo escuche.
9 – Supuestamente estas son canciones flojas. Al volver a re escucharlas hoy, a mí también me quedó la impresión de que algunas de ellas muy buenas no son. Pero era lo que me gustaba cuando era un niño de entre 10 y 14 años. Eran los tiempos en los que no había crítico musical que tener en cuenta ni revista especializada que consultar en mis rutinas de oyente. Era solo cosa de prender la radio y escuchar lo que pasaban y grabarlo en mis casetes vírgenes. No eran tiempos mejores, solo eran distintos tiempos. En el presente se me dio por pensar: ponele que son canciones feas, pero ¿tienen que quedar en el olvido? ¿No debería estar todo esto bien reeditado para que cada quien pueda sacar sus propias conclusiones? Honestamente, a mí el denominado rock barrial no me gusta casi nada. Sin embargo, nunca me parecería aceptable que lo borren del mapa. Están quienes lo disfrutan y me pongo feliz por ellos, yo disfruto de otras músicas que no son ni mejores ni peores, son distintas, nada más.
10 – Si no eran grandes canciones, yo hoy necesitaría revisar que tan flojas eran. Es…simple.
Agregado posterior al cierre de esta entrada: Además del libro “Gente que no”, consulten las recopilaciones “Invasión 88” y “Alimañas” para un panorama más amplio de aquellos fines de los ochentas. “Alimañas” lo tengo y está buenísimo, con textos de Fernando García. De “Invasión 88” no puedo opinar nada puesto que nunca lo escuche.
Un nuevo agregado más: Graffiti, La Típica En Leve Ascenso, KGB, Identikit, Clap, Instrucción Cívica, Casanovas, Los Intocables, Alphonso S’Entrega… en fin, mucho por revisar. ¡Basta! ¡Me planto acá!