Wednesday, November 04, 2020

Todos juntos ahora en un paisaje de Catamarca

1 – Supo escribir Nick Hornby en su libro “31 Canciones” algo así como si amas una canción, seguro la escuchaste tantas veces que le borraste cualquier conexión con algún recuerdo en especial. Y que, si tenes en cuenta una canción porque te recuerda algo en especial, ya no se trata del amor hacia una canción sino del gusto por rememorar algo del pasado. Cuando la consigna te dice “escribí sobre una canción que te recuerde a algún lugar”, probablemente el asunto este más conectado con compartir una historia antes que describir músicas. Este post y el que viene son así.

 

2 – El grupo es The Farm y la canción es “All Together Now”. Durante 1991 éramos un grupo de pibes del secundario con la idea de ir a visitar Catamarca, acompañando a un compañero que para enero del 92 iba a ir a visitar a su vieja. Poco a poco, cada uno de ellos se fue bajando del proyecto hasta que, finalmente, éramos solo el Cata y yo. No puedo recordar el verdadero nombre del Cata, que les juro que lo sabía, pero se me olvidó. Fuimos a Belén, ciudad que estaba al lado de Londres. El Cata era un pibe raro, nunca capte del todo su extraño sentido del humor. Nunca parecía estar hablando en serio y nunca decía las cosas como si fuesen broma. El tipo se reía de vez en cuando pero nunca cuando yo decía algo que me parecía gracioso y siempre reía cuando se daba cuenta que yo no entendía lo que él me decía. Entre los tantos malos entendidos que tuvimos en esa estadía de una semana, o algo así, me dijo una noche que al día siguiente nos teníamos que levantar temprano para ir a no sé dónde. Por supuesto, yo, como un pelotudo, me desperté temprano. Al pedo. Mientras esperaba que por fin se despierte él también, me puse a escuchar un casete con canciones que había grabado de la radio. “All Together Now” era una de esas canciones. El Cata y yo no fuimos amigos antes de ese viaje, no forjamos una amistad durante el viaje y cuando volvimos a los suburbios del Gran Buenos Aires, perdimos todo contacto casi de inmediato. Cuando volvimos a clases en el 92 ya éramos solo compañeros de clase y cada cual estaba en grupos de relaciones distintos. El único ida y vuelta que volvimos a tener fue el día que nos recibimos, que mi familia lo vio y se acordó de que “ah, ese era el pibe con el que fuiste a Catamarca”.

 

3 – Esta canción es la única que recuerdo de The Farm y a muchos les debe pasar lo mismo que a mí. La tengo como archivo mp3 en algún disco que anda perdido por ahí. Un amigo mío se había comprado un cd de ellos, en la época del 1 a 1, o sea que, tal vez, le salió 20 dólares. Me lo prestó y me grabe un par de canciones. Creo que una se llamaba “Groovy Train”. También creo recordar que ese amigo me quiso vender ese cd a bajo precio, pero yo no quise comprárselo. Quizás él se lo compró esperando que aparezca o “All Together Now” o algo similar al menos.

 

4 – “All Together Now” no es una mala canción, pero tampoco es nada extraordinario. Por eso para mí más que tratarse de músicas, se trata de un recuerdo. A pesar de lo que escribí más arriba del Cata, su familia tenía mucha mejor onda conmigo que la que él tenía conmigo y los días que pasé fueron muy buenos, con montones de lugares para recorrer bajo el calor seco, lo cual es más llevadero que el sofocante calor húmedo del verano en mi ciudad, por ejemplo. Si el Cata hubiese sido más respetuoso de mi forma de ser y yo hubiese sido más abierto a su forma de ser, por ahí, nos volvíamos amigos. Pero no fue y está todo bien. ¡Salud, Cata!

 

 

Tuesday, November 03, 2020

¡No lo vamos a poguear!


1 – Ahora me causa gracia y me da ternura la anécdota que les voy a contar. Pero por otro lado me parece que debo seguir igual de boludo que hace 25 años atrás. La mano hoy viene así. Pedían que escriba sobre una canción que fue utilizada en un anuncio de la tele. Al instante recordé “Mi Perro Dinamita” de los Redondos. Pero no la recordé por buenas razones.

 

2 – Corría el año 1991 y las canciones de los Redondos empezaron a ser usadas en propagandas de programas del canal de las tres bolas. Luego de ser prolijamente ignorados por los grandes medios masivos de comunicación por sólidos seis años de carrera independiente, ahora usaban canciones como “Un Poco de Amor Francés” o la antes mencionada para musicalizar esos programas pedorros que solían difundir con bloppers o mierdas por el estilo. Al año siguiente y en el Estadio de Huracán, si la memoria no me falla, en un momento empezó a sonar “Mi Perro Dinamita”. En el medio del descontrol del pogo veo a un minúsculo grupete de muchachos que se negaban a sumarse al violento baile. Eran, ponele, unos 4 o 5 pibes, todos cantando un clásico cantito de cancha, pero con nueva letra: “Y ya lo ve, y ya lo ve, este es el tema que pasan por Telefe”. Mientras cantaban eso, alzaban sus manos con el dedo mayor erguido en un claro signo “Fuck You” dirigido hacia el escenario. En cuanto lo vi, me dije a mí mismo: “Claro, estos colegas señalan la traición a la contracultura de los rockers de La Plata. Cierto, ellos que iban a ser la banda sonora de nuestra autóctona Toma de La Bastilla. Ellos, que son una traducción musical de unos Bakunin, unos Kropopkin, unos Malatesta. Toda esa rebeldía radicalizada terminó mordiendo el polvo por culpa de un maldito anuncio de TV”. Y, acto seguido, yo también me sume a ellos y deje de poguear y canté el cantito y les hice fuck you a mis héroes del rock.

 

3 – Ahora, hablando en serio, “Mi Perro Dinamita” es una canción chota. De lo peorcito de los Redondos. Iba bastante bien con las basuras que promocionaban usándola de cortina musical. Como dicen ahora los guríses, “macheaba”. La TV no es intrínsecamente mala, lo que pasa es que hace más de 30 años está en manos de los mercaderes, y estos les importa un carajo difundir calidad cultural. Cuando, en ocasiones, lo hacen, resulta por defecto. Les sale sin querer, por accidente. Esta canción no grafica esos “hermosos incidentes” sino todo lo contrario, nos revela la inconmensurable idiotez que habita en los medios masivos de comunicación. Cuida tu mente de esos negacionistas de la diversidad cultural. Hacelo no porque este negro te lo pide, hacelo porque amas tu vida.

 

 

Monday, November 02, 2020

Como un vientre blanco de ballena

 1 – Hace unos años atrás alguien me pregunto si yo conocía el mar. Quien me preguntaba eso había antes escuchado en la TV a un jubilado que había conocido el mar de grande, que contaba que nunca antes lo había visto. Yo conocí el mar en 1987, cuando tenía 12 años y me fui a Mar Chiquita de viaje de egresados de primaria. Hasta nos metimos al agua y todo. No me pareció nada extraordinaria en aquel entonces y sigo pensando más o menos igual. La arena caliente en las playas del verano no son exactamente mi postal mental ideal de un buen verano. Pero entiendo lo que quieren decir cuando te piden que escribas sobre una canción que te recuerde el mar. Hay una fibra que hay que tocar al ubicar al mar en tu texto. Los poetas ya lo saben.

 

2 – “Se queda oyendo como un ciego frente al mar” cantaba el poeta Luis Alberto Spinetta en su canción “Los Libros de la Buena Memoria” (Invisible, “El Jardín de los Presentes”, 1976). En los noventas yo escuchaba un programa de radio que pasaban rock argentino acompañado de noticias de la época que iban revisitando. No puedo recordar cómo se llamaba el programa y creo que iba por la FM Metropolitana, la señal en FM de la AM Municipal. Pero sí recuerdo que pasaron una grabación pirata de Claudia Puyó. Es una grabación casera donde se la escucha a ella hacer una introducción sobre que canción va a tocar y luego tocarla con la guitarra criolla y cantarla. Era esa canción que les nombre más arriba.  No sé si antes o después de este hecho, el Flaco Spinetta le pasó “Viento Del Lugar” para que ella la grabe en su debut de 1985 llamado “Del Oeste”.

 

3 – Hay varias canciones con sonidos del mar incluido, por ejemplo: Bongwater y su “Free Love Messes Up My Life” o Bark Psychosis y su “I Know” por citar un par de ejemplos que adoro. Pero elijo quedarme con “Viento Del Lugar” porque yo lo escuche solo dos años antes de ver el mar en vivo y en directo. Y también porque tiene ese audio de ballenas cantando al inicio.

 

4 – Dicen que, en la oscura noche, el mar suena como un monstruo. También me imagino que, en invierno, el mar debe ser sobrecogedor. Más aún si combinamos el rugir de las aguas con un cielo gris que derrama nieve. En ese marco el mar deviene poético por espeluznante. Para esos marcos y para el profundo sin luz de los océanos, “Viento Del Lugar” por Claudia Puyó.